<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354</id><updated>2012-02-14T00:35:50.758-06:00</updated><category term='Writer'/><category term='Alejandro Gonzalez Iñarritu'/><category term='NatGeo'/><category term='Migrants'/><category term='Bio'/><category term='Music'/><category term='Planetarium'/><category term='Cancun'/><category term='Fiction Tale'/><category term='Los Tuxtlas'/><category term='Argentina. Sergio Francisci. Tales.'/><category term='Texas'/><category term='Day of Dead'/><category term='Yolanda Arroyo'/><category term='Babel'/><category term='Luis Enrique Erro'/><category term='Howler Monkeys'/><category term='Michoacan'/><category term='Poetry'/><category term='Mythology'/><category term='Eagle and Serpent'/><category term='Lyrics'/><category term='Spanish'/><category term='Puerto Rico'/><category term='Daniel Navarro'/><category term='Movies'/><category term='Veracruz'/><category term='Mexico'/><category term='Michele Moreno'/><category term='George Benson'/><category term='Tab'/><title type='text'>Daniel Navarro: Letras y Naturaleza</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>108</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-7018563359440448599</id><published>2008-10-07T03:24:00.001-05:00</published><updated>2008-10-07T03:26:12.876-05:00</updated><title type='text'>DIALOGOS EN BLANCO Y NEGRO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Diálogos en blanco y negro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fui. Quizás no me atreví. Un autobús en la estación la esperaba. Instaló su mochila y la luz del andén trazó un esquema geométrico de anchos intentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoció a una persona de la cual no deseo hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pidió antes de que fuera a despedirla, que regara sus plantas, leyera sus libros y consumiera los víveres que permanecían en su refrigerador. Me instalé temporalmente en su cuarto. Descubrí que sus flores no estaban vivas, el refrigerador estaba desconectado, no había lectura y en la alacena un par de latas de frijoles eran toda la despensa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es una persona de quien tampoco deseo –al menos por ahora-- comentar nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarto tras la semana de mi permanencia se convirtió en una guarida de gatos ambulantes que mantenían encubierto el único sofá. La cama no pudo soportar tanta ausencia y me despedía cada noche. Entendí su mensaje y compartí siesta junto a las felinas  miradas indiferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detesto los gatos y no quiero expresar mayor detalle acerca de este punto en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella regresó al mes y medio con la persona que había sido su compañía en el trayecto. No encontraron ninguna razón para echarme, y le expliqué que había leído toda su biblioteca, y que la alacena estaba surtida de una amplia variedad de alimentos exóticos. Habían perdido sus pertenencias en el viaje, pero en un envoltorio de papel de estraza había un objeto de verde aproximado. Lo sembraron en una maceta de barro, única decoración en un patio desnudo. No pareció verme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es exactamente lo que deseo explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ella subió la vi. Acomodé con malicia mis pertenencias para llamar su atención. Me acomodé el cabello justo cuando buscaba un lugar para el trayecto. Cayó en mi espontánea trampa. Iniciamos la charla. El andén iluminado quedó atrás y antes de que amaneciera ya habíamos consolidado una amistad de roca. A pesar de ciertas dificultades de comunicación, las confesiones que habían empezaron a la media noche contribuyeron a nuestra consolidar nuestra incipiente relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De temps en temps je suis jaloux des montagnes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su perfil mirando el horizonte punteaban una melodía de silencio entrecortado. Los vacíos de una carretera sinuosa pronto cortaron el plano horizontal y las luces de los vehículos pronto desaparecieron en frecuencia. La oscuridad no permitía predecir nuestro vaivén. Con visible paciencia y vacilante determinación finalmente mis manos rozaron las de ella. Descubrí que no podía conciliar el sueño y supongo que mis manos calentaron las suyas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La constancia es algo que permanece en una palabra silenciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un coro de luciérnagas apareció repentinamente terminando el diálogo en blanco y negro. Cuando amaneció me descubrí encubriendo con disimulo el frío de mi cuerpo entre sus brazos. Me desprendí con suavidad. Despertó entonces y desperezando sus labios, optó por una sonrisa prolongada. Lo recordó supongo, porque me dijo que cumplía sola un sueño previamente compartido. Mantuve el silencio. El ruido sordo del motor repentinamente aceleró y a poco estábamos en el destino, al menos era el mío. Con alivio ayudé a que ella descendiera también. Mis piernas adoloridas reclamaron pero me impuse e iniciamos el trayecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienda Lonja Mercantil del Valle&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Apenas acababa de abrir cuando se aproximaron dos fuereñas al mostrador. Una de ellas hablaba español (de buen ver), la otra quiénsabe y pa mi gusto media gruñona. Compraron como para un mes. Regateamos por los precios y antes de que se alejaran olieron los frijoles que mi mujer cocinaba. Se instalaron en la mesita que tengo y pidieron hartas tortillas. La francesa quiso un chile verde y a mordidas lo comió, verdá de Dios.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ofrenda de los anteojos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres siguieron una senda apartada, al lado de una montaña de laja rosada. Los espinosos cactos parecían salvaguardar la entrada a otros universos y fieros disparaban sus dardos a la piel. Una de ellas encontró un arbusto sobre el cual se encontraban harapos, restos de ropa de mujer. Se sentaron para dejar fluir el tiempo, intuyendo alguna especie de señal. Al atardecer, no muy lejos del sitio, encontraron un pequeño peyote, solitario. Lo desenterraron y recolectaron tierra de los alrededores. Para despedirse y agradecer, la francesa quiso dejar algo de ella junto a los jirones que ondeaban en las ramas del viejo huizache. Optó por sus lentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es lo mismo, todo es diferente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tipo de aventuras me alienta a continuar? Todo inició aquella vez, cuando una extraña bailaba Tai Chi en mi cuarto de hotel. Me hizo adicta a la constante esencia de la no permanencia en ningún lugar por un período prolongado. Me sorprendí cuando al seleccionar pasajeros en autobuses, uno de cada cinco estaba dispuesto a desaparecer de la existencia cotidiana por 45 días. Mi cuarto no tiene mobiliario y el refrigerador está vacío. &lt;br /&gt;No sé si los gatos tienen algo que ver, porque cada vez que regreso a mi cuarto, un gato más se ha unido a la banda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto supe que los gatos no existen, sólo su sombra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La francesa me llevó a la estación de autobuses. Nos dijimos adiós, que tenía sabor a ansiedad. No quise voltear mucho ni siquiera cuando me acomodé en el asiento. La virtud de los encuentros casuales es así, y siempre me alcanzaba esta sensación de inexperiencia al volver al inicio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me toca a mí. Seleccioné el sitio para recibir a la persona que podría ser compañía por un mes y medio. Me alisé el cabello y saqué un libro de textos de poemas zen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- - - - - - - - - - - &lt;br /&gt;Notas y créditos&lt;br /&gt;“De pronto supe que los gatos no existen” es parte de un Haikú. Véase “El universo en un sombrero” por Norberto de la Torre. Texto Sentido. www.textosentido.org/textosentido/resenas/delatorre.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo es lo mismo, todo es diferente” es un proverbio zen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De temps en temps je suis jaloux des montagnes”. A veces siento celos de las montañas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sierra gorda. querétaro. camino a pinal de amoles.&lt;br /&gt;octubre 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-7018563359440448599?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/7018563359440448599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=7018563359440448599' title='56 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7018563359440448599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7018563359440448599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/10/dialogos-en-blanco-y-negro.html' title='DIALOGOS EN BLANCO Y NEGRO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>56</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4181397488103586788</id><published>2008-09-27T16:45:00.009-05:00</published><updated>2008-10-01T07:02:24.092-05:00</updated><title type='text'>TEMPLOS, IGLESIAS, CATEDRALES</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Templos, iglesias, catedrales&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Primer día: Ahora. Luz. &lt;br /&gt;Nada existe después. Inicio. &lt;br /&gt;Monotonía de una rueda. &lt;br /&gt;Incienso, flores y penumbra. &lt;br /&gt;Tocan las campanas. &lt;br /&gt;todo está listo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Templos, geometría astral en el desierto. &lt;br /&gt;Voces a coro de hombres y mujeres que cantan a lo desconocido. &lt;br /&gt;Implorando un momento de paz y misericordia. &lt;br /&gt;Una cadena de inciertas enfermedades, &lt;br /&gt;un leproso encabeza las voces. "Es hora" &lt;br /&gt;Su garganta se cae a pedazos, &lt;br /&gt;sus pies lacerados. &lt;br /&gt;Cuando mirar enfoca infinito, &lt;br /&gt;no hay dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las iglesias adoran piezas de escultura &lt;br /&gt;que con suerte podrían sobrevivir pocos años, &lt;br /&gt;gracias al retoque de campanas, &lt;br /&gt;hostias, &lt;br /&gt;bocas abiertas recibiendo un pan sin levadura, &lt;br /&gt;llevan capas de siglos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercer día: Se inflaman vientres. &lt;br /&gt;Quinto: Ella enciende &lt;br /&gt;los ojos entre los ciegos. &lt;br /&gt;Los muertos encuentran sus reliquias &lt;br /&gt;y acusan: &lt;br /&gt;El aire que respiro es azul púrpura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteo. Mi columna soy yo y mis actos &lt;br /&gt;que encapuchados esperan. &lt;br /&gt;Muchedumbre de letras, vasos, calvicies, rezos, calaveras, &lt;br /&gt;principios nunca recatados, &lt;br /&gt;finales entre armonías musicales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está ahí. Su ropa es espesa:  &lt;br /&gt;La catacumba, el piso húmedo, &lt;br /&gt;las rocas de las paredes que hablan murmullos. &lt;br /&gt;Su aliento guía mi olfato de sacrificio a tientas en la oscuridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su divina corporeidad enciende el momento de la creación. &lt;br /&gt;Toccata y fuga en teclado ascendiendo por mis poros. &lt;br /&gt;Los rezos son palabras en latín, &lt;br /&gt;los grandes y majestuosos rezos de una ceremonia &lt;br /&gt;que se refleja en los muros de los siglos de los siglos. &lt;br /&gt;Cantos y coros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ceremonia incendiaria, &lt;br /&gt;recato de pescadores encadenados al oleaje y a la luna. &lt;br /&gt;La música sacra sigue el vaivén de mis brazos, &lt;br /&gt;la fuerza de mi pelvis, &lt;br /&gt;las mordidas sobre mi pecho.&lt;br /&gt;Ascensión de los oros,&lt;br /&gt;la cera sobre los vitrales de su cuerpo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Penitencia que ejecuto paso a paso. &lt;br /&gt;Llanto de arrepentimiento &lt;br /&gt;reza entre sollozos. &lt;br /&gt;Su cuerpo no puede más &lt;br /&gt;obligo a que se incorpore. &lt;br /&gt;No hay paraíso sin el tañer de las campanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sucede. &lt;br /&gt;Como todo hasta ese momento: &lt;br /&gt;sin secuencia, sin lapso.&lt;br /&gt;El sonido del bronce de mi cuerpo resquebraja sus dientes. &lt;br /&gt;El cráneo no será más nido del pensamiento &lt;br /&gt;ni su corazón la celebración del latido, &lt;br /&gt;su cuerpo es ahora prolongación del mío. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzo el momento de los días octavo y noveno. &lt;br /&gt;Aquellos cuyo texto sólo unos cuantos pueden conocer. &lt;br /&gt;Una tela sobre su rostro: &lt;br /&gt;Ella mira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la magnitud del silencio, &lt;br /&gt;una trinidad ante mí: &lt;br /&gt;su alma sujeta a las rocas, &lt;br /&gt;su agua sanguínea para sedientos &lt;br /&gt;y su polvo de cuerpo ahora cubierto de levadura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Catedral de siglos, al salir del túnel escucho trompetas. &lt;br /&gt;Los ángeles pétreos en las esquinas &lt;br /&gt;salvaguardan monumentales actos de fe &lt;br /&gt;y vuelan en alegoría vespertina. &lt;br /&gt;Apocalipsis que no cesa:&lt;br /&gt;Se inicia la procesión de los hechos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el décimo día.&lt;br /&gt;“Recorrerás desde el fin hasta el inicio”&lt;br /&gt;y en cada lapso te escucharán &lt;br /&gt;templos, &lt;br /&gt;iglesias, &lt;br /&gt;catedrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así empezó el tiempo&lt;br /&gt;recorriendo camino andado, ordenando instantes&lt;br /&gt;-no reinventándolos-&lt;br /&gt;un orden con arbitrio no aparente&lt;br /&gt;botellas en el mar&lt;br /&gt;letras en palabras.&lt;br /&gt;Poemas inconclusos que poco a poco&lt;br /&gt;me escriben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desierto de los Leones, México. &lt;br /&gt;sept 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4181397488103586788?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4181397488103586788/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4181397488103586788' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4181397488103586788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4181397488103586788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/09/templos-iglesias-catedrales-daniel.html' title='TEMPLOS, IGLESIAS, CATEDRALES'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-9195056837534188614</id><published>2008-09-18T18:21:00.007-05:00</published><updated>2008-09-21T01:58:33.210-05:00</updated><title type='text'>RAPSODIA SOBRE UN TEMA DE PIZARNIK</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Rapsodia sobre un tema de Pizarnik &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente he sido poeta, mentor de aprendices de idiomas que no se usan más. Acaso he andado algunas calles sin rumbo fijo. No lo recuerdo. Si Usted me pregunta, podría inventar una respuesta. La verdad no lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien me dijo que me amó en otra vida. Quizás tenga elementos para reconocerme. Yo no puedo pensar en algo que no sea aquella ocasión en un parque, cuando un payaso me invitó al centro. (¿Debo deducir que fui payaso en alguna parte de mi existencia?) Además, ella, la que me lo dijo, se ha ido a Budapest, hacia alguna villa de apellido de General, a las Islas de alguna parte del océano que no logro ubicar. Probablemente en el este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo, lo que me trae un recuerdo que me gusta sentir es una serie de compases, armonías, tocadas en piano: Una rapsodia. Me lo dijo alguna de esas emperatrices que andan por los conservatorios y que me regaló un pedazo de tiempo cuando no podía controlar mi emoción al escuchar su interpretación.  “No sé lo que es una rapsodia” le dije, pero lo apunté en mi cuaderno de notas.  Ella volvió a interpretar la pieza. Alguna vez lo sabré, en esta o en otra existencia, o alguna vez lo supe. Se me viene a la mente la pregunta: ¿Ella fue mi amor también en alguna vida pasada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para qué camino sin rumbo si me puedo abstener de llegar a cualquier parte. Antes me entusiasmaba. Iniciaba con todo mi corazón y decía: “aquí” y pensaba en “allá”. Al llegar, la nostalgia de “aquí” era la de “ayer” y así se me acumulaban los puntos de inicio. No aparecía lo que pudiera decirme: “ya llegaste”. Entonces, pensaba nuevamente en el “aquí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy leí un poema que dice: “Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo”. Lo escribió una mujer: pensé en ella. ¿Sería acaso la misma que tocó la rapsodia para mí en aquella tarde? Así me puso la piel al leer su poema. La misma emoción. Aunque son cosas distintas una rapsodia y unas cuantas letras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miserias que me sirven como intento de cobijo ante la indigencia del mundo. No alcanzaré alguna vez la esquina que me pregunte: “Rapsodia, ¿De dónde apareció el poema?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amantes viven en mundos diferentes, las miradas no pueden rebasar la niebla ni mi memoria traer al presente lo que he vivido, lo que he sido.  Palabras de otros idiomas que nadie habla. Pero no es necesario explicar todo. Yo solo me entiendo. Y lo que no pueda expresar, que una rapsodia o un poema lo digan por mí. Incluso lo que no recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ajusco. 18 sept. 2008&lt;br /&gt;El fragmento de Alejandra Pizarnik proviene de La extracción de la piedra de la locura, 1968. Argentina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-9195056837534188614?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/9195056837534188614/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=9195056837534188614' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/9195056837534188614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/9195056837534188614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/09/rapsodia-sobre-un-tema-de-pizarnik.html' title='RAPSODIA SOBRE UN TEMA DE PIZARNIK'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4782527510242375694</id><published>2008-09-16T23:52:00.003-05:00</published><updated>2008-09-17T21:22:00.837-05:00</updated><title type='text'>TALULAH</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Talulah&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Talulah en abstracto, en madera labra su nombre. Los caracteres no son sencillos. L.A.U.T. &lt;br /&gt;Ha decidido abandonarse a su futuro. La búsqueda de un universo en llamas. Se pregunta en su interior si vale la pena. Mas rápidamente aleja la duda: lo ha decidido. Es madrugada. Han sido dos días consecutivos con el cuchillo sobre el pedazo de roble. Un vendaje no ha sido de ayuda, le sangran las manos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No salió la luna anoche. Las nubes oscurecieron lo que otrora fueran limpias oscuridades, interrumpidas por estrellas y luciérnagas. Quiere dejar su nombre, por si acaso se pierde. Ella lo hereda de un antepasado: la lista de desaparecidos no la incluyó. “Si se perpetúa un nombre brilla una luciérnaga. Uno nace para continuar una historia en esa diminuta luz.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Talulah, la antigua, había sido la primera en saberlo en aquellos tiempos de tormenta. Cuando un relámpago había sido su visita, los susurros cimbraron a capella; su vientre creció como las manzanas, rojo y oloroso. Su piel, sus labios y su cabello fueron dulce viento del atardecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo nací. Me criaron los huertos, los paisajes de riscos. Nunca conocí el mar. Talulah, la antigua me decía que de allá vienen las tormentas. Ella me describía un fuego en el cielo, una saeta de luz entre las nubes. Ruido ensordecedor que acalla los sollozos.  Me dijo adiós una madrugada. La escuche toda la noche hablarle a las estrellas. Me dijo que iría en busca de una tormenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Crecí. Las mujeres que alcanzaban una cierta edad, caminaban hacia un puerto y se embarcaban. Cada una de ellas estaba obligada a escribir su nombre, tatuándolo sobre un pedazo de madera. Cuando pasaba el tiempo, si no regresaba, la madera servía de leña. Así desaparecieron casi todos los linajes.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Talulah en abstracto regresó. Se dice, o acaso son imaginaciones mías, que cuando se alejó de la costa, una tormenta la cubrió de nubes y oleaje. Una llamarada en el cielo abrió la memoria en los bosques de las islas. Ella vio la tormenta y se abrazó a sí misma. Sintió el rayo en su interior. Calcinada, perdió la memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madera fue cubierta de líquenes y musgo, perdiéndose el nombre debajo de la capa de vegetales. Así fue que se apagó esa luz. La luciérnaga no encendió el nombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L.A.U.T. Por azares del destino me ha sido posible leer la inscripción. He solicitado la recolecta de todo el material arqueológico. Las inscripciones en otros materiales, particularmente piedra, parecen ser interesantes también. Los epitafios son especialmente crípticos, y aparentemente inconexos. No obstante, alcanzo a discernir algunos puntos importantes en la historia. Mitológica percepción de un pueblo antiguo, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He armado historias con base en apenas retazos de expresión. Mi especialidad: la paleoescritura. No tengo demasiados aliados, porque los escritores me desprecian por falta de objetividad, y los pocos colegas me toman a risa los conceptos en los que creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He sustraído la madera de la lista catalogada de materiales, claramente un delito. Pero un roble con unas letras tatuadas no puede ser obra de alguien que no tuviera la eternidad muy presente en su mente, en su pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tormenta cubría el atardecer. La luz en la oficina del especialista permanecía encendida, a pesar de la hora. La lluvia pertinaz cada vez más insistente. Cerró las ventanas, y buscó el sombrero. El paraguas. Era tarde de domingo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un relámpago cayó con tanta fuerza que interrumpió de inmediato el suministro de electricidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerré la puerta de la oficina, no sin antes guardar el pedazo de madera. Abrí el paraguas y sin darme cuenta, un curioso y enigmático nombre se me vino a la mente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche y sus oscuridades invadieron la calma universitaria. Una luciérnaga encendida se posó en una de las ventanas de la oficina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ajusco. 16 sept. 2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4782527510242375694?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4782527510242375694/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4782527510242375694' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4782527510242375694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4782527510242375694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/09/talulah.html' title='TALULAH'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-5361003983015329222</id><published>2008-09-10T12:20:00.006-05:00</published><updated>2008-09-10T19:56:32.491-05:00</updated><title type='text'>BARCOS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Barcos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Los barcos: cuántas letras se han derramado acerca de viajes, muelles, anocheceres en el vaivén oceánico, tormentas, tragedias, descubrimientos. No hay barco que no tenga un sinfín de historias, algunas verídicas, otras arrancan complicidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Propelas. banderas, barbas retorcidas, perico de malas palabras apertrechado en el hombro, recetas de ratatouille, visiones de un lugar que empezó con el viento y termina con cruces en los cementerios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya nadie viaja en barco, las noticias los han abandonado, los piratas no tienen pata de palo, los instrumentos de navegación son piezas de museo. Añoranza del oleaje roto por la quilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abandono del mar, las sirenas son ahora el cuerpo naval. Asolean sus voluptuosidades envueltas entre sábanas al amanecer. Son ellas, nos conocemos, saben que vine a verlas. Se recorta mi perfil en el horizonte y el barco me llama con su silbato; me detienen las nubes para que ascienda por sus escalerillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la punta de proa escribo. Me ilumina una vela. Una sirena me cuenta su canción al oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Visiones nocturnas para quien me lee y al hacerlo, recuerda sus propios puertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.veracruz y mis sirenas. sept. 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-5361003983015329222?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/5361003983015329222/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=5361003983015329222' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5361003983015329222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5361003983015329222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/09/barcos.html' title='BARCOS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2659906173345870252</id><published>2008-08-30T23:46:00.004-05:00</published><updated>2008-08-30T23:55:04.295-05:00</updated><title type='text'>EL ANDAR DE LOS MIL CANSADOS: MARCHA EN MEXICO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El andar de los mil cansados&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Marcha contra la violencia&lt;br /&gt;la inseguridad, la demencia de una sociedad marchita&lt;br /&gt;nuestra sociedad mexicana enferma&lt;br /&gt;la desesperación inunda las calles&lt;br /&gt;una esquina es sospechosa, un vecino es enemigo,&lt;br /&gt;cualquiera es asesino sin rostro, &lt;br /&gt;me recuerda aquella letra de Charly García&lt;br /&gt;"la persona que amas puede desaparecer".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es tema de intelectualidad, no es abstracción&lt;br /&gt;no es ficción ni beligerancia, &lt;br /&gt;la putrefacción alcanza todos los olfatos, &lt;br /&gt;la degradación se encaja sobre los costados, como lanza&lt;br /&gt;México está de luto por los desaparecidos&lt;br /&gt;por las mujeres de Juárez, por los secuestrados&lt;br /&gt;y asesinados&lt;br /&gt;por 30 monedas &lt;br /&gt;es un fenóneno de masas, tantos somos&lt;br /&gt;que la vida (nosotros mismos nos jactamos de pensar así,&lt;br /&gt;y hasta cantamos con mariachi):&lt;br /&gt;"la vida no vale nada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay edad, no existe línea recta, los rastros han desaparecido&lt;br /&gt;aquello que nos movía de orgullo, la solidaridad&lt;br /&gt;generada durante el temblor, la amistad y mano franca&lt;br /&gt;de un amigo desconocido, un visitante,&lt;br /&gt;ahora es temor en el horizonte, desde que nace&lt;br /&gt;hasta que desaparece en el conflicto de la noche. &lt;br /&gt;Camino rápido, tengo miedo&lt;br /&gt;duermo intranquilo, oigo voces, siento cuchilladas&lt;br /&gt;patria mía, inerte,&lt;br /&gt;resucita de entre los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana domingo será el último día de agosto&lt;br /&gt;hoy fue la marcha bajo la tormenta, el andar de los mil cansados&lt;br /&gt;esperanza vana, maltrecha mirada&lt;br /&gt;pobreza bañada por la lluvia.&lt;br /&gt;"México lindo y querido, si muero lejos de ti,&lt;br /&gt;que digan que estoy dormido."&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;30 agosto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2659906173345870252?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2659906173345870252/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2659906173345870252' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2659906173345870252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2659906173345870252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/08/el-andar-de-los-mil-cansados-marcha-en.html' title='EL ANDAR DE LOS MIL CANSADOS: MARCHA EN MEXICO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-879044280458584245</id><published>2008-08-27T17:32:00.005-05:00</published><updated>2008-08-29T11:24:49.223-05:00</updated><title type='text'>UXMAL: LA PIRAMIDE DEL ADIVINO</title><content type='html'>&lt;b&gt;Uxmal&lt;/b&gt;: La Pirámide del Adivino&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una apertura en el instante continuo que él llama tiempo, mira hacia adelante, con un atisbo vislumbra, lo veo en su rostro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy a su lado, me esconde lo que descubre. Me da temor y curiosidad saber mi futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy humano, la máxima pregunta,  más que de dónde vengo, más que a dónde voy, es: “cuándo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;etralla, m , ilencio, s, divino, a&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me escabullo en las piedras, las rocas, al fin me permite percibir un poco de lo que adivina, quedo petrificado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cesan las preguntas. Miro desde Uxmal. No hay confines, el tiempo es arena del desierto que azota mi rostro, me golpea, se sangra la mirada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis quijadas, mis dientes. Mi nariz es una prolongación de la lengua. No escucho nada. Busco la mano, su mano, no sé si tengo miedo, no puedo siquiera formular la pregunta. Mi pecho es un agujero en el instante continuo que él llama tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro en un guijarro que se atrapa en la frente. Lo siento. Golpea como roca. Arde como incendio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;uijarro, g. metrall a.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caigo. Mi cuerpo es aquello que se difunde en el viento. La luz es noche. La luz es nada. Iluminado todo y me conmueve aquello que caído se esparce. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pirámide. La veo. Un algo rojo, rectangular, en la parte más alta. Ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;divino.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi aquello que se mueve, la arena, las partículas aladas de un diente de león, las gotas de la ola al reventar contra la roca, los números apilados de mi infancia, las veces que su mirada me infundió confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco más cerca. El rectángulo rojo ahora es casi un monumento a la sangre. Se esfuma y vuelve a surgir. Oleaje. La batuta del director aquel. Recuerdo la sala. Mi ascendencia veo, mis ancestros están ahí... aquí. Mi descendencia también. Una larga escena que está, sin moverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis ancestros. Mi descendencia. Yo. La pirámide del adivino en Uxmal. Su pirámide. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz, un sentimiento de culpa, una curiosidad malsana. Un elemento de vida. Cada piedra es mi cuerpo. Soy la pirámide. ¿Soy el adivino? Fui. ¿Seré? La roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un concierto. La sala vacía. Estoy perdido. El pago, el privilegio, enormes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El adivino me mira. Me sorprende la mirada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo moverme. ¿De ésto es que está hecha la pirámide? ¿Del cuerpo de otros como yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi lugar es una esquina. La lengua es mi nariz. Piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;Chac.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llueve en el Cuadrángulo de las Monjas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;esta noche. 27 agosto. 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-879044280458584245?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/879044280458584245/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=879044280458584245' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/879044280458584245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/879044280458584245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/08/uxmal-daniel-navarro-una-apertura-en-el.html' title='UXMAL: LA PIRAMIDE DEL ADIVINO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1788076579912494674</id><published>2008-08-26T15:23:00.007-05:00</published><updated>2008-08-26T15:39:10.811-05:00</updated><title type='text'>LA LIBERTAD DE REVOLUCION</title><content type='html'>&lt;b&gt;La libertad de revolución&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;dedicado a Rodrigo, por las ideas y la esperanza&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el jet-set del poder&lt;br /&gt;Todo es juego de espejos&lt;br /&gt;Y al buen entendedor pocas palabras&lt;br /&gt;Juan José Ortizgarcía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Hay salas de museos impregnadas de revolución, activistas lunáticos, rebeldes y otros seres que en pegamento, tinta y color, han mostrado que la sociedad humana no es otra cosa sino un informe continuo de vejaciones y codicia. Existen sectores donde los cuadros de mártires hacen un desfile, una hagiografía deleznable de terror sobre el pensamiento. Hombres y mujeres. Normales y anómalos. Sanos y esquizofrénicos. La libertad de expresión: tema plasmado en lienzos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que el lenguaje es humanidad, las palabras fluyen independientemente del origen, parecieran tener vida propia y evolucionan arrastrando consigo a esas sociedades que les resulta un pesado lastre. Algunas son claramente revolucionarias. Atentan contra la inercia. Muere el que las pronuncia, mas inevitablemente, la partitura persiste, encuentra oídos y nuevos sonidos en la voz o idioma escrito. La longevidad es una virtud de las letras rebeldes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hombres y mujeres sacrificados. Cruz. Lapidación. Horca. Picota. Ley fuga. Despojo. Irradiación nuclear. Campos de concentración. Islas amuralladas. Cuerpos de sal. Trepanación. Asfixia. Perros, leones, tiburones. Reingestión de vómito. Extirpación de la lengua. Guillotina. Fósforo blanco. Capirucho y antifaz. Mutilación sexual. Cuerpos en el mar. Exhibición de la carne en la pira. Eutanasia. Invasión armada. Intimidación pública o privada. Venganza sobre madre hermana o hija. Silla eléctrica. Fuerza desbocada de caballos desprendiendo extremidades. Violación en canal. Bofetadas metálicas, reiteradas y lacerantes. La lista es interminable: la humanidad es pródiga en represión. Su motivo: La lepra del verbo debe ser erradicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando las palabras que veían más allá que los ojos de la muchedumbre cuestionaban a otro dios, debían entonces ser vendadas, embalsamadas o incineradas. Mientras las letras en el ataúd o en la pira, “terrorista” “anarquista” “moro” “blasfemo” “indio” “comunista” “extranjero” “burgués” “poseído” “pordiosero” “demente” “infiel” “negro” “maldita” y otra serie de epítetos han conformado una letanía. Un adormecimiento perverso, atroz, fatal, en ocasiones a través de cánticos encapuchados con números triples, letras triples, violencia triplicada y anónima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad, en la mayoría de los países, se consagran en el documento rector del país, con frecuencia llamada Constitución Política, conceptos tales como libertad de expresión, libertad de rebelión, libertad de asociación, libertad de prensa, libertad de religión. Aparecen como resultado de luchas de diversos grupos que procuran insertarse a través del ejercicio pocas veces pacífico, con frecuencia violento, y de manifestaciones en tiempos críticos. No obstante, la libertad de revolución no parece existir en ninguno de ellos, parece ser más bien el resultado de los actos, el nombre genérico con el cual se cubre al período o a la conducta involucrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha invocado a un curioso concepto como salvaguarda de la libertad de expresión. El “estado de derecho” no obstante no viene a ser otra cosa que una perogrullada inventada por aquellos que conceptúan a los códigos civiles o penales –invención literaria de mala calidad-, como el elemento rector de la sociedad humana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos en los albores de un nuevo medievo, aunque quizás me retracto por optimista. Más bien, vivimos una fase del Neolítico caracterizada porque las normas originalmente utilizadas durante tiempos feudales han sido actualizadas para responder a las demandas de grupos de poder local e internacional. Formas de consolidación política y comercial que arremete contra tradiciones colectivas de pequeños grupos condenados a la desaparición. Recuerdo el texto del escritor alemán Ferdinand Lasalle de los años 1860, que sigue candente: el concepto de Constitución no ha cambiado mucho desde aquel documento de sociedades feudales, absolutistas, burguesas, y expresa a los núcleos de poder como aquellos elementos que determinan en gran medida el producto escrito, la Ley Fundamental o Carta Magna. Por otra parte, la exhumación del viejo concepto griego de democracia así me refuerza el pensamiento. Poco hay nuevo bajo el sol. En una perspectiva de cinco mil años, la humanidad sigue reptando en la Antigüedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso existen las palabras que fluyen en el aire, buscando la redención. No creen que la humanidad en la cual puedan descansar, sea la que hemos en conjunto construido. No al menos hasta hoy. Por eso incesantes, las palabras que buscan a tientas, que perciben un universo mejor, son por ahora sinónimos de exilio, y bandera de organizaciones de extraños y sentimentales anacrónicos. Palabras en vuelo, ideas del porvenir que todavía no alcanzan el nido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto la humanidad persista en ser una gregaria acumulación de egolatría, soberbia y autocomplacencia, la libertad de revolución será sinónimo de libertad de expresión. Genuina búsqueda de justos y misántropos. No todo está perdido. Al menos eso opto por creer. La lucha de los incrédulos que arriesgan su existencia por emitir juicios, mártires de un sueño en verso, no será jamás en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así ha comenzado el siglo veintiuno. No dejo de preguntarme si toda la historia de la humanidad ha transcurrido sólo para llegar a donde estamos. El deplorable estado en el que tenemos ese paraíso del Edén, por decirlo en términos simbólicos. El poco edificante sistema de naciones que atestiguan impotentes el ejercicio impune y monolítico del poder. El centro geográfico de nuestra existencia en algo tan abstracto como los bienes pecuniarios, económicos, financieros. Un universo del “cuanto tienes, cuanto vales”. Y no hay posibilidad de divergencia de expresión porque ésta ha sido mediatizada, transformada, letalmente inmovilizada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ganador del premio Nobel de literatura del año 2005 es un escritor inglés, Harold Pinter. A través de video, en la ceremonia de entrega, se expresó acerca del lenguaje político, el cual, “conforme es usado por políticos, no se aventura fuera de su territorio dado que la mayoría de los políticos, de acuerdo con la evidencia disponible, están interesados no en la verdad sino en el poder, y en el mantenimiento de dicho poder. Para mantenerlo, es esencial que la gente permanezcan en la ignorancia, que vivan en la ignorancia de la verdad, aún de la verdad de sus propias vidas. Lo que nos rodea por ende es un vasto tapete de mentiras, de las cuales nos alimentamos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad de expresión se manifiesta como la búsqueda en lo individual enfrentando la colectividad sumida en esa ignorancia de Pinter. No obstante, la expresión se vuelve explosiva cuando afecta al poder, cuando encuentra la revolución. La libertad de expresión que es inocua, no levanta torbellino. Mientras, la libertad de revolución se encuentra en espera. Vive en los desiertos, en las selvas, debajo de las enaguas, dentro de muros de adobe, entre los vapores de las minas, impresa en la piel de un leopardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Notas y Literatura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Lasalle, Ferdinand. “Qué es una Constitución”. Gernika, 2ª. Edición. México. &lt;br /&gt;Ortizgarcía, Juan José. “De este lado de mi ventana se respiran espinas”. Crítica, Revista Cultural de la Universidad de Puebla, Núm. 112, octubre-noviembre 2005. Págs. 165-170.&lt;br /&gt;Pinter, Harold. “Art, Truth and Politics”. The Nobel Lecture. 2005.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;cancún&lt;/i&gt;. 2 de enero de 2006&lt;br /&gt;&lt;i&gt;música&lt;/i&gt;: Metallica on Cello. One. Apocalyptica. Worlds Collide.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1788076579912494674?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1788076579912494674/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1788076579912494674' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1788076579912494674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1788076579912494674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/08/la-libertad-de-revolucion.html' title='LA LIBERTAD DE REVOLUCION'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1364129040299382096</id><published>2008-08-23T15:01:00.002-05:00</published><updated>2008-08-26T10:53:11.567-05:00</updated><title type='text'>NIEBLA DEL RIACHUELO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Niebla del Riachuel&lt;/span&gt;o&lt;br /&gt;Letra de Enrique Cadícamo y Música de Juan Carlos Cobián. 1937. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Turbios fondeaderos donde van a recalar&lt;br /&gt;barcos que en los muelles para siempre han de quedar.&lt;br /&gt;Sombras que se alargan en las noches del dolor,&lt;br /&gt;náufragos que al mundo han perdido la ilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puentes y bordajes donde el viento viene a aullar,&lt;br /&gt;barcos carboneros que jamás han de zarpar;&lt;br /&gt;turbio cementerio de las naves que, al morir,&lt;br /&gt;piensan, sin embargo, que hacia el mar han de partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Coro)&lt;br /&gt;Niebla del Riachuelo:&lt;br /&gt;amarrado al recuerdo&lt;br /&gt;yo vivo esperando.&lt;br /&gt;Niebla del Riachuelo:&lt;br /&gt;de ese amor, para siempre&lt;br /&gt;me voy alejando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca más volvió,&lt;br /&gt;nunca mas la vi&lt;br /&gt;nunca más su voz nombró mi nombre junto a mí.&lt;br /&gt;Esa misma voz que dijo "Adiós".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Declamado)&lt;br /&gt;Y aún sigo esperando tu regreso&lt;br /&gt;Después de aquél adiós tan triste&lt;br /&gt;Para mí la vida pierde su sentido&lt;br /&gt;Al no escuchar tu dulce voz.&lt;br /&gt;Y hoy me llena de hastío tu ausencia&lt;br /&gt;Y el recuerdo&lt;br /&gt;De tu bendito amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueña, marinero, con tu viejo bergantín;&lt;br /&gt;bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...&lt;br /&gt;Llueve sobre el puerto, mientras tanto, mi canción;&lt;br /&gt;llueve lentamente sobre tu desolación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anclas que ya nunca, nunca más, han de levar;&lt;br /&gt;bordas de lanchones sin amarras que soltar;&lt;br /&gt;triste caravana sin destino ni ilusión,&lt;br /&gt;como un barco preso en la botella del figón...&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Comentarios&lt;/span&gt;.- Existen al menos siete versiones de este tango. Por ser la versión que atrajo mi atención, he tomado como base la del Quinteto Mocambo, con sabor de son cubano - veracruzano con solo de tresillo. Este grupo añade un verso declamado que he transcrito. Algunas particularidades en el lenguaje son añadidas en la versión jarocha, por ejemplo: "Esa misma voz me dijo adiós", "bordajes" por "cordajes" y el uso del plural en vez del singular de la original. La versión de Chivirico Dávila introduce un par de líneas adicionales procedentes de una canción que no logro identificar. Chucho Avellanet presenta una versión tipo trío de tempo más rápido. La versión de Bebo Valdés y El Cigala tiene el profundo atractivo de ser presentada en ritmo de tango muy suave. Roberto Goyeneche canta el tango, destila Buenos Aires en el verso, y el bandoneón, además la suya es la única que incluye los dos versos que finalizan la versión original.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1364129040299382096?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1364129040299382096/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1364129040299382096' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1364129040299382096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1364129040299382096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/08/niebla-del-riachuelo.html' title='NIEBLA DEL RIACHUELO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-6284362225433446288</id><published>2008-08-02T15:33:00.004-05:00</published><updated>2008-08-23T15:09:09.858-05:00</updated><title type='text'>EL ESCRITORIO DE UN ANARQUISTA Y LOS ESCARABAJOS DE TRAVEN</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El escritorio de un anarquista y los escarabajos de Traven&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una casa construida por Ramírez Vázquez (se dice, y continúan las historias y enigmas) en la calle de Mississipi, colonia Juárez, de la ciudad de México. Hasta arriba, un cuarto grande, un invernadero, un escritorio. Los papeles del anarquista que llegó a México a contar historias de indios. Traven. Veo a su viuda. Ella misma ha perdido la memoria, el síndrome de Tick la aqueja y enfermeras se substituyen en horarios de ocho horas cada una. La miro, le toco la frente. Una enfermera le habla quedito. La tele funciona a bajo volumen. Poca luz. Traven habita en un cuadro que… y me distraigo viendo otro cuadro, y algunas cartas de sus trabajos en McCall’s y Atlantic Monthly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traven construyó un universo alrededor de sí. Identidades, personas, curiosidades, sobre todo cuando los escarabajos empezaron a habitar en la madera de su cuerpo, tal y como habitan estos insectos el cuerpo de cualquier indio. En el Tampico de 1924, camina y enciende la llama de las historias que tendrían una característica fina: la lógica alemana combinada con la lógica rural de las voces anónimas: dos piezas de artillería idealista que embonaron a la perfección como perfecta maquinaria. Decidia, rebelión, soberbia, simplicidad, ingenuidad, una terquedad que casi raya en la perseverancia y el modo de confundirse con el horizonte de la melancolía, todos esos son caracteres que identifican a los anarquistas y los hace diferentes de otros tipos de especímenes de la jauría humana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi sus fotos. Blanco y negro, apenas un poco más grandes que los negativos de medio formato. Hoy tendría más de cien años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no hay plantas excepto en el jardín a ras del suelo, algunos árboles se inclinan hacia la construcción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Habrá que tumbarlos".  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando expresé que me preocuparía el ruido de la motosierra, recordé que el tiempo no existe. No hay nada que recuerde a Traven. Él mismo borró su senda hacia el Paseo de la Reforma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escarabajos creo que se encuentran en la madera en espera de otro indio o de otro anarquista. Lo que pase primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Habrá que dejar los árboles en pie" pienso, al recordar a los escarabajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-6284362225433446288?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/6284362225433446288/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=6284362225433446288' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6284362225433446288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6284362225433446288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/08/el-escritorio-de-un-anarquista-y-los.html' title='EL ESCRITORIO DE UN ANARQUISTA Y LOS ESCARABAJOS DE TRAVEN'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-5645640729685927919</id><published>2008-07-06T18:19:00.001-05:00</published><updated>2008-07-06T18:20:54.658-05:00</updated><title type='text'>YETI</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Yeti&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sirve una copa de vino tinto, “dos cubos...”, y perpetúa el rito. &lt;br /&gt;Sintoniza la televisión y la mira en forma entrecortada mientras cocina. Sube y baja mechas, discrimina sazones y temperaturas con el acolchonado canto de su mano; mantiene diálogos tajantes, cuadriculados u oblicuos con un manojo de vegetales que le pintan de colores un breve plato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte de los componentes botánicos, pocos asuntos se suman al momento cuando ella pone atención al documental que en ese momento revela un enigma primordial de la humanidad: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“—El Hombre de las Nieves quizás sea un fósil viviente, habitante de los reinos de los glaciares perpetuos en el Asia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“—Esta teoría es factible -–sigue la televisión— aunque no ha sido comprobada debido a la ausencia de registro fósil del Hombre de las Nieves. Por mucho tiempo calificado como animal mítico, se hablaba de él entre las tribus de los habitantes del Himalaya, dándole el nombre de Yeti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“—A diferencia de otros homínidos, del Hombre de las Nieves se carece de los más elementales datos sobre su origen, inexplicablemente no se cuenta con datos sobre su apariencia física, su conducta...” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corre por un trapo y se limpia la sangre de la cortada que se produjo en un descuido. De rato, apaga la televisión y se sienta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo conoció en un bar. Le dijo que estaba solo, que se había divorciado recientemente. (Corroboró ella que efectivamente no portaba argolla). Le confesó que su vida era un permanente frío. Particularmente a partir de un momento cuando se sintió enfrentado con grandes mentiras. Descubrió -–le revelaría— que ser distante como el hielo le permitía sobrevivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es la era de la glaciación de mi existencia” le dijo. Alguna vez había amado con locura, pero que cuando su amor se estrelló con la terrible realidad, el corazón se le transformó en piedra. Fue entonces que perdió la capacidad de amar. Como un Rey Midas sin sentido, todo lo que tocaba se transformaba en cero absoluto, la temperatura del vacío estelar... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yeti...—le murmuró ella al oído cuando la tomó por primera vez en sus brazos—, me cubre una sensación a invierno que me turba. Eres como un vacío sin palabras, mas ¿sabes? hoy te necesitaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó cuánto lo quiso a pesar de su corazón amargo y frígido. &lt;br /&gt;Cuando él se quedaba, su solitaria cama se convertía en paraíso glaciar. Las caricias le creaban un escalofrío inevitable que le recorría la espalda y la nuca petrificada se desgajaba poco a poco al derretirse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una y otra vez, el hombre de las nieves venía a calentar su vientre dolido por los años, a pesar de que su compañía era similar a la de un trozo de calle, como si fuera acompañada por la banca del parque...Las ventiscas del invierno rondaba nuestra presencia, parecíamos vivir permanentemente en los Himalayas, e incluso alguna vez al tomar vino se formaron copos de hielo sobre las copas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Idiotas —pensó al recordar los datos emitidos por el documental mientras giraba la copa de vino—. Si hay alguien que conoció, que amó al Yeti, soy yo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«No obstante, el hombre de las nieves se fue cuando rompí mis lanzas y lo acosé. Le tiré de puñetazos. Encendí fuego por doquier, hice temblar al cielo. Tomé su corazón y lo corté paso a paso. Así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Su mirada... La mirada de tristeza de un hombre solitario y frío fue algo con lo que partió. Al mismo tiempo, se me quedó a mí también. Lágrimas como hielo polar que no se disuelve... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tenía que olvidarlo -–deliberó con amargura mientras servía de la ensalada en el único plato en la mesa—. Cuando vino a mi vida, pensé que un hombre con modos tan distantes no podría hacerme daño. Un hombre tan insolentemente frío difícilmente se ensañaría con mis previamente rasgados sentimientos. Nunca creí que su cristalizado granizo lograra permanentes arcoiris que tuvieron como razón el sol tras la lluvia de su amor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hielo resultó ser más caliente que mi propia boca y mi corazón. El témpano me transmutó en un grácil globo de helio surcando el infinito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Fue una tarde cuando descubrí que amarlo me dañaría mucho más. A final de cuentas, yo terminaría mucho peor, con mi corazón todavía más destrozado... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Piel de gallina, los vellos erizados, con los ojos entrecerrados sintiendo el amor glaciar de un hombre que provocaba una noche de seis meses, como en los polos, le dije adiós. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Enloquecida, desde entonces he vagado sin poder alcanzar el fin del período de oscuridad. Lo extraño. Procuro recordarlo pero de su apariencia no queda algo que no sea el reflejo del espejo cuando se rasuraba. No sobrevivió una camisa, un botón ni un mechón de cabellos, ya no digamos una fotografía.» &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella mira en su plato la ensalada que está intacta. &lt;br /&gt;Toma el último sorbo de vino. &lt;br /&gt;Mientras un ocasional sonido del tenedor al chocar contra el plato rompe el silencio, en el fondo de su copa vacía permanecen dos cubos de hielo sin derretir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.cancun&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-5645640729685927919?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/5645640729685927919/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=5645640729685927919' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5645640729685927919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5645640729685927919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/07/yeti.html' title='YETI'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-3286738735618118819</id><published>2008-06-21T14:41:00.000-05:00</published><updated>2008-06-21T14:45:40.171-05:00</updated><title type='text'>GIGANTES</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Gigantes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Un paso, violento amanecer en el océano. No los veo, cruzan en silencio. “No”. Levanto mis alas. “No por ahí”. No me ven, no existo. No estoy aquí. &lt;br /&gt;La caminata continúa. Mis alas siguen en la misma posición, petrificado. El mar se sacude. Bato mis alas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las olas son formidables, los gigantes, en su andar también. Emigran. No son del pasado remoto, no vienen del futuro. Simplemente acontecen. Como yo. No existen, no están aquí. Nos encontramos sin saberlo, sin predecirlo. Al menos en mi mente no cruza esa idea. Cuando coincidimos levanto las alas: “No hay salida”.  Agito mis alas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos coincidido muchas veces. No me ven. No los veo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cargan sus pertenencias que son ajenas: suciedad, crueldad, codicia y hambre. En silencio sus pieles, sus animales de tiro. Sus halcones solidarios, los violentos búfalos y sus pensamientos. Caminan y forman olas. Se anticipa su andar desde la orilla del mar. Cuando caen, todo se nubla. No se ve ninguna orilla del cielo. El tiempo, que a veces se asoma, huye despavorido. El mar es rojo. Violento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cesa el exterminio, la mar se calma. Todo vuelve a ser quieto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tormento es la masacre. Mis cadenas no tienen nombre. Los gigantes. Los eternos gigantes son mi compañía. Y no los veo. No están ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mar es espejo. Tormento de imágenes de Narciso que se mira reflejado. Esperpento. La humanidad entera es esperpento ante mis ojos subrayado. Lo único bello en la existencia son los gigantes. Ellos son los encadenados. Arrastran la escoria ajena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su camino, el precipicio los acomete. Saben su tarea. La mía es recordarles que no vale la pena acarrear el escombro de la humanidad. Pero no escuchan, no me ven. No desean. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son nobles los gigantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las alas de la misantropía siguen en alto. Se yerguen en homenaje a los caídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ajusco. junio. 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-3286738735618118819?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/3286738735618118819/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=3286738735618118819' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3286738735618118819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3286738735618118819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/06/gigantes.html' title='GIGANTES'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1531893127059536579</id><published>2008-05-12T16:44:00.003-05:00</published><updated>2008-05-12T16:49:45.575-05:00</updated><title type='text'>PENÉLOPE: EL BRONCE EN LA ARENA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Penélope: El bronce en la arena&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La noche será el beso, el anhelo&lt;br /&gt;Me darás una palabra extraña&lt;br /&gt;Un regalo de letras, bajo la sombra&lt;br /&gt;De la luna;&lt;br /&gt;Me prometerás el incendio,&lt;br /&gt;La turba, la inmortalidad,&lt;br /&gt;La soledad de los dioses,&lt;br /&gt;Su descendencia inerte.&lt;br /&gt;Yo, como Penélope&lt;br /&gt;Desbordaré cada vuelta, cada golpe de hilo&lt;br /&gt;Cada noche, para esperar tu aliento&lt;br /&gt;Tus letras, tus versos por la mañana&lt;br /&gt;Envuelto tú entre la seda de mis besos&lt;br /&gt;Envuelta yo en el embrujo &lt;br /&gt;de la urdimbre de la red&lt;br /&gt;del futuro ancestro.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iré. Cruzaré el Mar.&lt;br /&gt;Venceré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Me vestirás del capullo&lt;br /&gt;De tus siembras, cada surco&lt;br /&gt;Cada semilla, cada estirpe,&lt;br /&gt;Silencio entre los puntos cardinales&lt;br /&gt;Bullicio en la marejada.&lt;br /&gt;Manarán siete veces los manantiales&lt;br /&gt;Antes de resquebrajar la piedra&lt;br /&gt;Y quizás entonces &lt;br /&gt;(no lo prometo)&lt;br /&gt;volverán los mares a sus costas, &lt;br /&gt;(no me obligues)&lt;br /&gt;Dejaré en libertad los amaneceres,&lt;br /&gt;(Acaso)&lt;br /&gt;Incendiaré los olvidos y las penumbras&lt;br /&gt;Y en cada vuelta, cada golpe de hilo&lt;br /&gt;Será forjada la esperanza suave&lt;br /&gt;De un volver contigo,&lt;br /&gt;Una luna del calendario,&lt;br /&gt;Un temblor de tierra, terremoto,&lt;br /&gt;Una flor seca sobre la mesa&lt;br /&gt;Y el capítulo del libro &lt;br /&gt;que dura una eternidad.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iré. Sangrarán mis heridas.&lt;br /&gt;Venceré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Soy es decir no existo,&lt;br /&gt;Volver es decir anhelo&lt;br /&gt;Un ladrillo es decir abrazo&lt;br /&gt;Un beso es decir oleaje&lt;br /&gt;Un decir es palabra neutra&lt;br /&gt;Un verso me envuelve cada noche&lt;br /&gt;Penélope, &lt;br /&gt;Nunca aprenderé tu libro de versos&lt;br /&gt;Cada mañana será un olvido aprendido&lt;br /&gt;Una amenaza nueva de olvidarme de mi propia&lt;br /&gt;Existencia,&lt;br /&gt;Y renacer como cada noche,&lt;br /&gt;Escuchando a Ovidio,&lt;br /&gt;Ulises, &lt;br /&gt;Plotino,&lt;br /&gt;En letras mudas dichas por tus manos.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iré. El bronce fundido entra en la arena.&lt;br /&gt;Suenan las campanas.&lt;br /&gt;Venceré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1531893127059536579?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1531893127059536579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1531893127059536579' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1531893127059536579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1531893127059536579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/05/penlope-daniel-navarro-la-noche-ser-el.html' title='PENÉLOPE: EL BRONCE EN LA ARENA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-6827244422852911579</id><published>2008-05-07T16:47:00.003-05:00</published><updated>2008-05-07T16:57:27.202-05:00</updated><title type='text'>(YO INCLUIDO)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;(Yo incluido)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La ciudad engulle todo. Gatos, gente, sueños, la ciudad es irrepetible, insustitible, la necesitamos para lograr la ansiada autodestrucción, para deshacer nuestra propia esencia, nos fascina, y nos crea. Nos anhela y la fornicamos cada noche, en multitud, en solitario. Sus calles son apenas los respiros e insultos que se cruzan en las esquinas y tuercen el sentido de las palabras. La ciudad emerge cada vez que se llama por teléfono, cada vez que se enciende la bombilla, cada vez que se proyecta la película. La hembra de la ciudad es ella misma, igual que el macho, ciudad hermafrodita que se autopoliniza, incestuosamente. Sin otra finalidad, la ciudad repta a sus alrededores y crece en cada palabra que te escribo, con cada mueca que haces al leerme. Hambre de cemento, de alambres, se alcanza a discernir su lenguaje cuando todo está en silencio. La ciudad es verdugo de los transeúntes que se atreven a desobedecer las reglas, aniquila a los poderosos, ilumina a los indigentes. Los sin hogar son sus predilectos, (yo incluido), los que desde la eterna pobleza de una barranca, desde las cloacas, admiramos la fina hechura de sus sentimientos. La sacralidad de la basura en un tierno bosque de oyameles que se niega a morir. Ciudad perversa, sucia, desordenada que todo engulle. Perros, alimañas, sentimientos, futuro. Visiones de un arquitecto sin rostro que en desafío nos plantea mundos sin mundo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-6827244422852911579?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/6827244422852911579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=6827244422852911579' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6827244422852911579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6827244422852911579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/05/yo-incluido.html' title='(YO INCLUIDO)'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2913270432361886117</id><published>2008-05-06T19:35:00.005-05:00</published><updated>2008-05-07T17:01:52.694-05:00</updated><title type='text'>LOS AGUACATES DEL CINCO DE MAYO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Los aguacates del cinco de mayo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La editorial del cinco de mayo del New York Times me llama la atención, y quiero comentarla. Usualmente es un periódico que me causa interés, polémica, o estimula. Esta vez no es la excepción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La editorial argumenta que la compañía cervecera que produce y comercializa la marca “Corona” es la razón por la cual en los Estados Unidos, la celebración del 5 de mayo se ha convertido en la principal celebración latina, independiente de la nacionalidad de los asistentes. Asimismo, argumenta que esta celebración incrementa las ventas de tortillas, la cerveza “Tecate” y aguacates y por ello se perpetúa. Concede la editorial, que inteligente la selección de la fecha, ya que de esta manera se atrae a un número más diverso de latinos en los Estados Unidos, que si se hubiera elegido una fecha de mayor identificación con tal o cual país, poniendo por caso las respectivas fechas de independencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no coincido exactamente con este punto de vista. Creo que la base de la celebración es real, si bien no se explica claramente. El suceso ciertamente ha pasado a la historia, e incluso es una celebración básicamente menor en el escenario mexicano, e inexistente en el marco histórico de los demás países de latinoamérica. La lectura de la fecha no debe ser textual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cinco de mayo, el ejército mexicano pudo vencer al ejército francés que avanzaba hacia la capital. El NYT ironiza que eso fue menor, ya que al año siguiente, los franceses tomaban la capital mexicana e imponían a un emperador durante cuatro años. Eso es cierto, pero se soslayan al menos dos aspectos importantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, el ejército francés no sólo era el ejército francés, sino que era el mayor ejército del planeta entonces conocido. Era Napoleón Tercero. El equivalente actual sería más o menos a que un puñado de desarrapados soldados del ejército de Afganistán venciera al ejército de los Estados Unidos durante la invasión recientemente ocurrida. Evidentemente esa victoria sería recordada y celebrada durante los próximos doscientos años. El ejército mexicano efectivamente era un puñado de desarrapados defensores de la patria ante el tirano. Esa es la imagen que creo que es universal: el débil frente al poderoso, el libertario ante el colonizador, el justo frente al tirano, el nativo frente al invasor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos, los latinos en los Estados Unidos, independientemente de que sean documentados o ilegales, nativos o recién llegados, guatemaltecos o cubanos, argentinos o paraguayos, negros o blancos, católicos o protestantes, indígenas o mestizos, todos, son agrupados bajo el mismo título: latinos. “Lo que tienen en común -–dice el NYT-- es que fueron colonizados por España”.  No cabe duda que la colonización española es uno de los principales elementos que aglutinan a toda la América que habla español. No obstante, el razonamiento es simplista. Pienso que independientemente de la nacionalidad de que se trate, el resultado neto de la actitud generalizada de rechazo, discriminación, y desdén que en muchas partes se observa en los Estados Unidos, provoca esta aglutinación de forma automática y natural. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La celebración de una fecha que significa cohesión frente a una fuerza mayor, en este caso, la sociedad de los Estados Unidos que discrimina incluso a sus connacionales, es natural, fuerte y seguirá incrementándose. El rescate de los colores de la raíz, la lengua materna, la rebelión ante la tiranía, y el orgullo implícitos, son los elementos relevantes. La venta de cerveza y aguacates serán un elemento de oportunidad, mas no la base del evento. No me queda la menor duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hablando de aguacates, cierro el comentario confesando mi predilección: Me gusta el guacamole con una brizna de cilantro, jugo de limón y picoso. Se dice que es bueno para la nostalgia y para que se mantengan vivas las querencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2913270432361886117?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2913270432361886117/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2913270432361886117' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2913270432361886117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2913270432361886117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/05/los-aguacates-del-cinco-de-mayo.html' title='LOS AGUACATES DEL CINCO DE MAYO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-730847160903894956</id><published>2008-05-05T20:48:00.002-05:00</published><updated>2008-05-05T20:55:36.849-05:00</updated><title type='text'>GAVIOTAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Gaviotas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gaviotas tienen multitud de significados. &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;No atraen al amanecer, como comúnmente se cree. Tampoco son el espíritu de los ancestros creadores del mar. Si bien su presencia atrae a curiosos y otros espíritus, el portento real de las gaviotas se encuentra escondido en su forma de atraer al viento. Este peculiar dato fue extraido de los anaqueles de un olvidado naturalista del Siglo X, antes del denominado Renacimiento. El observador, amante de las aves, pudo discernir la manera de volar de las gaviotas, midió su amplitud del vuelo, y a través de complicados cálculos (copias de manuscritos actualmente en el Archivo de la Biblioteca en la Universidad de Santo Domingo, la más antigua de América), pudo definir no sólo el intrincado modo de atrapar al viento, sino de un secreto diálogo que se establece con esta fuerza, actualmente silenciosa, salvo raras ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas veces, las gaviotas pelean por los peces, otras veces se ríen abiertamente, las más, simplemente vuelan abrazando al viento. Y por ello, surgen de la nada, y simplemente desaparecen en el horizonte. No podemos entenderlas. Quizás por ello no existe día en que no se pruebe que de los muchos significados que se les atribuyen a las gaviotas, son simplemente adivinaciones de lunáticos. Las gaviotas lo saben. Acaso vuelan para detener el tiempo, acaso juegan en malabares impensables. La conclusión del naturalista antiguo es desconcertante: las gaviotas se alimentan de los rastros de seres humanos sobre la arena en la orilla del mar. Así, fortalecidas, abrazan al viento, que no es otra cosa, que el sendero de las sombras de nuestros andares.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El naturalista andaba y desandaba sus propios pasos. Hasta que un día, abrazando al viento, una gaviota atrapó su corazón al vuelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconozco el significado de las cosas. Pero acaso esta historia contiene el significado de las gaviotas. Lo sabré cuando pueda abrazar al viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-730847160903894956?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/730847160903894956/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=730847160903894956' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/730847160903894956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/730847160903894956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/05/gaviotas.html' title='GAVIOTAS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-7980156857976749691</id><published>2008-05-03T17:39:00.003-05:00</published><updated>2008-05-03T17:48:11.091-05:00</updated><title type='text'>UN LINCE EN EL PICO DEL AGUILA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Un Lince en el Pico del Águila&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;La hoja empieza a caer. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me pregunto si las montañas pueden percibir el movimiento de los cuerpos celestes. La razón de este cuestionamiento es simple: la luna puede mover el mar, la sangre de los enamorados, y corregir el rumbo de la descarga en un golpe de artillería. Las montañas no pueden permanecer impunes a esta demostración de valía en la relación entre cuerpos distantes. Presiento que las montañas pueden estar relacionadas con Mercurio, más que con cualquier otro pedazo de rostro. Siguen sus instrucciones, exhalan su aliento, su magma se desliza por los valles y se disfrazan de piedra. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Miro El Pico del Águila. Mis sentidos me iluminan la oscuridad. Sendero de resina. Todo se mueve. Las montañas se orientan. Mercurio pronto aparecerá. Casi es el amanecer. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los cráteres se deslizan por la geografía del altiplano. Surgen fumarolas de algunos de ellos. Pico. Águila. Lince. Geometría centrífuga del tiempo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me mueven. Las montañas me confunden. Buscaría el norte, pero ha desaparecido. Un río. Un antiguo ferrocarril. Un mundo en gris lleno de esperpentos. El mundo se circunscribe a las montañas. Los volcanes se encienden esta madrugada. No alcanzo a discernir el rumbo. Escucho ruidos. Algo se acerca. Una luz que se curva en el horizonte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mercurio. Un espejo en el río. Se enciende la sangre. Un astro aparece en el horizonte. Las montañas se deslizan, se acarician, se fundamenta el acto. Las montañas murmuran entre sí. Escucho. La luz se curva por completo, se hace círculo. Gira.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El rastro, mis huellas. Simples ascensos en el orden del universo. Descensos, izquierdas, derechas, centros.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ambivalencia en la orientación. Mercurio se mueve con rapidez, no ha transcurrido apenas el parpadeo, y todo repentinamente se ha suspendido en el universo. La hoja cae casi por completo. Casi alcanza el suelo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lince petrificado. Veo al águila. El nombre no es casual.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Vuela. Mercurio. Alborada. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Apenas un instante. El follaje esconde el sendero del Lince.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-7980156857976749691?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/7980156857976749691/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=7980156857976749691' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7980156857976749691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7980156857976749691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/05/un-lince-en-el-pico-del-aguila.html' title='UN LINCE EN EL PICO DEL AGUILA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-7357375456370394682</id><published>2008-04-26T21:18:00.003-05:00</published><updated>2008-04-26T21:28:21.148-05:00</updated><title type='text'>OCTAVIO PAZ: LAS RAFAGAS DE UNA VIOLENTA HISTORIA DE GUERRA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Octavio Paz: Las ráfagas de una violenta historia de guerra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para alguien como yo, casi todas las cosas aparecen tardíamente. Es quizás una forma de ser, o una cierta intrínseca necedad con la cual he tenido que pelear toda esta vida. La presencia de Octavio Paz es uno de esos casos que se lamentan en mi interior no refiriéndome a  lo poco que pudiese quedarme de existencia, sino al hecho de que llegó demasiado tarde. Y no sólo eso, Paz llegó en forma voluminosa, acarreando una serie de rodajas sangrientas que todavía se deslizan por los caminos colectivos de la patria mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su idea política no era extraña ni incitadora. El problema era la forma de plantearla. Su idea poética no es abstracta, sino que toda su forma de ser es un algoritmo. La sexualidad de un poeta sirvió para terceros abrevando en el infinito caudal del morbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermedad de Paz me llegó un día no sé cómo, al escritorio, y le escribí una carta deseándole pronto restablecimiento. Yo vivía en un punto del caribe Mexicano. Un desconocido, era impensable que yo me atreviese a enviarle una nota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la geometría intelectual, la izquierda de Paz no existe. No al menos en el concepto de izquierda mexicana, esa profunda aberración digna de la continución de la clásica novela de Mary Shelley. La izquierda de Paz es un adversario intelectual abstracto, filosófico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paz se catalogó de derecha, por varias razones: porque aparecía en Televisa, porque despreciaba a la izquierda, por sus irritantes conclusines acerca de temas simbólicos, íconos de la izquierda: Cuba y derechos humanos, democracia en países de Europa Oriental, y no muchos más. Con eso era suficiente para tildarlo de derecha. Además no hay que olvidar que se le otorgó el Premio Nobel. Eso irritó hasta al más mesurado. No obstante, Paz no podía ser de derecha. Abiertamente decía que extrañaba a la izquierda como interlocutor. Esas no son palabras de derecha. Abiertamente escribía ideas de provocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paz no puede aparecer con letras de oro en el Congreso de la Unión. En una extraña iniciativa de algún legislador, se propuso que se fundiera oro y se construyeran las letras que conforman su nombre. Una vez hecho esto, las letras se integrarían a una lista de personajes que adornan la fachada de una pared. No obstante, dicha iniciativa no prosperó porque se adujo, después de un análisis (profundo análisis quisiera decir, pero ya sería especulación de mi parte), que sólo los que contribuyen a la formación del Estado, pueden estar inscritos ahí. Los legisladores dijeron que Paz es un hombre ilustre, y que para eso está la Rotonda de los Hombres Ilustres. Punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ráfaga de una violenta historia de guerra. No contribuyó a la formación del Estado. He tenido varias charlas con personas estudiosas del tema “Estado Mexicano”. Complejo. Hubo algunas voces de intelectuales mexicanos (pocas) que emitieron su desacuerdo. Yo coincido con los legisladores: Paz no contribuyó con la formación del status quo, esa malformación congénita llamada “Estado Mexicano”. Es más, creo que a Paz le resultaría vergonzoso  que los legisladores mexicanos aprobaran que su inclusión. Se mancharía su nombre. Algún día, cuando la patria mía sea verdaderamente venturosa y justa, seguramente alguien recordará Piedra de Sol, y escribirá: “Un sauce de cristal, un chopo de agua, alto surtidor que el viento arquea”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pienso que el hecho de que aparezcan tardíamente ciertos eventos, es una forma de que se propaguen en mi existencia, y que apenas estén surgiendo no sólo en mí, sino en el universo entero. Si esto es cierto, Paz estará ahora en Vuelta, escribiendo acerca de La Llama, o Sor Juana, o acaso esté escribiendo algún ensayo sobre pintores franceses. En una trinchera, malgastando los dientes en discernir lo que en el interior del pensamiento florece, y la manera de transmitirlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El árbol del pensamiento, la arquitectura del pensamiento en cada rama y la raíz en lo profundo del tiempo. Paz es el latido de letras que dieron forma a una existencia extraña. No se sabe en qué tiempo nació ni el tiempo de su muerte. Es un espectro, una ráfaga en la oscuridad. El recuerdo, su recuerdo, es la vida traspuesta de la persona con quien se habla, cuando no se habla con nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-7357375456370394682?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/7357375456370394682/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=7357375456370394682' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7357375456370394682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7357375456370394682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/octavio-paz-las-rafagas-de-una-violenta_26.html' title='OCTAVIO PAZ: LAS RAFAGAS DE UNA VIOLENTA HISTORIA DE GUERRA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-7442380181439535735</id><published>2008-04-26T20:43:00.004-05:00</published><updated>2008-04-26T23:50:16.699-05:00</updated><title type='text'>PUNK GIRL</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Punk Girl&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gone. Forever. She disappeared completely. I do not recall our last goodbye. Perhaps there was no farewell, no sad fanfarre, no Mozart's requiem. Pricking memories out of my personal dust, I go to the attic in my head, I remember her two-bedroom, small-kitchen, quietly grading papers, and having me there. Coffee pot whistling. Embarrasing: her roommate got completely surprised to see a guy in her living room one Sunday morning. I lied, I betrayed, I did what a married man is not supposed to do. I cheated. No excuse, no even an attempt to. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;She wanted to make love in the road. Right In the middle of if. How can a woman come up with such strange fantasies? I was doing fieldwork in a National Wildlife Refuge. I drove her to see the thick brushland and oak forest interspersed, as well as the loneliness I used to enjoy there. She started to undress while I was driving. Five minutes later, all naked, asked me to stop. I parked. Her skin was part of the horizon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;You remember her smile? We were at M's and his brother flattered her on her haircut. All punk. She was a punk outside, innerside she was a writer, an artist. A beautiful illinoian punky girl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;That night. Javelina Stadium. Hard. Chisel. Freezing. Stattering. Mumbling. That night, the she told me. We decided no. Told her I loved her. I would support her in whatever circumstance beyond the immediate that was about to come. Hammer. A deep dive. Went to Austin. Harsh. The attic in my head is still a lonely place, perhaps that's why I keep it shut. Perhaps you never knew this.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;She took off. Or perhaps I left her. As usual. Memories take the role of real life when the latter is a different world. I feel guilty of causing pain, Plea guilty of making her and other women, suffer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;My gray hair, you saw it. Yes. That is a new look after a few years, My life is quiet, perhaps I will move to a cabin in the middle of a fir forest. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Men are enigma, you say. Yes. A true enigma. I agree. Perhaps she will appear sometime in the future. I still remember her voice. [If you happen to read me: "Howdy"] &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Thanks for bringing memories this afternoon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-7442380181439535735?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/7442380181439535735/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=7442380181439535735' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7442380181439535735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7442380181439535735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/punk-girl.html' title='PUNK GIRL'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-3039624096891479851</id><published>2008-04-23T19:39:00.004-05:00</published><updated>2008-04-23T19:44:45.116-05:00</updated><title type='text'>ANDÉN</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Andén, tu carta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;ángel de la guarda, dulce compañía, chavo con playera de méxico 70, snickers idos, chela como dodó: extinta y ni sus restos. Fruta con chile y limón: wow, tarde con lluvia: wow, tarjeta mental de sonrisa: wow, algo de utopías de Tomás Moro: escribirle a desconocidas. Mucho ojo. Sí, algo hay de eso, somos más desconocidos que antes, antes al menos no nos habíamos visto, hoy sabemos que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;bueno, hora de la siesta de la tarde, es impresionante el número de laptops en el aeropuerto, todo el mundo con la suya, no me desampares ni de noche ni de día, no hay que llorar, que la vida es un carnaval, hace mucho tiempo que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer temía quedarme dormido, casi no he logrado conciliar el sueño estas noches, estoy intranquilo, ¿se avecina una tormenta? Nunca he creído tener las dotes de pitoniso, pero ahora que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;he puesto dos cartas que te escribí: reforma y otra, en mi blog, es curioso, algunas cartas, algunos trozos de texto me gustan tanto que los recorto y los pongo en mi colección de textos, no te había dicho, pondré este texto? no lo sé, puede que sí, aunque también puede que no, quizá porque...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de un tiempo para acá, algo pasa, no sabría precisarlo, termino la carta directamente desde el blog, se puede? no lo sé, ángel de la guarda, dulce compañía, no hace mucho tiempo, desde que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-3039624096891479851?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/3039624096891479851/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=3039624096891479851' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3039624096891479851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3039624096891479851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/andn.html' title='ANDÉN'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2494625416949229641</id><published>2008-04-19T22:24:00.003-05:00</published><updated>2008-04-19T22:28:43.992-05:00</updated><title type='text'>VIRIDIANA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Viridiana&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Por qué lee mis cartas? –le pregunté azorada al ver que desgarraba una esquina del sobre con los dientes y después la abría por completo. Desdoblaba las hojas y las repasaba cuidadosamente, siguiendo las letras con la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡No puede hacer eso! –le insistía, aunque no me atrevía a arrebatárselas. Una vez leídas, las volvía a colocar en un sobre nuevo y lo rotulaba con cualquier nombre y dirección. A veces copiaba de otros sobres, pero la mayoría de las veces inventaba el destinatario. Cuando terminaba de escribir, pegaba los bordes con una goma pegajosa que se acumulaba reseca en un pomo plano y pequeño de vidrio. Me la mostraba y me preguntaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¿Esa dirección es correcta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Sí –le contestaba tras leerla y descubrir que siempre era diferente--, cualquiera está bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Desde que la conocí, abría mis cartas con la excusa de siempre, para asegurarse que no tuvieran ningún objeto punzo-cortante. Evidentemente era apenas una pálida explicación. Invariablemente las leía y al final me sentía yo mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Quizás yo soportaba estoicamente que ella leyera lo que escribía porque de alguna manera intuía que la gente no sabe lo que está haciendo cuando le está cambiando a uno su vida, y ella estaba cambiando la mía al escuchar el contenido de mis letras. Creo que entendía perfectamente el significado de la soledad. Me hubiera gustado agradecerle. Nunca tuvo idea, aún hoy el recuerdo me conmueve hasta las lágrimas. A lo mejor ya no estaría aquí, escribiéndote. En fin, a veces la vida es muy hermosa.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Viridiana se llamaba. Era empleada de la Oficina de Correos en la ciudad de México. Poco supe de ella, aunque adivinaba por su acento, que había vivido en el puerto de Veracruz. Alguna vez le pregunté pero evadió el tema. Algo me comentó de un gran amor con un ejecutivo, pero el final no había sido feliz. Opté por abandonar mis pesquisas porque mi propia soledad era tan agobiante que no me permitió conocerla a ella en mayor dimensión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi amistad duraría casi dos años, cuando semana a semana me aparecía en la ventanilla de estampillas y se repetía el rito de lectura tras desgarramiento de la carta, y nuevo rotulamiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Posteriormente cayó enferma. Dejó de asistir. Cáncer fulminante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Alguien me dio su dirección. La capilla ardiente estaba solitaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando fui ayer a la ceremonia luctuosa, me acerqué al féretro a depositar una rosa y mi última carta. Dirigida a ella. Le daba las gracias por lo que había hecho por mí durante mis tiempos de ausencia y soledad. Con mis letras le agradecía infinitamente el que hubiera estado siempre leyendo mis cartas dirigidas a un anónimo destinatario, tan desconocido como inexistente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A veces creo que era una criatura marina. Cuando levanté la ventanilla para mirarla por última vez, estaba acomodada en el lecho final, acolchonado de satín. Mi mirada buscó sus ojos, diciendo adiós. Repentinamente, su cuerpo se cubrió de una tinta espesa de color morado oscuro. El líquido emanaba de todas partes no obstante, no se adhería a la tela interior del féretro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por supuesto que ninguno de los vigilantes en la capilla ardiente me creyó cuando les pedí que vinieran a ver el cuerpo envuelto en tinta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No sé por qué te escribo esta carta si a final de cuentas eres un destinatario anónimo. La dirección que he puesto al sobre la invento y cualquier pueblo es apropiado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mas, alguien debe saber que extraño a Viridiana. Nunca más la veré...” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;Repentinamente todo quedó en silencio. La historia fue truncada cuando un pescador levantó los anzuelos y descubrió que en uno de ellos, un pulpo se retorcía. En el fondo marino, la topografía era rugosa y serena. La voz que arrullaba a los corales y a las esponjas había sido la del pulpo hembra que en ese momento desaparecía más allá del cielo de la superficie del mar. Ya no habría más historias. El mar se tornaba en una sala vacía. Las barracudas emprendieron su nervioso nadar en círculos. Los abanicos de mar, los corales y los nudibranquios perdieron su color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pescador desenganchó del cuerpo del pulpo hembra ese objeto punzo-cortante llamado anzuelo. Repentinamente, algo le llamó la atención. El motor se detuvo. Entonces se preocupó tanto que descuidadamente corrió para revisar y reparar la máquina. El pulpo cayó en una orilla envuelto en un dolor infinito. Su cuerpo rodó sin forma, la superficie de fibra de vidrio ardía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin agua, con el sol encendiendo su piel, la brisa le reanimó los últimos momentos cuando la lancha se movió una vez reparado el motor. Intentó mover sus tentáculos, pero fue imposible. Sabía que había llegado el momento para cesar en su contar de historias que solventaban su soledad. El pescador dio un giro y regresó al campo de pesca. No se percató cuando el pulpo hembra emitió una carga de tinta, cubriendo su cuerpo con un color morado oscuro.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debajo de la superficie del mar permanece un silencio inesperado. Las historias se acallaron desde entonces. Los abanicos solitarios y las esponjas se consuelan en el ritmo de las olas mientras las barracudas continúan su nervioso nadar en círculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2494625416949229641?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2494625416949229641/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2494625416949229641' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2494625416949229641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2494625416949229641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/viridiana.html' title='VIRIDIANA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-15366625651771312</id><published>2008-04-19T22:14:00.002-05:00</published><updated>2008-04-19T22:19:23.241-05:00</updated><title type='text'>FRANCESA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Francesa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le pregunté a mamá acerca de mi padre, me pareció que su respuesta ocultaba una sombra de dolor: me dijo que había sido fulminado por un rayo cuando se encontraba pescando y que su cuerpo se había extraviado en el mar. La mirada de profunda tristeza de ella me orilló a no querer indagar más y no volví a tocar el tema, hasta hace poco. La brisa en los poblados de pescadores es escasa y densa, pareciera que acarreara sargazo y lluvia. Mi niñez fue transitoria, pocos años de recuerdos tengo. Excepto algunos escasos y áridos juegos, mis recuerdos son extraños y asociados a los innumerables sitios donde vivimos por cortos períodos. Creo que todo eso contribuyó a que no haya podido entender mi zozobra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --Mi pueblo no era grande, por lo que su extravío no había pasado desapercibido. Ya habían tenido noticia de que el prófugo de la silla eléctrica se las había ingeniado para cruzar el río que infructuosamente serpentea para tratar de separar destinos. Cubierto de lodo y semillas de sorgo, el espectro alcanzó uno de los canales que llevan a la ranchería donde el salitre avienta costras sin misericordia sobre los rostros del anonimato. El prófugo habría dormido en el abrigo de la libertad que brinda la lejanía de las rejas impuestas por ideas fundamentalistas y abominables. Él era parte de aquello que esa sociedad repudiaba y por ello le habían marcado la pena de muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Yo lo imaginaba rapado, tras las rejas en espera del perdón divino. No obstante, una serie de circunstancias lo habían llevado a un instante de gloria: el reo aprovechó miradas ciscunspectas, alianzas efímeras y sanciones predispuestas... y lo logró. Cruzó la puerta, se perdió en la noche sin rastro para los perros de guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Cuando lo conocí, no pude articular palabra, de miedo. Su calvicie cubierta por un gorro de campaña de un rojo intenso. Trazó los laberintos del extravío en cada una de las ciudades que se interpusieron en su andar, pero nunca perdió el sentido del sur. Tras dos noches de rondar por la ranchería donde vivía, por fin se dejó ver. Sus ojos verdes y cabello castaño no pasaron desapercibidos, más cuando trataba de disfrazar su lengua natal y pasarla por española. La risa de los que lo escuchaban provocaba un relajamiento de la tensión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–“Jean Luc” fue entonces cuando me dijo su nombre,  acompañando la voz con muecas y movimientos en manos y dedos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--La salada esencia de la vida ocasionalmente se retuerce en la miel de un sendero desconocido. Jean Luc se integró por casi dos años a la vida de jornalero y la sombra de la persecución casi se desvaneció entre la pizca de algodón o cosechando sorgo. En ese tiempo, mi embarazo me provocaba náuseas pero intentaba aliviarlas con tragos a un fuerte licor que había encontrado en el pueblo y que se había hecho de su predilección. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--No obstante, es bien sabido que el olfato se desarrolla con la adversidad, y gracias a ello, la esquiva estrategia implicó mudarse con frecuencia de poblados, buscando alejarse de la frontera. mi amor por Luc se hizo adoración al ver su fortaleza, su deseo de salir adelante, por eso con mi vientre hinchado, en nómada por él me convertí. El paso por los campos agrícolas los convertía en momentáneos espantapájaros, suplantando inmediatamente a las aves en la rapiña de mazorcas, zanahorias y remolachas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mis pasos sobre el lodo dibujaron el sendero desconocido de la felicidad, no descubrí otra cosa que el romance al aire libre, ternura de embarazo, muchedumbre de tres simultáneos que conciben el cauce en la brisa y la marea del follaje de los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que salió a pescar –me dijo mi madre--, había sido anteriormente noche de tormenta. Confió en su instinto y se adentró sin compañía en un mar que era adverso. El oleaje, los sonidos desconocidos de voces que no habíamos escuchado con anterioridad. Azules uniformes como las olas luciendo condecoraciones de un espacio vacío. Le grité al mar que no se lo llevara, le imploré y luché con nuestros cuerpos. Jean Luc me dijo que regresaría para conocer tu sonrisa (“Francesa” te llamaba) y que confiara en el viento del norte. Me dijo que éste lo retornaría en un otoño de nuestra existencia. Poco después le cayó un incendio por el cuerpo y quedó a la deriva en un mar donde se extravió su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy desciendo de este vagón de ferrocarril y la tarde es fría, anteriormente la noche había sido de helada. Vine a ver a mi padre. Percibo que habla y me hundo en un mar de verdes miradas, como los ojos que le heredé. Imagino su acento que intuí y adopté desde niña... La marea de sentimientos se me precipita en una tarde de otoño, en este viento gélido que me revuelve el cabello. Las manos me tiemblan y deposito un pequeño ramo de violetas sobre el pasto. La sensación en ese instante cambió y repentinamente el clima de hielo se disuelve en una sensación de quietud. Siento que mi cuerpo se hincha de viento frío, contengo en mi cuerpo una fuerza capaz de volver la marea. Movida por un extraña y pacífico motivo, desando el camino y llego en la noche para esperar el ferrocarril que me llevará de regreso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino del sur es siempre más cálido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-15366625651771312?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/15366625651771312/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=15366625651771312' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/15366625651771312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/15366625651771312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/francesa.html' title='FRANCESA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2742053057012024250</id><published>2008-04-19T22:03:00.004-05:00</published><updated>2008-04-19T22:09:19.901-05:00</updated><title type='text'>LA SELVA DE INGRID OLMSTED</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La Selva de Ingrid Olmsted&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;“Olmsted de Homestead”, era una de sus bromas cuando la conocí, ya que rimaban su apellido y la ciudad de donde provenía, en las cercanías de los Everglades de Florida, allá por 1985. La Doctora Ingrid Christine Olmsted fue una destacada investigadora de la ecología tropical de Quintana Roo y Yucatán, ambientalista de corazón. El documento que presento es una recopilación del pensamiento científico producto de su trabajo respecto a la ecología, conservación y manejo de selvas tropicales. Con ello le rindo un homenaje póstumo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Pensamiento ecológico número1.- No se encontró evidencia que el paso de los huracanes en la Península de Yucatán presente impactos significativos sobre el bosque tropical maduro. En ausencia de incendios forestales, el impacto sobre la estructura forestal se manifiesta como una pérdida en el área basal general del bosque, así como en extinción local de árboles de Brosimum (ramón) y de otras especies.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Pensamiento ecológico número 2.- Las modificaciones introducidas por la acción humana se manifiestan en forma severa en los cultivares de arroz de la zona sur de Quintana Roo, asimismo, el cambio de uso en las áreas ganaderas del sureste de Quintana Roo, y en la sucesión vegetal a partir de plantaciones de henequén en el Estado de Yucatán.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Pensamiento ecológico número 3.- La palma de chit es considerada por la norma oficial mexicana como amenazada debido al uso intensivo y al cambio de hábitat, por lo que existe una veda total sobre la extracción de chit, provocando su tala clandestina y sin control. Un cambio en la norma oficial mexicana puede lograrse mediante una propuesta de plan de manejo para esta especie, basada en estudios de dinámica poblacional, por lo que es necesario desarrollar los planes de aprovechamiento de dichas poblaciones, de tal manera que se garantice su conservación y la generación de fuentes de ingresos para los pobladores locales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Pensamiento ecológico número 4.- La investigación científica en la conservación ecológica es prioritaria.  Ingrid trabajó en varias áreas, desde los humedales de Florida, el Jardín Botánico de Puerto Morelos, el área de barras arenosas de Holbox, el parque nacional Dzibichaltún, todos ellos áreas naturales protegidas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Pensamiento ecológico número 5.- Desarrollar líneas de investigación específicas para la selva baja inundable. Ella es una pionera en la generación de conocimientos sobre una forma especial de selva que se desarrolla en áreas con gran stress por inundación. Estas formas de vegetación son peculiares y originan gran cantidad de adaptaciones para resistir los extremos de inundación por agua dulce y la sequía estacional.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Las contribuciones de la Dra. Olmsted se ampliaron a otros campos relacionados con las selvas bajas inundables, en particular en aspectos de coevolución de organismos asociados a las bromelias. Asimismo, a partir de Florida emerge su experiencia en el manejo de información de grandes áreas, particularmente a partir de su destacado mapa de vegetación de Shark Slough en los Everglades, originalmente elaborado a principios de los ochenta y actualizado en 1997. Esta experiencia fue puesta en práctica con sus esfuerzos por establecer un mapa de los tipos de vegetación para la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, a través de los esfuerzos de los pioneros en el establecimiento de esta área natural protegida de Quintana Roo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            Ingrid Olmsted recorrió infinidad de caminos pero no creo que haya habido nada tan especial como las veredas de Sian Ka’an. Estas veredas significaron mucho para ella. Particularmente en los tiempos de gestación de esta área, recopilando la enorme base de información que se gestó para formular esta iniciativa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La conservación ecológica, la reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, las tempranas discusiones en Tulum y en Felipe Carrillo Puerto para el programa de manejo de la reserva, el Jardín Botánico Alfredo Barrera, todos estos fueron aspectos importantes en las investigaciones científicas de una investigadora de raíces germanas, solitaria, amable, compleja, inteligente, irreductible.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Entre Sian Ka’an y ella se desarrolló una relación especial, imperecedera, y lo muestra su decisión de que su cuerpo fuera cremado y sus cenizas esparcidas en la reserva ecológica. Sian Ka’an recibió las cenizas de un ser humano que le dedicó años de su vida de mujer, para integrarlas a su ecosistema. De esta forma, en Sian Ka’an los restos del cuerpo viviente de Ingrid son parte inmortal de las raíces, las hojas y el rocío de las mañanas. En Sian Ka’an las manifestaciones de amor, compañerismo, esperanza y cura contra la fatiga, fueron inesperadas, ocultas, crípticas, encerradas en el movimiento de las hormigas y de los colibríes alrededor de las bromelias.          &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;            La última vez que vi a Ingrid Olmsted fue durante la presentación del libro sobre el Jardín Botánico en Puerto Morelos,  hace varios años. “No recordaba cuán blanca eres” le dije a Ingrid, sorprendido por el color de su piel. Ella se rió y me dijo: “es que tienes mala memoria, Daniel.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2742053057012024250?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2742053057012024250/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2742053057012024250' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2742053057012024250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2742053057012024250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/la-selva-de-ingrid-olmsted.html' title='LA SELVA DE INGRID OLMSTED'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4156830260123738331</id><published>2008-04-19T12:42:00.003-05:00</published><updated>2008-04-19T12:59:23.760-05:00</updated><title type='text'>PINGÜINO DE MAGALLANES</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pingüino de Magallanes &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Spheniscus magellanicus&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;por Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Una rosa es una palabra de aliento, &lt;br /&gt;un beso de vigilia, un andar en silencio. &lt;br /&gt;He leído tus últimas cartas, &lt;br /&gt;esas donde me revelas tus acontecimientos, &lt;br /&gt;lo que pasa por tu existencia. &lt;br /&gt;Las he vuelto a leer muchas veces, tanto &lt;br /&gt;que casi me aprendo tu acento al&lt;br /&gt;hablar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amén es el término de la oración, la clausura del abrazo, &lt;br /&gt;la sonrisa tuya justo antes de entrar a la oscuridad total. &lt;br /&gt;He percibido los cambios, &lt;br /&gt;los caudales de las clepsidras, &lt;br /&gt;los andares de tu preciosa existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino lo que vendrá, &lt;br /&gt;los caminos que se recorren de antemano, &lt;br /&gt;los pozos en cuya agua se anticipa la sed &lt;br /&gt;de mi boca por la tuya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He ido al fin del mundo&lt;br /&gt;contigo, &lt;br /&gt;sin más armamento &lt;br /&gt;que tu nombre para conquistar un continente. &lt;br /&gt;He dormido contigo, he sentido tu abrazo, &lt;br /&gt;tu voz que me llama para decirme que amanece &lt;br /&gt;mientras estoy en entre sueños. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas canciones atraerán algo del momento &lt;br /&gt;de otras personas que nos moran desde el pasado &lt;br /&gt;y nos sobreviven para el futuro, &lt;br /&gt;las citas inconclusas, los besos que permean en la atmósfera &lt;br /&gt;cálida de la primavera. &lt;br /&gt;Casi termina tu verano, &lt;br /&gt;mi invierno todavía no cesa de morir. &lt;br /&gt;Pero escucho sus movimientos en la huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras suceden las cartas, mientras escucho tu voz,&lt;br /&gt;los besos se me escapan como pájaros de la jaula &lt;br /&gt;donde los alimentaba &lt;br /&gt;con las esperanzas de un futuro siembre escurridizo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi culpa. Mis golpes en el pecho. Mi culpa. &lt;br /&gt;La desbandada de pájaros me entristece. &lt;br /&gt;Lucho por mantener alguno. &lt;br /&gt;La puerta es apenas una sombra,&lt;br /&gt;la jaula es de arena de mar &lt;br /&gt;lavada por las olas. &lt;br /&gt;Tus besos: pingüinos de Magallanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te he amado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Has sido mi sueño, mi esperanza, mi noche en el día,&lt;br /&gt;mi primavera en el invierno. Has vivido dentro de mí,&lt;br /&gt;y mis letras te buscan, te llaman, te revelan mis&lt;br /&gt;intimidades: te he amado. &lt;br /&gt;Has sido un rencor contra mí mismo, &lt;br /&gt;una rebelión contra mi propia existencia, &lt;br /&gt;has sido la calidez de un beso &lt;br /&gt;que todavía no se enfría de mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te he extrañado todos estos días, &lt;br /&gt;y me llena el pecho de orgullo el saber &lt;br /&gt;que me has escrito alguna vez, &lt;br /&gt;que me has dicho "te quiero" &lt;br /&gt;en momentos de solsticio, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que acaso me has amado también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré la luna anoche. Miré el firmamento, &lt;br /&gt;y te he dicho&lt;br /&gt;eso que sabes. &lt;br /&gt;Te amaré siempre. &lt;br /&gt;Porque eso que mora y que florece, &lt;br /&gt;no puede ser sino la continuidad de un sentimiento&lt;br /&gt;que encontró en nosotros el espacio entre el ayer &lt;br /&gt;y el mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en temor. en oscuridad. en ansiedad. en dolor. en enfermedad. en ausencia. en felicidad. en el ahora. en el horizonte. en el canto de un petrelillo. Y en el aullido del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4156830260123738331?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4156830260123738331/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4156830260123738331' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4156830260123738331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4156830260123738331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/pingino-de-magallanes.html' title='PINGÜINO DE MAGALLANES'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2116173683774370446</id><published>2008-04-17T22:29:00.002-05:00</published><updated>2008-04-17T22:53:29.290-05:00</updated><title type='text'>CERA LIQUIDA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cera líquida &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Frente a mí, &lt;br /&gt;tu desnudez enciende &lt;br /&gt;la noche  &lt;br /&gt;de mi habitación, nuestra, &lt;br /&gt;intensamente.  &lt;br /&gt;Tus brazos &lt;br /&gt;mis brazos, me rodean &lt;br /&gt;mi espalda y tus piernas, &lt;br /&gt; que me atrapan la cadera,  que están fuertes, &lt;br /&gt;conteniendo.  &lt;br /&gt;Es un inicio de luna, &lt;br /&gt;y de amarnos,&lt;br /&gt;  derramamos &lt;br /&gt;cera líquida, &lt;br /&gt; roja, &lt;br /&gt;transparente, &lt;br /&gt;blanca, &lt;br /&gt; cubriendo nuestros cuerpos, &lt;br /&gt;encendiendo. &lt;br /&gt;Cera nuestra,  brillo de piel,&lt;br /&gt;  arde, &lt;br /&gt;cera, &lt;br /&gt;  arde, &lt;br /&gt;cera, &lt;br /&gt;  arde,  &lt;br /&gt;impregna de aroma &lt;br /&gt;vientres, vidas  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Arde, &lt;br /&gt;cera,&lt;br /&gt;   arde, &lt;br /&gt;consume, &lt;br /&gt; lanza al cielo &lt;br /&gt;pirotecnia, susurros, magia,&lt;br /&gt;  y envuelve con tus colores &lt;br /&gt;iridiscentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cera líquida, tú:&lt;br /&gt;  cera viscosa, &lt;br /&gt;materia de fuego,&lt;br /&gt;  arde nuestros cuerpos &lt;br /&gt;por dentro, &lt;br /&gt;que la luz no se extinga,&lt;br /&gt;  que no se apague el fuego,&lt;br /&gt;  árdenos para siempre, &lt;br /&gt;ella, yo, combustible,&lt;br /&gt;  follaje seco inmolado&lt;br /&gt;  eterno, &lt;br /&gt;bañados &lt;br /&gt;por la fuerza,  el fulgor,&lt;br /&gt;  el fuego que alimenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cera líquida, &lt;br /&gt;arde por tiempo en siempre,&lt;br /&gt;  y después que los cuerpos &lt;br /&gt;cenizas con aroma sean, &lt;br /&gt;la brisa, &lt;br /&gt;una noche de septiembre,&lt;br /&gt; nubes, tormentas, relámpagos,&lt;br /&gt; detendrá, &lt;br /&gt;y leve viento&lt;br /&gt;  generoso,&lt;br /&gt; cubrirá las huellas  &lt;br /&gt;de la arena sobre el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2116173683774370446?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2116173683774370446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2116173683774370446' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2116173683774370446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2116173683774370446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/cera-liquida.html' title='CERA LIQUIDA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-6064412029044046478</id><published>2008-04-17T22:25:00.002-05:00</published><updated>2008-04-17T22:29:10.235-05:00</updated><title type='text'>TU BATALLA PERDIDA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Tu batalla perdida  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Si la manzana de Newton&lt;br /&gt; fuera más ligera,&lt;br /&gt; no le habría tocado su cabeza,&lt;br /&gt; ni se hubiera lanzado el genio &lt;br /&gt;a su loca aventura&lt;br /&gt; por la Gravitación Universal. &lt;br /&gt;Si hubiera sido vegetariano,&lt;br /&gt; terminaría la dichosa fruta&lt;br /&gt; en su plato matinal… &lt;br /&gt;Pero la manzana quedó ahí, &lt;br /&gt; viendo el paso del tiempo. &lt;br /&gt;La Física emergió&lt;br /&gt; de las semillas de manzana&lt;br /&gt; germinadas;&lt;br /&gt; Se inventaron resortes, &lt;br /&gt;palancas,&lt;br /&gt; y otros artefactos&lt;br /&gt; raros y novedosos. &lt;br /&gt;Hasta que alguien inventó&lt;br /&gt; un adminículo frío y sincero&lt;br /&gt; como el espejo:&lt;br /&gt; el aparato para medir el peso.  &lt;br /&gt;Con ese invento &lt;br /&gt;coartaron  tus sueños &lt;br /&gt;de quesadillas y antojos&lt;br /&gt; y te mira divertido &lt;br /&gt;y atestigua &lt;br /&gt; tu batalla perdida,&lt;br /&gt; y traduce en kilogramos&lt;br /&gt; tus escapadas, &lt;br /&gt;a hurtadillas,&lt;br /&gt; con la glotonería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-6064412029044046478?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/6064412029044046478/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=6064412029044046478' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6064412029044046478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6064412029044046478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/tu-batalla-perdida.html' title='TU BATALLA PERDIDA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-852069401130490564</id><published>2008-04-17T22:21:00.002-05:00</published><updated>2008-04-17T22:25:08.656-05:00</updated><title type='text'>PIRÁMIDE DE UXMAL</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pirámide de Uxmal&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Quiero morir en julio&lt;br /&gt; bajo el embrujo del escorpión  volando&lt;br /&gt;en el cielo nocturno,&lt;br /&gt; luz de un cuarto creciente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentirás mi alma errando&lt;br /&gt; cuando levantes la mirada &lt;br /&gt;y veas  al papalote dirigido hacia la luna. &lt;br /&gt; Entenderás mi intento,&lt;br /&gt; comprenderás mi locura del tiempo, &lt;br /&gt; recibirás mi amor ignorante y primitivo,&lt;br /&gt; solitario, &lt;br /&gt;inacabable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habla en silencio,&lt;br /&gt; amalgama tu voz al enigmático  canto&lt;br /&gt;de las ranas y las chicharras, &lt;br /&gt;sonríe a la distancia y quizás&lt;br /&gt; percibas mi olor a bugambilias&lt;br /&gt; resquebrajadas en flor &lt;br /&gt;por la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-852069401130490564?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/852069401130490564/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=852069401130490564' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/852069401130490564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/852069401130490564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/pirmide-de-uxmal.html' title='PIRÁMIDE DE UXMAL'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1974979255449957213</id><published>2008-04-17T22:11:00.003-05:00</published><updated>2008-04-17T22:19:32.900-05:00</updated><title type='text'>ABECEDARIO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Abecedario&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En los días vividos&lt;br /&gt; del abecedario, &lt;br /&gt;hemos &lt;br /&gt;Amado, &lt;br /&gt;Bebido,&lt;br /&gt;Cancelado Días Enteros,&lt;br /&gt;Fijándonos, &lt;br /&gt;Gustándonos,&lt;br /&gt;Horadando Intimidades,&lt;br /&gt;Juntando Kilogramos, &lt;br /&gt;(Lamentándolos),&lt;br /&gt;Muriendo Nosotros,&lt;br /&gt;letras extrañas,&lt;br /&gt;Oyendo Piano,&lt;br /&gt;Quizás Rezando,&lt;br /&gt;Sintiendo Tus Únicas  Verdades,&lt;br /&gt;dobleú,&lt;br /&gt;equis, &lt;br /&gt;Y&lt;br /&gt; cuando la última letra  del abecedario llegue,&lt;br /&gt; aquella que empieza con la primera,&lt;br /&gt;      Amor, &lt;br /&gt;     Adiós… &lt;br /&gt;¿me lo dirás?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1974979255449957213?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1974979255449957213/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1974979255449957213' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1974979255449957213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1974979255449957213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/abecedario.html' title='ABECEDARIO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1172800442520238707</id><published>2008-04-16T23:51:00.002-05:00</published><updated>2008-04-16T23:54:20.154-05:00</updated><title type='text'>DESDE EL FIN DEL MUNDO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Desde el Fin del Mundo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Este año transcurre (anida en otro nuevo)&lt;br /&gt;mientras existas habrá (color en cada rincón del cielo)&lt;br /&gt;mientras exista yo vivirán (las esquinas un instante de luz)&lt;br /&gt;¿Tendremos acaso el momento (juntos) &lt;br /&gt;en un punto a la orilla de este planeta? &lt;br /&gt;(sobre nuestro cuerpos)&lt;br /&gt;escribir el prometido &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;("Diario: &lt;br /&gt;Letras vivas &lt;br /&gt;desde el fin del mundo").&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1172800442520238707?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1172800442520238707/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1172800442520238707' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1172800442520238707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1172800442520238707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/desde-el-fin-del-mundo.html' title='DESDE EL FIN DEL MUNDO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-6646602056003200437</id><published>2008-04-15T13:04:00.003-05:00</published><updated>2008-04-15T13:10:29.741-05:00</updated><title type='text'>LAS FLORES DE REFORMA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Las Flores de Reforma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Un abismo, un tren, un visionario. Invariablemente tres. Me atrae el precipicio, el dramaturgo y el sueño. &lt;br /&gt;Dos. Milenario y efímero. &lt;br /&gt;Uno. Ahora me lees.&lt;br /&gt;La nada. Un retroceso hacia el ayer me indica que hay cosas que no se han cumplido. &lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Veamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres.-Un hombre se quiso a sí mismo tanto que se olvidó de los demás. La mujer que estaba a su lado era su madre. Pero tampoco lo veía, porque se quería demasiado a sí misma. Y se olvidó de su hijo. Afortunadamente, un gato veía la televisión, y se entretenía viendo videos de Animal Planet. Aprendió poco a poco. De tanto mirar la televisión aprendió (al menos en teoría) a cazar monos y cocodrilos. Supo de los recovecos de las planicies africanas y del Amazonas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos.- Una pareja se asciende con las confesiones de un amor perdido. Ella, alimentando el deseo de volver a ver su sonrisa. Él, de mirar lo que sucede en el siguiente párrafo. No hay secuencia, la historia es tan predecible. &lt;br /&gt;Variar el movimiento. &lt;br /&gt;Hacer girar la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno. Ahora escribo a una persona que viaja. Martes. Mirará una montaña, una curiosidad geológica reminiscente de los árabes y de la conquista de España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer admiraba a Gengis Khan. Hoy siento su historia recorrer el cuerpo geográfico de un sueño. Se me cae la dentadura de los golpes que me propina, pero lo veo desfallecer. Venzo en la batalla. Imperio Mongol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo volveremos a vernos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una flor marchita, un narciso, tres o cuatro en realidad. Así es la coincidencia. Tres o cuatro escritorios en un edificio de Polanco. Las flores secas, los bulbos. La amistad es como esas historias que se cuentan en momentos no anticipados. Historias verdaderas o ficticias. La amistad es impredecible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro con cierto alborozo que las flores se han ido de Reforma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde están?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Había una vez un silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo interrumpió tu estornudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me dedico a contarte historias que no tienen sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh, la vida.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-6646602056003200437?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/6646602056003200437/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=6646602056003200437' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6646602056003200437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6646602056003200437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/las-flores-de-reforma.html' title='LAS FLORES DE REFORMA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-8235309391763533631</id><published>2008-04-15T12:55:00.003-05:00</published><updated>2008-04-15T13:03:49.294-05:00</updated><title type='text'>LA VENGANZA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La Venganza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor es ese estadio en el ciclo vital de un organismo que a veces está en su forma habitual, y a veces como disfraz. &lt;br /&gt;En su forma habitual, el estadio amoroso es aquél en el que la identidad se trasmuta, los nombres se pierden de manera voluntaria. &lt;br /&gt;Es parecido a la guerra, ya que se conquistan nuevos territorios y se defienden con la vida los pedazos apropiados. &lt;br /&gt;Es parecido a la tregua, porque la bandera blanca, cuando se ondea, usualmente se respeta. &lt;br /&gt;Es parecido al asesinato, ya que la víctima puede oponer resistencia y la única manera de doblegarla es privándole de su existencia. Es parecido a una corrida de toros, en donde aquél que esgrime la espada, vence.&lt;br /&gt;Y también es parecido al olvido, porque una vez que se concluye el estadio, duele. &lt;br /&gt;Es cuando sin misericordia, acomete la nostalgia, que no es otra cosa sino la venganza disfrazada de ese sentimiento que denominamos amor. Y da pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo. Parece que empecé las cosas al revés, con más nostalgia que amor, con más deseo de pelea que de paz. He querido doblegarme a mí mismo. Y al escucharte decir tu nombre, me lleva con urgencia, como dice el poeta, a preguntarme:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Compañeros poetas, tomando en cuenta los últimos&lt;br /&gt;sucesos en la poesía, quisiera preguntar, me urge", &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿cuál es mi nombre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y da pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.S. Las palabras entrecomilladas provienen de "Playa Girón", Silvio Rodríguez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-8235309391763533631?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/8235309391763533631/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=8235309391763533631' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8235309391763533631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8235309391763533631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/04/la-venganza.html' title='LA VENGANZA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-6920349232038545333</id><published>2008-02-06T20:08:00.000-06:00</published><updated>2008-02-09T12:32:54.493-06:00</updated><title type='text'>BLOG DE FEBRERO: SALSA RETRO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Daniel Navarro Blog de febrero: Salsa Retro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideremos algunos hechos: La salsa surge a partir de la conjunción de tres elementos fundamentales a) una base musical extensa derivada de la época de las grandes bandas, con ejecutantes latinos de muy alto nivel en los Estados Unidos; b) la unión de elementos de gran educación e inspiración musical: Blades, Colón, Lavoe en voces, con Tite Curet Alonso y otros maestros en letra, composición y arreglos; c) la firma Fania All Stars, que pudo conglomerar voces y virtuosismo en una sola firma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Básicamente puertorriqueña, la salsa pudo emerger de una manera similar al proceso que condujo a una extraordinaria creatividad en la música tradicional cubana. A través de  la coincidencia de diversas micro culturas en un solo lugar, luchando en forma similar bajo condiciones adversas y de aislamiento, y con un elemento fundamental aglutinador del lenguaje: la raíz poética española. De esta manera, se gesta un fenómeno musical de gran complejidad que comprende muchos de nuestros países hispanoamericanos. Y sorprende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las labores creativas de un puñado de pioneros, con sus propios espejismos, tragedias, ilusiones y fuerza política, rebasaron los límites impuestos por condiciones musicales locales, e impulsaron un mensaje completo a nivel continental. Este mensaje pudo dar cabida a renacimiento y rescate de elementos culturales, la incorporación de la base poli-rítmica africana con la poli-tonalidad occidental, y al mismo tiempo abrigó una poética musical con fuerte carga de ópticas individuales, existenciales, filosóficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salsa retro, es un conjunto de golpes en mi puerta (todo es puerta, basta le leve presión de un pensamiento, dice Octavio Paz en su “Salamandra”), cuyo sonido pongo a su consideración este mes de febrero, mes de carnavales, baile y mascaradas. Salsa retro: conjunto de ritmos afroantillanos, saliva de continentes que mutuamente se inseminan entre besos, décimas y reclamos de congas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;San Valentín&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Si vivir es una &lt;span style="font-style:italic;"&gt;casi amistad &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;que transforma &lt;span style="font-style:italic;"&gt;inertes objetos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;en rojo viento a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;dos voces&lt;/span&gt;, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(en casi camino desde tu piel &lt;span style="font-style:italic;"&gt;a la mía)&lt;/span&gt;;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque vivo te escribo, me transformo &lt;br /&gt;porque vivo aspiro a tu viento,&lt;br /&gt;porque vivo andaré ese camino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Gracias &lt;span style="font-style:italic;"&gt;por venir. Por vivir.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque existo recuerdo tu espalda, &lt;br /&gt;...que brevemente mostraste casi sin advertirlo.&lt;br /&gt;Porque la palmera y el leopardo&lt;br /&gt;...los atardeceres que siento en el abdomen.&lt;br /&gt;son las rocas del Chichinautzin en mi jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(¿Permitirás a mis ojos torvos y siniestros &lt;br /&gt;recorrer el infinito rumbo&lt;br /&gt;de tu pubis eterno?)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este mes en el blog:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/salsa-notas-acerca-de-forma-y-fondo.html"&gt;Salsa: Notas acerca de la forma y el fondo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/oleaje.html"&gt;Oleaje&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/los-angeles-y-demonios-de-dan-brown.html"&gt;Ángeles y demonios&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/el-chopo.html"&gt;El Chopo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/signo-zodiacal.html"&gt;Signo zodiacal&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Obituario&lt;/span&gt;: descansa en paz, Andy Palacio, líder de la cultura garífuna. Te recuerdo.&lt;br /&gt;(Los garífuna son los descendientes mestizos de indios arawak y esclavos negros que se dispersaron en Belice, Guatemala y Honduras.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-6920349232038545333?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/6920349232038545333/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=6920349232038545333' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6920349232038545333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6920349232038545333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/blog-de-febrero-salsa-retro.html' title='BLOG DE FEBRERO: SALSA RETRO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-7461092210476405610</id><published>2008-02-06T20:06:00.000-06:00</published><updated>2008-02-09T14:43:20.210-06:00</updated><title type='text'>SALSA: NOTAS ACERCA DE FORMA Y FONDO</title><content type='html'>Salsa: Notas acerca de forma y fondo&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he propuesto elaborar una serie de perspectivas a partir de mis limitados conocimientos en la historia de la música, y en la trayectoria de las danzas africanas en el Nuevo Mundo. Para ello, he tomado el caso de la salsa, ya que considero a esta música – danza, como una de las manifestaciones que alcanzaron la cúspide hacia fines del siglo pasado, y que en los albores de este milenio, representan uno de los puntales hacia la re-definición de la cultura latinoamericana. Observo temas de forma, y procuro llegar a las encrucijadas de fondo. En este texto incluyo aquellas formas musicales, lenguajes y ritmos que si bien no son salsa propiamente dicha, pienso que enriquecen el panorama del pensamiento creativo de nuestros pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sóngoro cosongo de mamey / Sóngoro la negra baila bien&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con Leymarie, los lenguajes básicos de la cultura cubana (y puertorriqueña, quizás deberíamos añadir) son: Bantú (básicamente de África central), y otras lenguas que se conjugan y vocablos sobreviven hasta la actualidad, particularmente aquellos relacionados con la religión.&lt;br /&gt;A través de una occidentalización politonal y polirítmica, la salsa elude con frecuencia la religiosidad intrínseca en los ritmos de mayor afinidad africana tales como en los casos del son o más claramente del guaguancó. No obstante a través de las letras poéticas, la salsa permite alcanzar una dimensión profundamente nueva, sin dejar de evocar el pasado común. Su tridimensionalidad, las tres partes que componen una composición de salsa, abren un espacio muy amplio para la improvisación, la recolección de memorias, la abstracción en las ideas, la exhumación de los muertos. Una muestra es Sóngoro Cosongo, poesía que incluye Nicolás Guillén en su recolección bajo el mismo título. Un poema, desde luego, más desconozco qué fue primero, un canto tradicional (poesía anónima, digamos), posteriormente restaurada por Gillén. En tanto descubro la respuesta, compartamos a continuación la extensa versión de Héctor Lavoe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sóngoro Consongo&lt;br /&gt;(Autor desconocido)&lt;br /&gt;Voz e improvisación: Héctor Lavoe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡Ay negra! si tú supiera &lt;br /&gt;que anoche te vi pasá  y no quise que me viera. &lt;br /&gt;A él tú le hará como a mí, que cuando no tuve plata &lt;br /&gt;te corriste de bachata sin acordarte de mí. &lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Sóngoro pregunta usté de qué, sóngoro le digo sóngoro que fue&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aé, vengan a ve, aé, y a comprendé&lt;br /&gt;Vengan, sóngoro cosongo, sóngoro cosongo de mamey.&lt;br /&gt;Vengan, sóngoro cosongo, sóngoro cosongo de mamey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi negrita a mí me dijo que me fuera pal batey&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Songo,songo, sóngoro consongo songo de mamey&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;si quiere bailar, pues baila mami, que tú te mueve muy bien&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Ni a Teresa ñi a Tomasa ni a Teresa ñe Iñei&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Ay mírala cómo baila, pegadita de los hombres, tú ve&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mírala como camina mima, su traje le queda bien&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;qué negrita perfilada, todos la quieren tener&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chisón , chigón, chiri chiron chirón de mamey*&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Te lo digo en “jeringoza”, en español o en inglé&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sóngoro pregunta usté de qué, &lt;br /&gt;Sóngoro pregunta usté de qué)&lt;br /&gt;(Sóngoro pregunta usté de qué, &lt;br /&gt;Sóngoro pregunta usté de qué)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú me está volviendo loco y no me explico por qué&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Será como tú te mueve o será como te ve&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Un pasito para lante y devuélvete al revé&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Ay a mí me patina el coco cuando la veo oiga usté&lt;br /&gt;(Sóngoro pregunta usté de qué)&lt;br /&gt;(Sóngoro pregunta usté de qué)&lt;br /&gt;(Sóngoro pregunta usté de qué)&lt;br /&gt;(Sóngoro pregunta usté de qué)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira cómo baila Macorina, lo baila en un solo pie&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Y dejó el guiro en la casa, lo dejó a Bartolomé&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Tumbaíto mamá, tumbaíto tú vé, tumbaíto qué rico, mamacita tené&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Déjala que corra lejo, que un día yo la agarraré&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Sóngoro le digo, sóngoro que fue,&lt;br /&gt;Sóngoro le digo, sóngoro que fue,&lt;br /&gt;Sóngoro le digo, sóngoro que fue,&lt;br /&gt;Sóngoro le digo, sóngoro que fue,&lt;br /&gt;Sóngoro le digo, sóngoro que fue,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dile mamacita, dile donde te encontré&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Cuénteme lo que está pasando en Bélgica que muy pronto lo veré&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Que viva la negra menta los negritos del batey&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;br /&gt;Dime si entendiste el soro cosongo, si no lo entendiste lo repetiré&lt;br /&gt;(Sóngoro cosongo de mamey, sóngoro la negra baila bien)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen varias versiones disponibles en Internet, no obstante, he tratado de capturar la esencia de la dicción de Lavoe tanto directamente de la grabación musical como del análisis de los pocos videos que sobreviven. Algunos versos adicionales improvisados por Lavoe son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ay mírala como camina&lt;br /&gt;Tiene un traje mas arriba de las rodillas, aunque tiene las pata flaca muy bonita se le ven&lt;br /&gt;Ay viene la negra que me rompe el coco, no digo su nombre pues no viene al caso&lt;br /&gt;Yo la conocí en Bélgica por el puente de la sei*&lt;br /&gt;Chisón chibón chirí sisón cuchirí chibón chisón*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* es una escrituración imperfecta, me es imposible discernir palabras y su significado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ritmo y fondo: educación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La escrituración de la salsa requirió de la notación tradicional tonal, así como de especificidades y adaptaciones para los ritmos africanos que difícilmente pueden ser cifrados en la escala tradicional occidental. La musicalización de Tite Curet Alonso es crucial en el desarrollo de la salsa, desafortunadamente, a pesar de los avances legislativos en materia de derechos de autor, la salsa es un género (al igual que los pertenecientes a ritmos denominados afroantillanos), no han podido reivindicar los derechos de música protegida por la ley. Curet, a pesar de su enorme abanico de ideas poéticas y musicales, no recibió la recompensa justa para un trabajo excepcional. Los compositores de bolero que pudieron hacer emerger proyectos musicales, si bien en forma incipiente, actualmente se encuentran integrados a las regulaciones de derechos de autor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mi vida, luna (Negra)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La salsa alcanza una expresión sublime a través de las voces de Héctor Lavoe, Willie Colón, Rubén Blades, la poesía puertorriqueña. En México se escucha a Alberto Barros (Colombia), Guaco (Venezuela), las actualizaciones de Alquimia. A continuación me permito llamar a Rey Ruiz con su propuesta elaborada, completa y redondeada en “Luna negra”. En cursivas el cantante acompañado del coro de voces de la orquesta. En esta interpretación me parece muy interesante la interacción música, percusiones, voces y crescendos rítmicos, con una distancia considerable de  las raíces africanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luna Negra&lt;br /&gt;Autor: desconocido&lt;br /&gt;Intérprete: Rey Ruiz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Me abandonaste cuando más falta tú me hacías&lt;br /&gt;Y me borraste como a un sueño que se olvida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé lo que siente en el dolor&lt;br /&gt;Ahora sé que se sufre por amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La soledad, ya se apodera de mis días&lt;br /&gt;Y el pensamiento se me gasta con la vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No sé si estoy libre de culpa o soy culpable&lt;br /&gt;Si no es contigo, no seré nunca de nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vi la luna negra y negras las estrellas&lt;br /&gt;Cuando te vi partir&lt;br /&gt;Y el consuelo ya no basta&lt;br /&gt;¡Y qué no haría!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vi la luna negra, también mi vida negra&lt;br /&gt;Al ver que te perdí&lt;br /&gt;Pero queda la esperanza de otro mañana, &lt;br /&gt;¡un día!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La soledad, ya se apodera de mis días&lt;br /&gt;Y el pensamiento se me gasta con la vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No sé si estoy libre de culpa o soy culpable&lt;br /&gt;Si no es contigo, no seré nunca de nadie&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vi la luna negra, y negras las estrellas&lt;br /&gt;Cuando te vi partir, y el consuelo ya no basta,&lt;br /&gt;¡Y qué no haría!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vi la luna negra, también mi vida negra&lt;br /&gt;Al ver que te perdí&lt;br /&gt;Pero queda la esperanza de otro mañana, ¡un día!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y vi la luna negra, al ver que te perdí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Le falta luz a mis días, estoy a oscuras sin ti&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y vi la luna negra, al ver que te perdí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y no sé si soy culpable o si estoy libre de culpa&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y vi la luna negra, al ver que te perdí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y el consuelo ya no basta, sin ti mi vida (nena) ya no es vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y vi la luna negra&lt;/span&gt; (esa noche), &lt;span style="font-style:italic;"&gt;al ver que te perdí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;me dejaste alucinando y hasta hoy no me he curado&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y vi la luna negra &lt;/span&gt;(y mi vida también), &lt;span style="font-style:italic;"&gt;al ver que te perdí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y ahora sé lo que se siente en el dolor&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y vi la luna negra&lt;/span&gt; (como mis penas),&lt;span style="font-style:italic;"&gt; al ver que te perdí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;pero aun me queda la esperanza de ver la luna nueva junto a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Diversidad y pop &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Gloria Estefan contribuye en forma importante a través de su disco “Mi Tierra” en la actualización de la música cubano-puertorriqueña, en un escenario fuertemente dominado por música sajona en un país latinoamericano como lo es México. Asimismo, cunde como pólvora el mensaje suave y melódico de Pablo Milanés y Silvio Rodríguez a través de la denominada Nueva Trova, un modo de comunicación fuertemente dependiente en la ejecución de la guitarra, y de complejos giros poéticos de mezclada naturaleza. A través de la breve conversación con Milanés en la Isla de Holbox, me pareció un artista en una calma que precedía a la tormenta. Su concierto en Cancún, a beneficio de la comunidad de esa isla me dejó ver una personalidad generosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Me lo dijeron las rosas: eres tú su libertad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La salsa es la occidentalización total de la cultura musical africana, y al mismo tiempo la africanización máxima de la cultura musical del siglo XX en occidente. No obstante, una cosa es decirla, y otra atestiguarla. Esta larga travesía inició hace siglos, con la mezcla creativa de fuentes africanas en la geografía antillana y en algunos selectos países del continente americano de habla hispana. Es dable reconocer que en el mundo de habla inglesa tal fenómeno también se manifestó en géneros musicales propios de la cultura norteamericana, particularmente blues, gospel, y por encima de todo: jazz. No obstante, y encuentro el parteaguas: la poética estuvo mucho más desarrollada en el horizonte hispano. Las letras, a través de la trova, ampliaron los espacios propiamente musicales, hacia horizontes derivados de décimas y otras peculiaridades de la escritura y poética española. Por ello traigo el recuerdo siguiente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve en el domicilio de un extroaordinario artista cubano, hace años: Pedro Luis Ferrer. En condiciones de período especial, la música floreció, en una parte de su casa estuve, en su estudio. Su genio me mantuvo en silencio, escuchando sus rincones vitales, acompañado de un coro gentil y educado. Repaso ahora su alegórica “Mariposa”. También recuerdo el pastel rosa que fue ofrecido a manera de celebración. Trova y fuerza, mensaje y esperanza. Poderío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariposa&lt;br /&gt;Autor: Pedro Luis Ferrer&lt;br /&gt;Voz: Lena Ferrer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mariposa me retoza la canción junto a la boca&lt;br /&gt;Y tu imagen me provoca florar en ti mariposa&lt;br /&gt;Un lamento me reposa como un mar de juramento&lt;br /&gt;En tu figura yo encuentro la existencia de las flores&lt;br /&gt;Porque perfecta en amores te siento como un lamento,&lt;br /&gt;Porque perfecta en amores te siento como un lamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariposa cual llorosa canción que en ti se hace calma&lt;br /&gt;Vienes calmándome el alma con tu volar, mariposa&lt;br /&gt;La libertad de una rosa es vivir en la verdad&lt;br /&gt;Yo sé que hay felicidad en cada flor que te posas&lt;br /&gt;Me lo dijeron las rosas: eres tú su libertad,&lt;br /&gt;Me lo dijeron las rosas, eres tú su libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay mariposa! &lt;br /&gt;Contigo el mundo se posa en la verdad del amor&lt;br /&gt;Sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo,&lt;br /&gt;Sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy tu amigo soy testigo de cómo sin daño vives&lt;br /&gt;Eres la paz, tú persigues al que te mata al amigo&lt;br /&gt;En tu dulzura me abrigo y entrego mi mente pura&lt;br /&gt;Así la vida me dura eternamente la vida,&lt;br /&gt;Y no hay una sola herida que no detenga dulzura,&lt;br /&gt;Y no hay una sola herida que no detenga dulzura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu paz me llena, no hay pena que pueda acabar contigo&lt;br /&gt;El amor es un amigo que trae paz y que te llena&lt;br /&gt;Por mi aliento cada vena que por el cuerpo presiento&lt;br /&gt;Es como un sol que no intento apagarlo con tristeza&lt;br /&gt;Porque pierde la belleza del amor y del aliento,&lt;br /&gt;Porque pierde la belleza del amor y del aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay mariposa! &lt;br /&gt;Contigo el mundo se posa en la verdad del amor&lt;br /&gt;Sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo,&lt;br /&gt;Sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La salsa en México&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la geografía mexicana, la salsa esté mayormente representada en la ciudad de México así como en otros puntos de relevancia. Cancún es un enclave salsero de actualidad, probablemente asociado a la afluencia de cubanos. Asimismo, en términos de creatividad destaca el Puerto de Veracruz donde incluso hay grupos de fuerte ascendencia cubana y puertorriqueña que ejecutan música tradicional con sonidos y letras nuevas. En el caso de la Juventud Sonera, adquiere mayor relieve la adaptación de la letra original para fusionarse con la circunstancia jarocha. Las líneas de “Marieta” (original de Ibrahim Ferrer) son el ejemplo más claro.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marieta&lt;br /&gt;Ibrahim Ferrer&lt;br /&gt;Versión jarocha de Juventud Sonera (Veracruz)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Yo quiero conocer a Marieta&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Me han hablado bien de esa prieta&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Yo te voy a llevar con Marieta&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marieta por un trabajo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Me cobra tres cuatro reales &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Marieta por un trabajo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Me cobra tres cuatro reales &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mi vida no seas carera, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Yo puse los materiales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mira que bailando de nada se queja&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El pollo bailó con Marieta &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Vamoa baila con Marieta&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marieta se fue a estudiar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; En la escuela de la vida &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Esperanza no tenía &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Sufrir era su cantar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por un hombre malnacido &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios &lt;/span&gt;Vivía en pena absoluta &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que se ha recibido &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Ella trabaja de p…lanta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dime tú en qué trabaja Marieta&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Si desafina te enseña la letra&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Camina por la noche Marieta&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando yo me muera &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Mandé hacer ya dos cajones &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Para cuando yo me muera &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Mandé hacer ya dos cajones &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Uno es paque eche mi cuerpo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; El otro pa los millones ay Dios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es que son tremendo millone &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Que no me caben ni en lo pantalone&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tantos millones con olor a bacalao&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un niño de 15 año a&lt;span style="font-style:italic;"&gt;y Dios&lt;/span&gt; Lo regañó su abuelita &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;A un niño de 15 año &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Lo regañó su abuelita &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Porque lo encontró en el baño &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Jugando con Manuelita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Le gustaba jugar a las canica&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tángara mueve al hoyito mi agüita&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Chica tan chiquita cayuco y cayucón&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo vi alla en Playa Vicente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; A la orilla de un arroyo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Yo vi alla en Playa Vicente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; A la orilla de un arroyo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;A una muchacha agachada &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ay Dios&lt;/span&gt; Echándose agua en la frente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Santos y diablo pasaron por mi mente&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El agua se puso caliente&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Que no me fijo y me lavo lo diente&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A mí me gusta que baile Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a bailar con Marieta&lt;br /&gt;Te voy a presentar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Para que tú baile &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Te voy a llevar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Vas a conocer &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hoy tú vas a gozar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Vas a cumbanchar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Esa negra sí que aprieta &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tú ya estás rumbeando &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Te la está gozando &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Juventud sonando &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mira cómo lo mueve &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Cómo están bailando &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y mi negra guaranchado &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Se llama Marieta &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Esa negra sí que aprieta &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;… Con Marieta&lt;br /&gt;… Con Marieta&lt;br /&gt;… Con Marieta&lt;br /&gt;… Con Marieta&lt;br /&gt;… Con Marieta&lt;br /&gt;… Con Marieta&lt;br /&gt;… Con Marieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el baile, al menos en México, se sigue el sistema denominado “L.A.”, o sea, se adapta el baile de roncanroll a la salsa. Los sitios de ejecución de salsa son los de baile, y en las academias de bailes de salón, que se encuentran en ciudades medias y grandes. Estas academias de baile tienen en las tradicionales fiestas de quince años un modo de sobrevivencia fundamental, y a partir de ahí se preparan ejecuciones para todas las edades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las ciudades de México y Cancún son pilares de la ejecución de la salsa los lugares de nombre Mambo Café (el cual puede estar asociado a plazas comerciales de tipo Mall), Mamá Rumba y Azúcar. En estos establecimientos, la predominancia de la salsa colombiana es notable. Y no es para menos. La calidad y variedad, la estupenda musicalización y poesía coloca a la salsa colombiana como nuevo centro de diversificación musical y de elaboración de lo que podría ser la continuidad de la estirpe original puertorriqueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, la salsa en México es básicamente un ritmo importado de Puerto Rico, Cuba y Colombia primordialmente, con muy reducido aporte a la creatividad en el ámbito de la composición y ejecución de la salsa. La cumbia y la música grupera superan por mucho el relieve que la salsa ha alcanzado en todo el País. No hay diáspora. No encuentro la educación musical ni la raíz necesaria para que pueda efectivamente consolidarse un aporte mexicano a este género y expresión musical y corporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Políticamente hablando, el caso de la salsa y de la música cubana tienen trayectorias diferentes. Por un lado la usurpación absoluta del panorama musical local mexicano por parte de los ritmos cubanos, en los años cincuenta del siglo XX, la avasalladora presencia del danzón, mambo, son, y la germinación de la semilla del bolero, que en México se eleva a altitudes previamente insospechadas a través de Los Panchos, Los Tres Diamantes y muchos otros, La cultura local del bolero se hizo casi himno nacional en esos años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente, a partir de los años sesenta y setenta, la salsa, se incorporó a esta corriente, mezclándose en la categoría genérica de “música tropical”. La referencia obligada en México es la Sonora Santanera, la cual después de una larga trayectoria musical, ha visto pasar sus mejores años en el panorama nacional mexicano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta perspectiva, no veo futuro en la manifestación mexicana de la salsa, al menos a corto plazo, y el crecimiento se muestra con tendencia negativa. No tengo números que puedan probar esta percepción, pero el constante crecimiento de otras formas de expresión cultural musical significan el abandono a la propuesta original de la salsa. Quizá las preocupaciones y dilemas planteados por la música grupera (por poner un ejemplo), sean de mayor relevancia y acercamiento popular para la mayoría de los mexicanos. En esa medida, y considerando que no existen preponderancias absolutas de ritmos en particular, y considerando las motivaciones de culturas latinas-sajonas, será interesante observar la evolución y potencial interacción social de pueblos migrantes de origen latino, hacia países de habla inglesa, y las continuas expresiones musicales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A final de cuentas, la salsa es forma: es el producto de interacciones entre la historia, la religiosidad y de diásporas, la cúspide musical de una trayectoria histórica cargada de injusticias, esclavitud, reclamo, religión, exilio. Todo ello alrededor de una música que a golpes de bongó impone la alegría y felicidad sobre los momentos más siniestros de nuestra propia humanidad. Y eso es fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Notas bibliográficas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Leymarie, Isabelle. 2003. La música cubana. Editorial Océano, S. L. Barcelona, España.96 pp.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas musicales y enlaces:&lt;br /&gt;Mariposa: una versión en mp3 se encuentra libremente disponible al visitante en la página de Pedro Luis Ferrer. Es imprescindible escucharla, junto con El Romance de la Niña Mala, otra obra maestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha enriquecido la charla con una gran cantidad de personas acerca de la salsa en México. Muchas gracias en especial a Vicente Hernández López por proporcionar su acervo de música salsa &lt;span style="font-style:italic;"&gt;jarocha&lt;/span&gt; (del puerto de Veracruz y alrededores).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-7461092210476405610?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/7461092210476405610/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=7461092210476405610' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7461092210476405610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7461092210476405610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/salsa-notas-acerca-de-forma-y-fondo.html' title='SALSA: NOTAS ACERCA DE FORMA Y FONDO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-8800603057411110322</id><published>2008-02-06T20:05:00.000-06:00</published><updated>2008-02-06T20:06:37.126-06:00</updated><title type='text'>OLEAJE</title><content type='html'>Oleaje&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El auto recorta el aire. El camino costero pocas veces es transitado. Ocasionalmente algunas personas descienden y se acurrucan en la orilla del mar. Los he visto con envidia hacerse el amor. A veces fantaseo con la idea absurda de que se convierten en esculturas de arena y el oleaje les marca el ritmo. Sin embargo, abandono esos pensamientos cuando alcanzo el punto del crepúsculo porque me da la impresión de que éste tiñe la piel de esos amantes que se hunden entre sus besos y promesas insondables de un futuro inexistente.&lt;br /&gt;Aquella ocasión detuve mi auto. Me había invadido un irritante sentimiento de nostalgia. No había razón alguna. Estaba felizmente casado, o al menos así me lo había parecido hasta ese entonces. Había visto una pareja amarse y de rato, detuve mi auto. Descendí ya sin zapatos.&lt;br /&gt;El pisar la arena solo acrecentó ese sentimiento vago de inestabilidad que me acometía de vez en vez. De ninguna manera existencialista, jamás leía mi horóscopo ni creía en otra cosa que no fuera la eficiencia laboral y administrativa. Mi modo estaba formando escuela en el complejo petroquímico para el cual trabajaba. Previsiblemente, mi actuar me colocó en una de las posiciones más envidiables de la estructura de la empresa. Entonces me parecía una enorme contradicción interna el por qué de ese recurrentemente sentimiento por algo que no lograba definir. &lt;br /&gt;¿Había algo escrito? ¿Fue algo que escribiste tú? ¿Soy parte de tu historia? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dos&lt;br /&gt;Me dirigí hacia el punto donde las orlas del mar se despliegan en arcos de burbujas como si lograran la ebullición instantánea. Estuve largo rato. Logré atisbar el primer instante cuando el sol parecía acelerar su descenso en el distante plano horizontal, y escabullirse en unos minutos, dejando una estela de colores que me ablandaron la memoria.&lt;br /&gt;Te descubrí a no mucha distancia. Estabas en una silla de playa, cercana a esa cabaña donde algunas personas encendieron la luz. Tú ya me mirabas. Levantaste la mano en saludo. Caminé hacia ti. &lt;br /&gt;La actividad en la cabaña continuaba. Por eso nos alejamos de rato, para charlar en más intimidad. Caminamos en la orilla del mar, y de pronto creí ver la silueta de cuerpos de amantes que no lograba distinguir. Yo procuraba esquivar la vista a esas figuras de arena. Me incomodaba tanta displicencia. Mas tú parecías divertida.&lt;br /&gt;“Mira, somos nosotros...” me dijiste.&lt;br /&gt;Entonces me fijé en los rasgos de los amantes y descubrí que efectivamente había cierto aire en una pareja que disfrutaba las caricias, ella montada sobre él. El rostro era parecido al nuestro, cubierto de arena y difuminado por la creciente escasez de luz.&lt;br /&gt;Caminamos cada tarde por la misma senda y recurrentemente encontrábamos amantes en la orilla. Invariablemente me pedías que los mirara. Inevitablemente me hacía un vuelco el corazón cuando descubría que éramos nosotros amándonos. De rato, regresábamos a la cabaña donde proseguía la reunión, y volvías a tomar tu reclinada silla de playa, y quizás levantabas la mano en señal de despedida, cuando caminaba hacia mi auto. Manejaba descalzo el resto del trayecto, como un modo de continuar tu presencia por un rato, hasta el momento cuando alcanzaba la rutina de mi vida.&lt;br /&gt;Descender, descubrirte una vez más, el saludo entre el aire, la caminata entre amantes en la arena, se convirtió en una obsesión. Me empecé a ausentar de mis actividades administrativas para refugiarme en la memoria de lo que había sucedido el día anterior, ansiando el reencuentro contigo una vez más. Ese sentimiento creciente alcanzó un grado tal que mi piel sintió por primera vez ese escalofrío de la ausencia. Los vellos se me erizaron cuando cruzó por mi mente la posibilidad de no encontrarte en la orilla, al lado de aquella cabaña donde ocurría noche a noche la misma reunión, los mismos asistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tres&lt;br /&gt;Mi trabajo resintió los cambios que ocurrían en mí. Algunas llamadas de atención, discretas y de alta jerarquía, no me hicieron volver a la concentración que mi actividad demandaba. Estaba consciente de que mi actividad era crucial para mantener los niveles de seguridad en la destilación y refinación de productos de alto valor en el mercado internacional. A pesar de que mi cuerpo tenía una equis inscrita dentro de aquel organigrama de flujos de capital, al crepúsculo salía disparado hacia un auto que recortaba el aire en un camino costero, apartado.&lt;br /&gt;Al descender la tarde, revivía con alivio la escena de tu saludo. Invariablemente te buscaba y ya me estabas mirando. Nunca entendí eso, mas no me preocupó demasiado. Lo que deseaba era verte. Cada vez con mayor intensidad. Tocarte, acariciarte. Por eso, cuando nos transformamos tú y yo en estatuas de arena, movimos la intensidad del oleaje. Tus manos me recorrieron el cuerpo y sentí tus palmas, besé tus senos cubiertos de arena. Tus labios sobre mi pecho, tu llamado en voz baja, los ojos entrecerrados. Tu gemir, tu respirar en tajos. El abrazo posesivo, el volar montado en las alas abiertas de tus piernas. Ascender a las nubes púrpuras. Deslizarse con fuerza entre tus besos y volver a ser aquello que nunca fui. Me regresaste a un tiempo que nunca había ocurrido.&lt;br /&gt;Cuando inscribimos una depresión en la arena con nuestros cuerpos semihundidos entre el perfil de la noche, escuché tu voz por primera vez diciendo que me amabas. Te miré con una emoción que creía inexistente en mí. No pude evitar una sonrisa de posesión, de felicidad extrema. Te besé y te dije que también te amaba. Nos acariciamos en una forma que el oleaje marcó ritmo... entendí la causa de la marea diurna y nocturna. &lt;br /&gt;Así nos amamos con una intensidad que resultó en proporción inversa al desempeño de mi actividad. Las cosas empeoraron día a día en la empresa. Al mes se consideró una junta de ejecutivos que fue pospuesta sólo una semana. El color de mis ojos había cambiado. Mi piel se tornó granulosa al principio en forma imperceptible. Posteriormente fue la sensación completa, particularmente a la hora de tomar el baño. Me humedecía en forma diferente.&lt;br /&gt;No podría describirlo, pero la necesidad de ti era demasiado poderosa entre el agua.&lt;br /&gt;En cada ocasión, al acercarme al punto de encuentro, tras recorrer ese camino costero donde poco tránsito existe, mis sentimientos se afinaban, como instrumento musical con cuerdas tensas en el nivel armónico. Una vez más descendí del auto, ya sin calzado. Caminamos como cada atardecer y poco a poco poblamos la orilla con nuestros cuerpos de arena. Cuando vi a aquellos amantes la primera vez y me dijiste que éramos nosotros, no lo creí. Conforme nos amamos cada noche, el número de amantes se incrementó y efectivamente recordaba que éramos nosotros amándonos en las noches anteriores. De alguna forma, la arena recordaba nuestros cuerpos y podíamos distinguirlos mientras caminábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuatro&lt;br /&gt;Cada noche hicimos marea, oleaje espeso. Cada noche tejimos suspiros como pegamento a la arena y construimos nuestra propia historia. Entonces sucedió algo que no esperaba. Me pediste que me quedara contigo. Amanecer, mirar la luz del nuevo día.&lt;br /&gt;Me pediste abandonar todo.&lt;br /&gt;Mi cuerpo te contestó inmediatamente que sí. Parecía que todos los cuerpos en la orilla suspendieron su amarse y pusieron atención a lo que transcurría entre nosotros. Te tomé entre mis brazos y nos fundimos junto con el resto de las estrellas y las nubes.&lt;br /&gt;Amar fue tu enseñanza. Tu mirada alegre, tu retozar, ascender, dejarse ir en picada como pelícano bajo la superficie del mar. &lt;br /&gt;No he regresado desde entonces. &lt;br /&gt;Soy uno más de esos amantes que pueblan la orilla del mar. Cuando amanece, nuestras pieles se resecan y nos hundimos bajo la superficie de la arena. Cuando anochece, emergemos y somos una escultura que se ama incansablemente. Caminamos en la orilla junto con la multitud de otros amantes.&lt;br /&gt;Sabía que ya no éramos visibles ante los demás. Lo sé porque una vez un amigo me consideró demente cuando le traté de explicar lo que me sucedía. Nunca vio nada mas que la orilla del mar y el oleaje tal cual. Nunca distinguió la multitud de cuerpos.&lt;br /&gt;Ahora sé que es irrelevante si nos miran o no. Estamos tú y yo. Juntos caminamos esta orilla y nos sentamos en nuestras sillas de playa, que reclinamos para ver el atardecer. Miramos el descender amoroso de un astro buscando el mar, desaparecer igual que nosotros, bajo la piel de la arena. Amándonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cinco&lt;br /&gt;Vemos los autos recortar el aire. Miramos a los seres ocupados en sus asuntos. Algunos de ellos ocasionalmente descienden y caminan con zapatos. “Esa fue la diferencia” me explicaste una vez. “Tú dejaste el calzado en el auto...” y ante la mirada de incredulidad de mi parte, me dijiste que sabías que me quedaría desde el momento en que decidí caminar descalzo en la arena.&lt;br /&gt;“Viniste a verme.”&lt;br /&gt;“Sí, vine a quedarme contigo.”&lt;br /&gt;Una noche de julio, muchos meses después, una grúa se acercó. Enganchó el auto que había sido reportado Abandonado. Te dije con voz baja al oído: “Sí. Vine a quedarme contigo” y te miré fascinado, perdido entre tu cabellera, con nuestros cuerpos cubiertos de arena.&lt;br /&gt;Mientras arrastraban el auto, los operadores de la grúa momentáneamente dirigieron su vista y no vieron otra cosa que una playa desierta. &lt;br /&gt;Una playa desiert_. &lt;br /&gt;Una _lay_ _es_er__.&lt;br /&gt;_n_ __a __s___.&lt;br /&gt;___________&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-8800603057411110322?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/8800603057411110322/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=8800603057411110322' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8800603057411110322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8800603057411110322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/oleaje.html' title='OLEAJE'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4602353316599072008</id><published>2008-02-06T20:04:00.000-06:00</published><updated>2008-02-06T22:35:35.046-06:00</updated><title type='text'>LOS ANGELES Y DEMONIOS DE DAN BROWN</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los Angeles y Demonios de Dan Brown&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Un Ensayo &lt;br /&gt;por Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Siempre hay un comienzo que debe inducir al error, un comienzo frío, científico, incluso irónico, intencionadamente situado en primer plano, intencionadamente demorado”. Así se lee en “Ecce Homo”, la obra póstuma de Frederich Nietzsche (1), publicada ocho años después de su muerte, y en donde se invita a una reflexión acerca de su propia vida. Sus palabras me parecen una clara exposición de un método peculiar. Prosigo la lectura:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Poco a poco, más agitación; relámpagos aislados; desde lejos se hacen oír con un sordo gruñido verdades muy desagradables, hasta que finalmente se alcanza un tempo feroce, en el que todo empuja hacia adelante con enorme tensión. Al final, cada una de las veces, entre detonaciones completamente horribles, una nueva verdad se hace visible entre espesas nubes.”&lt;br /&gt;Esta descripción me parece apropiada para utilizarla como hilo conductor en el análisis de una obra literaria que muestra una tendencia creciente a constituirse una más en la lista de éxitos mercantiles del escritor norteamericano Don Brown, ¿Me permitiría Nietzsche utilizar su esquema para analizar la obra de Brown? Me refiero en particular al título “Angels and Demons”(2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia inicia con el asesinato de un científico descubridor de métodos que permiten la creación y manipulación de antimateria en ambientes controlados. Dicha sustancia tiene el potencial de convertirse en una arma letal y la novela gira en torno a que dicha sustancia es sustraída de las condiciones de laboratorio con fines malévolos. La historia inicia con seriedad las condiciones iniciales y puedo decir que el comienzo frío, científico del que habla Nietzsche se cumple cabalmente. La historia es ajustada a los cánones del conocimiento sobre la física de partículas elementales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, el carácter de un homicidio que posteriormente se convierte en una cadena de asesinatos provoca de inmediato que se genere un sentimiento de fastidio, el cual Brown en forma comedida va construyendo con laboriosidad. Sobre un sentimiento detectivesco que raya en el aburrimiento, el héroe llamado John Langon, de nacionalidad norteamericana, va resolviendo una serie de acertijos absolutamente prefabricados y que en poco contribuyen a la fluidez de la historia. &lt;br /&gt;Debido a que la “bomba” de antimateria tiene como objetivo hacer desaparecer al Vaticano del mapa, y también al hecho de que quien se adjudica el robo y los asesinatos es una organización medieval asociada a los masones y a los científicos (denominados Illuminati), la historia presenta un revoltijo de caracteres que pronto se torna en una masa informe de nombres y estructuras romanas. El escenario transcurre casi en su totalidad en El Vaticano, ese diminuto país que subsiste como un anacronismo en la geografía del poder. Es imperativo anotar que el detalle del escrito de Brown palidece cuando es comparado con el magistral texto de Alejo Carpentier (similarmente localizado en el recinto papal); me refiero naturalmente a su título “El Arpa y la Sombra” 3)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al alcanzar la mitad del libro, la historia se ha caído; sin llegar a la cúspide, iniciamos el descenso. El desenlace todavía no se presenta y la lectura inicia una andanza por tierras fangosas. El tempo feroce se pierde en una serie de personajes que poco contribuyen a la historia (un periodista y una camarógrafa de la BBC, por ejemplo). Sin omitir la enorme cantidad de nombres comerciales que aparecen en forma quizás gratuita dentro del texto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerando que la totalidad de la novela transcurre en un período de 24 horas, el final es inesperado, no tanto por los méritos del escritor por conducir al lector por la senda inteligente, sino por lo artificial y poco creíble del desenvolvimiento. La revelación final toma un par de hojas e incluye al héroe con tintes de invencibilidad, saltando desde un helicóptero a grandes alturas, sin que se produzca una magulladura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La candidez del escritor lo empuja a escribir en la última parte, en la revelación final del escrito, aquella profunda creencia salvadora de toda una Nación que se asigna a sí misma esta tarea:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“God had found a way. The Camerlengo even understood now why Robert Langdon had been saved. It was to bring the truth. To compel this ending.&lt;br /&gt;“This was the sole path to the church’s salvation!” 4)&lt;br /&gt;Dios salva al héroe para que salve al Vaticano, a la Iglesia Católica, de un acto demente y destructivo de uno de sus propios elementos. El autor presenta un punto de vista sumamente provinciano y regionalista que hace difícil de entender el fenómeno de masas que sus escritos han generado. En el Código de Da Vinci, el mismo personaje continúa sus nuevas aventuras de acertijos y mundos medievales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final cierro la novela y la acomodo en uno de los espacios de un librero atestado. Me queda el sentimiento de que hay demasiadas baratijas acomodadas en mi estante.  Afortunadamente, sobre mi escritorio continúan Carpentier, Borges, Rulfo, Paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez he pensado que el futuro de la literatura difícilmente se podrá generar en el mundo de la lengua inglesa norteamericana. Las enormes innovaciones las he visto brillar en espléndidas obras escritas originalmente en lengua española. Por supuesto que dicha opinión puede ser falsa. Es posible que haya elegido un mal libro para iniciar esta serie de ensayos. Es posible que esté completamente equivocado, lo admito. &lt;br /&gt;Pero también es posible que esté en lo correcto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas&lt;br /&gt;1) Fiedrich Nietzsche. “Ecce Homo”. Obra póstuma, publicada originalmente en 1908; Grupo Editorial Tomo, SA de CV, México D.F., Edición septiembre de 2003.&lt;br /&gt;2) “Angels &amp; Demons”, por Dan Brown. Pocket Stars Books, U.S.A. La primera edición en pasta dura apareció en el año 2001 y la versión que he estudiado es la de bolsillo, cuya fecha de impresión es julio de 2001. Consta de 572 páginas numeradas, más 20 sin número y dedicadas a presentar un avance del título “Deception Point” del mismo autor. Desconozco si la versión ha sido traducida al español. &lt;br /&gt;3) El tíítulo previo “El Código de Da Vinci” ha registrado extraordinarias ventas y se le identifica en la lista de best sellers.&lt;br /&gt;4) Alejo Carpentier. “El Arpa y la Sombra” &lt;br /&gt;5) Una traducción aproximada es: “Dios había encontrado la manera. El Chambelán del Papa aún lograba entender el por qué Robert Langdon había sido salvado. Era para traer la verdad, para lograr este final.&lt;br /&gt;Este era el único camino para lograr la salvación de la iglesia.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4602353316599072008?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4602353316599072008/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4602353316599072008' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4602353316599072008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4602353316599072008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/los-angeles-y-demonios-de-dan-brown.html' title='LOS ANGELES Y DEMONIOS DE DAN BROWN'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2483240042296530641</id><published>2008-02-06T20:03:00.002-06:00</published><updated>2008-02-19T10:42:12.832-06:00</updated><title type='text'>EL CHOPO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El Chopo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Danielle&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó. Todavía con sus brazos rodeándola, se deslizó de la cama sin hacer demasiados movimientos. Se levantó y rápidamente estuvo lista para salir. Su largo cabello brillaba en la semioscuridad de la diminuta habitación de aquella cuartería en la Colonia Guerrero. Se puso su ropa negra, eligiendo cuidadosamente el sombrero y el abrigo. Coordinaban con su gótico maquillaje oscuro alrededor de los ojos, el lápiz labial y sus uñas cuidadosamente esmaltadas... de negro también. &lt;br /&gt;Alcanzó la puerta y cerró con llave el pasador.  Amanecía en la ciudad de México. Se encaminó en dirección a la estación del metro y al bajar las empinadas escaleras constató que únicamente los de siempre estaban presentes y activos a esas horas: los trabajadores de limpieza y los parias. El tren subterráneo se deslizó fantasmalmente y frenó abruptamente al llegar a la estación, liberando un ligero olor a caucho. Las dos puertas de la entrada frente a ella se movieron en sentidos opuestos... “así es mi vida...” pensó al entrar. Posteriormente tomó uno de los asientos de plástico rígido de color verde que habían sustituido a los originales tapizados con un azul francés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Tres horas después). &lt;/span&gt;En el cuartucho, el Gusano se levantó con una pereza acumulada. Apenas notó que su compañía de la noche anterior ya no se encontraba. Su espesa pelambre se tejía casi automáticamente merced a prolongados períodos estivales. Buscó entre ropa tirada en el piso y se volvió a poner la misma muda que con ese día cumplía la semana exacta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Cinco horas después).&lt;/span&gt; La clase había terminado. La Universidad Anáhuac era un refinado ambiente al que sus padres habían aspirado a que perteneciera desde aquellos tiempos cuando de niña cursara todas sus materias en el sistema de los Legionarios de Cristo. Detestaba la superficialidad de sus compañeros, pero la clase de Economía le resultaba atractiva, particularmente porque le daba elementos para continuar con el estilo de vida dark que ahora había elegido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Cinco horas después).&lt;/span&gt; Casi las cuatro de la tarde de un viernes de quincena. La hora pico era una rebuscada forma de anticipar la compacta masa humana que envuelta en una serpiente de metal anaranjada se deslizaba por túneles debajo de la tierra. Algunas de esas estaciones fueron construidas en la superficie y otras pocas en un sistema elevado... cuando emergían en esas estaciones era como renacer, respirar un poco de aire fresco. No obstante, la Línea 3 no tenía esas características y todo el trayecto era claustrofóbico. Estaba apretujada y no había forma de hacerse a un lado. Tocaba y era tocada irremisiblemente, sin pudor. Por ahora lo único en que pensaba era en llegar a la casa donde se encontraban sus padres y poner las cosas en claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Seis horas después).&lt;/span&gt; Llegué a casa. Había sido una larga y tediosa tarde de políticos que deseaban irse al Platinum a disfrutar como recompensa por una semana agobiante. Te vi tirada en el sofá...&lt;br /&gt;--¿Ya vas a regresar? –pregunté cuando me acerqué para darte un beso. Al ver tus ojos rojos te reclamé--: ¿Fumaste marihuana?  &lt;br /&gt;--¡Qué te importa!, además no contaminé “tu” casa –me contestaste con desprecio--. Qué milagro que llegas temprano... corrijo: ¡qué milagro que llegas!, punto.&lt;br /&gt;Cansado de ese largo, profundo e insalvable abismo, no tuve fuerzas para lanzarte por enésima vez la prohibición de consumir drogas... era imposible que me escucharas. Tu ira continuó por largo rato, particularmente cuando me reclamaste que tuviera bajo constante vigilancia a tu pareja. ¡Desgraciado malviviente! &lt;br /&gt;--Qué poca madre tienes, papá  –me dijiste--. Me sigues acosando... ¿Qué te crees? Vengo a pedirte por última vez que te abstengas de acercarte al Chopo. Ahí seguiré, ¿me entiendes? Tú puedes pensar lo que quieras, para mí ese lugar es lo único que tiene claridad en este pinche país.&lt;br /&gt;Se cerró la conversación después de las amenazas que de mi boca surgieron como una medida para retenerte. Eran mi última carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Tres horas después).&lt;/span&gt; Justo antes de cerrar las estaciones, ella se apresuró para cruzar el torniquete mecánico y alcanzar el último tren de esa noche. Corrió y vio cuando se cerraban las puertas. Posteriormente desapareció el metro en la profundidad del túnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Nueve horas después). &lt;/span&gt;La muchedumbre en el rumbo conocido como el Chopo, por la cercanía con el Museo del mismo nombre, concentraba profundas y diversas tendencias filosóficas y existenciales. Amalgamando un mar de vivencias con sonidos estridentes, las voces buscaban hacerse escuchar en medio del ruido del resto de una sociedad que irremisiblemente se desmoronaba sin futuro. Los artistas sin acceso a salas y foros usaban la calle como galería. Algunos rebeldes (jóvenes y viejos) se agrupaban en bandas: los punk desfilaban luciendo sus coloridos arreglos. Junto a ellos apenas sobrevivían los grunge sumidos en sus propios dilemas depresivos, y los remanentes de los hippies intercambiaban objetos con los Hare Krshna . Retrasado, el Gusano, un ex hippie decepcionado a un grado superior al punto sin retorno , inició operaciones en ese tianguis, vendiendo objetos de piel y metal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Media hora después).&lt;/span&gt; Un señor vestido de negro y con gafas caminaba de prisa, abriéndose paso. Llevaba la fotografía de una jovencita. Preguntó en varios locales. En uno de ellos alguien le prestó atención, se acercó y le explicó detalles. El informante, un hombre extremadamente flaco y con una corona de estambre con los colores de la bandera jamaiquina, levantó la mano apuntando en una dirección cuadras más abajo. El señor agradeció sin dar recompensa económica. Recorrió con decisión la distancia que lo separaba del objetivo. Miró a las personas que se encontraban en ese momento en ese tianguis, donde se veían las ofertas más inverosímiles de productos excéntricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Dos horas después).&lt;/span&gt; La policía se acercó:&lt;br /&gt;--¡A ver, cabrones! A un lado, abran paso a la autoridad.&lt;br /&gt;Los curiosos no prestaron demasiada atención, por lo que el uniformado empujó sin miramientos para alcanzar a mirar a la persona tirada en el piso. Se acercó y mentalmente tomó datos de la persona. Aparentemente estaba inerte. Al darse de cuenta tomó el radio que portaba en la cintura junto a la cachiporra y llamó a sus oficinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Media hora después). &lt;/span&gt;El cuerpo fue trasladado en una ambulancia. Era el cadáver de un hombre de mediana edad, no demasiado atlético. El sitio fue cubierto por otros de su misma profesión, inspeccionando con detalle cada puesto a lo largo de las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Quince minutos después)&lt;/span&gt;. Ella se peinaba y se probaba el sombrero. La belleza de su rostro se realzaba con el maquillaje de aplicaciones oscuras alrededor de los ojos y en los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Tres minutos después).&lt;/span&gt; “Faltan tres minutos” pensó al ver el reloj. Ya debería estar aquí...tenemos que ir a la venta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Ahora). &lt;/span&gt;Abre con su llave y el Gusano apresuradamente entra al cuchitril. &lt;br /&gt;--Vámonos, pícale –le dice mientras nerviosamente junta algunas pertenencias y paquetes en su mochila de campismo. Ella reconoció la urgencia y colaboró. Mientras, él le explicaba a grandes rasgos:&lt;br /&gt;--El Jamaiquino distrajo al guarura mandándolo hacia otro puesto y me dio el aviso. Cuando se dio cuenta del engaño, el tipo se puso furioso y arremetió contra los punks. Esos cabrones no se andan con cosas y le hundieron el picahielo. Todo eso gracias a tu jefe...&lt;br /&gt;--¡Qué poca madre tiene mi padre! –dice ella mientras, corriendo, abandonan el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Mañana). &lt;/span&gt;Un comentario marginal en las noticias por televisión de un canal. En los otros, nada. Después abriré el periódico para cerciorarme de que la noticia del asesinato del agente de seguridad personal involucre solamente a Jaime Segura, alias El Gusano. Leeré los detalles. Hablaré por teléfono y me informarán: &lt;br /&gt;“...sí señor, seguimos peinando la zona a partir de la calle Aldama...” &lt;br /&gt;“...no, de ella no se sabe nada...”&lt;br /&gt;“...pierda cuidado, señor, así se hará. Yo mismo me encargo...”&lt;br /&gt;Recordaré aquellos tiempos cuando querías ir al Museo del Chopo a ver las “pulgas vestidas”, los anaqueles llenos de huesos de mamut y otras estupideces que imantaban tu curiosidad de niña. Por supuesto que no fuimos. Mejor te compré un libro porque el edificio parecía el cascarón retorcido de alguna iglesia alemana, tan detestable... repugnante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Miércoles).&lt;/span&gt; Llamaré por teléfono al Departamento Escolar, notificando que estás enferma y que por eso no irás a la universidad. Me sorprenderé de saber que continúas asistiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Domingo). &lt;/span&gt;Transcurrirá una semana y un día del diluido incidente en el Chopo. A diferencia de otras ocasiones, esta vez la noche en el Platinum Men’s Club habrá estado pesada. Quizás porque las cosas no me saldrán del todo bien, pero en la política y el poder hay que tener paciencia. Las andanzas tienen sus vericuetos. “El poder político, mi amante y rejuvenecedor elíxir...” &lt;br /&gt;Con una leve jaqueca, me encaminaré a mi estudio. Todavía con los pensamientos de las sesiones de ayer, “...izquierdistas de mierda...”, disfrutaré la luz que entrará por los ventanales y el valle de México se perfilará majestuoso. El periférico allá abajo seguirá con su movimiento incesante. &lt;br /&gt;Después de prepararme un whisky para sobrellevar la mañana, y todavía con la bata de dormir, prenderé la televisión. No la miraré más que por unos minutos. &lt;br /&gt;Abriré ese libro que se encuentra en la mesa de centro. Miraré su título “Museo del Chopo” y como quien observa desde un cristal, aquella ilustración de las “pulgas vestidas” me seguirá pareciendo despreciable.&lt;br /&gt;“Además, ya ni siquiera existen esas pinches pulgas, ahora no sé qué pendejada de exposiciones de arte montaron en ese edificio” pensaré y cerraré el libro. &lt;br /&gt;Rebosando de tedio, apuraré el último sorbo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Procurando apagar mis sentimientos, iré a prepararme otra copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2483240042296530641?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2483240042296530641/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2483240042296530641' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2483240042296530641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2483240042296530641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/el-chopo.html' title='EL CHOPO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-788329722033919350</id><published>2008-02-06T20:02:00.000-06:00</published><updated>2008-02-06T22:39:53.244-06:00</updated><title type='text'>SIGNO ZODIACAL</title><content type='html'>Signo Zodiacal&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Acuario&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente, el estar aquí me provoca un miedo incesante. ¿Qué será? ¿Vendrás a la cita que nos hicimos hace tanto tiempo? Han transcurrido diez años desde la última vez que nos vimos. Busco un tema para silbar y que me permita reducir mis nervios, porque ¡el reloj avanza tan lentamente! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en esta ciudad sin atreverme a entrar a la pequeña cafetería donde alguna vez nos hicimos un mutuo juramento para regresar y acudir a una cita que se cumple precisamente hoy, jueves de medio otoño, dentro de quince minutos. Como en todas las historias de amor, algo sucedió con nuestros sueños. En aquel entonces, te pedí que te quedaras conmigo, acompañarme a enfrentar lo que se nos precipitaba en nuestro horizonte. Tu respuesta se me perdió entre un acceso de tos que no pude controlar. Nervios y decepción escondidos tras el pretexto: disimular el cataclismo, que me nubló repentinamente los ojos. No se me ocurrió que podía haber reído y lograr el mismo efecto... sólo se me ocurrió el resfriado. Creo que salí airoso entonces, pues la despedida se diluyó entre recomendaciones para el invierno que se avecinaba, el nombre de un jarabe y una despedida interminable. Fue entonces cuando acordamos precisamente que nos reuniríamos independientemente de lo que sucediera en nuestras vidas. Como parte del acuerdo, y a pesar de la terquedad propia de mi signo zodiacal, me abstuve de llamarte durante todos estos años. Creo que ambos decidimos probar si el amor de aquel entonces que nos parecía eterno, resistiría la prueba de una década. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos instantes más y finalmente entraré a la pequeña cafetería. Recorreré con la mirada a las personas que ocupan las mesas. Una de ellas será precisamente la tuya. ¡Ahí estarás! Mas tu presencia se me escurrirá entre los muros y los clientes. ¡No me habrás reconocido! Posiblemente porque justo en el momento, otras dos personas lo harán y me perderé entre el bullicio. Oculto, no depositaré mi vista más allá de un encuentro incidental con tu perfil para no hacer más evidente mi presencia, y ocuparé un lugar apartado desde el cual podré verte. Sí, notablemente madura ahora. Concluiré que sigues siendo una mujer hermosa. ¿Portarás el camafeo rosa que alguna vez te le regalé? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Capricornio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Su vestido era elegante, en rosa. Su cabellera larga adornada con algunas flores. Ella en apariencia inerme, a él le aquejó la duda. ¿Por qué no lo habría reconocido? A la distancia, el hombre maduro ordenó un café a un mesero quien distraídamente registró la orden. Un ejército de nuevos clientes parecía haber arribado y se armó un caos con las sillas y las mesas. La pareja que entrara junto con el señor al café –y que le permitiera un cierto estado de anonimato--, permanecía en una esquina no demasiado lejana. Esa mesa resaltaba: era en la única donde se derramaban besos. El hombre fingía leer un periódico, pero mantenía una discreta insistencia sobre esa pareja: las caricias reiteradas le recordaron de alguna manera aquella ocasión cuando habían sido jóvenes. Y la busco nuevamente con la mirada. Su cuerpo había adquirido redondeces más pronunciadas. &lt;br /&gt;En ese entonces algo sucedió. Quizás la casualidad, su vista retomó un cauce perdido y entre los cuerpos, el ajetreo de los meseros, y el sonido de las charlas que alegremente se reflejaron en las paredes, se topó con sus ojos. &lt;br /&gt;Nervioso, tomó un sorbo del café que me habían servido y sintió renacer aquel amor que una vez le profesara a esa mujer de ojos castaños que miraba con intensidad. Un instante después, sin reparar en la mirada, ella levantó la mano para llamar al mesero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se cerró y con ella se fue una cita a la que acudieron sin precisar exactamente lo que esperaban. “Él no me ha reconocido”, pensó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Géminis&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sin saber qué hacer, me abstendré de levantarme de la diminuta silla. El ajetreo poco a poco disminuirá y los ruidos se tornarán quietos murmullos conforme transcurra la noche. Al filo de la madrugada, únicamente algunos esporádicos clientes nos aferraremos al humo de los cigarrillos. Entonces decidiré suspender el letargo y pediré mi cuenta. Saldré al aire de la madrugada que me recibirá y me recorrerá un sentimiento extraño. “Dicen que las promesas de amor nunca mueren” recuerdo ese dicho y concluyo que si es verdad, entonces mi promesa seguramente estará en boca de otros amantes. Quizás en los labios de aquella pareja que evidentemente se ama con tanta intensidad y que se adelanta a mis pasos cuando busco la entrada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Piscis&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Entró al lugar. “Una promesa de amor es como un ave que..” se repitió incesante. Ella ya estaba ahí. Una señora con piel arrugada de durazno envejecido. Su deslavado atuendo rosa excesivamente marcado por puntadas y costuras reiteradas, y un camafeo de cristal pulido que adornaba su cuello. Él sonrió. Ella se llenó de juventud. Ambos ocuparon la silla que era la única que derramaba besos en ese paraje desolado y sombrío. Un café en medio de la nada. Un sitio de apenas cobertizo de paja sostenido por paredes de adobe. La débil iluminación cayó con el atardecer y la luna les suspendió el universo en una noche de Venus. Entonces el Zodíaco detuvo su incesante búsqueda del inicio de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-788329722033919350?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/788329722033919350/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=788329722033919350' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/788329722033919350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/788329722033919350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/02/signo-zodiacal.html' title='SIGNO ZODIACAL'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-3142052318839108719</id><published>2008-01-01T16:14:00.000-06:00</published><updated>2008-01-03T21:17:49.606-06:00</updated><title type='text'>BLOG DE ENERO: JAVIER MARIN, EL BOGAVANTE DE ESPIRITUS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3q8UVefYFI/AAAAAAAAAN8/gSybMIMGOLk/s1600-h/Marin-Pachuca-(27)-portada.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3q8UVefYFI/AAAAAAAAAN8/gSybMIMGOLk/s400/Marin-Pachuca-(27)-portada.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150636181400019026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Blog de enero: Javier Marín, el bogavante de espíritus&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lo conocí por casualidad (un decir, y me explico): Un amigo estaba a cargo de esa casa en Valle de Bravo. Yo tomaba fotos de algunos ángulos, nada en particular, el ventanal, un florero, los libros de arquitectura, un caballo celta. Repentinamente descubrí la escultura. Unos treinta centímetros de alto. Una persona desnuda hincada sobre una rodilla, un globo sin mapa y como adorno, un antifaz extraño terminando en pico. Pregunté acerca del artista. No lo sabía. Prometió indagarlo. A pocos días volvió con la respuesta: “Javier Marín”. Vaya. Un nombre. Mas lo importante era la figura. Ese emblema alado. Un ser con antifaz, sexuado. Marín.  Pocos días transcurrieron. La falsedad de mi lenguaje se volvió tortura. Poco a poco busqué al artista. Imposible para una persona de mi sangre permanecer inalterado ante esa expresión, ante la galanura de la invención. Buscándolo, sin conciencia, frecuenté galerías, visité exposiciones. Conocí esculturas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compré un ejemplar de “Estilos México”. Apareció. Leí: Nacido en Michoacán. Ví sus Esculturas nuevas. Los barbados. Michoacano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso a Marín: Entré a su página. Me informé. Documentado, supe que presentaría una exposición en el estado de Hidalgo, en Pachuca. Cuartel del Arte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apunté mi nombre en el website de Marín. Un incidente. La asistente del escultor me llamó. Por desgracia (cosas del destino:) mi teléfono se quedó sin batería. Ella (la asistente de Marín) no volvió a llamarme. Por cosas del destino el número no quedó grabado en mi teléfono. Pero algo recordé: el quince de diciembre se presentarían sus esculturas en Pachuca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día mencionado, el sitio indicado. Vía Pirámides. ¿Coincidencia o qué tiene que ver esto de las pirámides con Marín? Un cartel enorme. Un pueblo vacío. Las esculturas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado 15 de diciembre cerraron la exposición a las tres de la tarde. Llegué a las 3 y cuarto. Alegando que era extranjero, que no hablaba español, que venía desde tierras remotas (en realidad gracias a la generosidad del cuidador y de que la puerta estaba entreabierta para mi buena suerte), una escultura apabullante me recibió. Ahí estaba. La selección de arte más vibrante que haya atestiguado. Aunque el nombre es lo de menos, estaba Marín, él mismo, el carcelero de las almas previamente libres, ahora encadenadas al bronce, a los materiales, al amaranto, la carne seca, los pétalos de rosas. El generoso que de la mano conduce a los espíritus hacia un tiempo de sosiego. El bogavante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como entrar a una iglesia vacía, el Cuartel del Arte poblado de esculturas, en silencio poblado de escenas y diálogos que tardé en entender. Había visto imágenes, leído artículos. Reproducciones fotográficas. Todo eso es apenas un atisbo al arte de un escultor que no ha alcanzado la Wikipedia cuando muchos presidentes municipales de pueblos perdidos adornan las efemérides de la historia a través de carteles publicitarios mediocres, tan mediocres como pueden serlo los políticos defensores de democracias tan terriblemente mediocres como lo son ellos mismos. Todo eso olvidado al transitar entre las figuras, almas encadenadas. Este enero presento reproducciones y mis impresiones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedé sin habla. Escribí lo que pude, el generoso portero del Cuartel concedió más de media hora. No obstante, finalmente puso el fin a la contemplación. Era momento de irse. El tema, las imágenes, las palabras que surgen de esta exposición, todo lo presento en el apartado dedicado a las esculturas de Javier Marín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firmé el libro de visitantes. No lo conocí en persona, porque la inauguración había sido el día anterior (viernes 14 de diciembre 2007). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir en un lado del Cuartel, encontré una caja con las botellas de vino vacías. Vino argentino, al lado de la pared que da al patio central.  No conocí al autor (es un decir) mas dialogué con sus espíritus prisioneros. Mis notas e imágenes son un pálido reflejo de lo monumental de su obra. No tengo más palabras. Javier Marín es un maestro. Desde aquí y a través de estas líneas, mi reconocimiento a uno de los mayores artistas de este pueblo mexicano, de todos los tiempos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias al arte, y en particular gracias al arte de Javier Marín, trasciende la raza humana. &lt;br /&gt;Y eso no es poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOTAS&lt;br /&gt;Felicidades en el año que hoy comienza. Gracias por venir, por charlar, por recordar viejas promesas, por volver a acompañarme, por ir a misa de gallo, al museo, a las montañas nevadas; gracias por los mensajes en mi cava, las cartas infinitas sobre la almohada, por los besos maravillosos y suaves en mi boca; salud por los nuevos habitantes de este astro errante, por la luz y la oscuridad que se refleja en nuestros días, por los árboles y los pájaros, los oyameles y cardenales, por el mar que me dibuja un rostro; una despedida emotiva para los que se fueron y ahora viven en nuestros recuerdos; y una bienvenida perpetua en cada amanecer; por los poetas y los barcos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3q_0VefYGI/AAAAAAAAAOE/S5FKNGX8_qA/s1600-h/javier-marin-pachuca-chico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3q_0VefYGI/AAAAAAAAAOE/S5FKNGX8_qA/s400/javier-marin-pachuca-chico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150640029690716258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/esculturas-de-javier-marin-en-el.html"&gt;Javier Marín en el Cuartel del Arte&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Registro fotográfico de las almas cuyo destino se encuentran encadenadas a la sombra del artista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/el-cuento-del-jimador.html"&gt;El cuento del Jimador&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mecánicamente, el jimador sujetó los hombros del caído y como si separara una penca de su piña, el golpe fue seco, certero. A partir del codo, un antebrazo quedó inmóvil para siempre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/indecencia.html"&gt;Indecencia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Quería seguir aspirando el calor de su aliento disolviendo mis facciones, acariciando su cintura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/juan-y-roberta-las-cartas.html"&gt;Juan y Roberta&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Yo traté, me esforcé por cerrar las ventanas para impedir la fuga masiva de colores; no pude; era tu deseo el necesario… Inevitablemente, el morado ilusión regresó al amanecer, el verde tequiero regresó al árbol de selva allá lejos, el rayo de luz al sol, la fuerza del tallo a la cascada, el canto azul de estoycontigo al río… Y la lágrima, ¡ah, la lágrima!, esa rodó unos días, y justo cuando pretendía  entrar de nuevo en el alma, un cóndor la robó de la mejilla y se la llevó en el pico… A veces cuando veo una de esas aves pienso si se le habrá evaporado o si la dejará caer algún día.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-3142052318839108719?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/3142052318839108719/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=3142052318839108719' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3142052318839108719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3142052318839108719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/blog-de-enero-javier-marin-el-bogavante.html' title='BLOG DE ENERO: JAVIER MARIN, EL BOGAVANTE DE ESPIRITUS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3q8UVefYFI/AAAAAAAAAN8/gSybMIMGOLk/s72-c/Marin-Pachuca-(27)-portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-5766309029305672495</id><published>2008-01-01T16:12:00.000-06:00</published><updated>2008-01-01T17:17:23.360-06:00</updated><title type='text'>ESCULTURAS DE JAVIER MARIN EN EL CUARTEL DEL ARTE</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Esculturas de Javier Marín en el Cuartel del Arte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Registro fotográfico de las almas cuyo destino se encuentran encadenadas a la sombra del artista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF6VefYkI/AAAAAAAAAR0/9VdNypYjRmo/s1600-h/Marin-Pachuca-(99).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF6VefYkI/AAAAAAAAAR0/9VdNypYjRmo/s400/Marin-Pachuca-(99).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646729839698498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF6lefYlI/AAAAAAAAAR8/F00CMTVr9D8/s1600-h/Marin-Pachuca-(137).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF6lefYlI/AAAAAAAAAR8/F00CMTVr9D8/s400/Marin-Pachuca-(137).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646734134665810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFj1efYfI/AAAAAAAAARM/MfreXnd5j1c/s1600-h/Marin-Pachuca-(50).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFj1efYfI/AAAAAAAAARM/MfreXnd5j1c/s400/Marin-Pachuca-(50).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646343292641778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkFefYgI/AAAAAAAAARU/7einoGpwrrg/s1600-h/Marin-Pachuca-(49).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkFefYgI/AAAAAAAAARU/7einoGpwrrg/s400/Marin-Pachuca-(49).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646347587609090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkFefYhI/AAAAAAAAARc/YKVOPAV7tbQ/s1600-h/Marin-Pachuca-(57)-puerta.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkFefYhI/AAAAAAAAARc/YKVOPAV7tbQ/s400/Marin-Pachuca-(57)-puerta.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646347587609106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkVefYiI/AAAAAAAAARk/IRXHe3iDQK4/s1600-h/Marin-Pachuca-(67).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkVefYiI/AAAAAAAAARk/IRXHe3iDQK4/s400/Marin-Pachuca-(67).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646351882576418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkVefYjI/AAAAAAAAARs/MAlE47Sbpbo/s1600-h/Marin-Pachuca-(73)-vino.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rFkVefYjI/AAAAAAAAARs/MAlE47Sbpbo/s400/Marin-Pachuca-(73)-vino.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646351882576434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEOlefYaI/AAAAAAAAAQk/Kj9PUZEZbX4/s1600-h/Marin-Pachuca-(28).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEOlefYaI/AAAAAAAAAQk/Kj9PUZEZbX4/s400/Marin-Pachuca-(28).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644878708793762" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEO1efYbI/AAAAAAAAAQs/Zgr1ii_4Wa4/s1600-h/Marin-Pachuca-(34).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEO1efYbI/AAAAAAAAAQs/Zgr1ii_4Wa4/s400/Marin-Pachuca-(34).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644883003761074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEO1efYcI/AAAAAAAAAQ0/vckfqyCkigY/s1600-h/Marin-Pachuca-(36).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEO1efYcI/AAAAAAAAAQ0/vckfqyCkigY/s400/Marin-Pachuca-(36).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644883003761090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEPFefYdI/AAAAAAAAAQ8/wsceMOyJzsY/s1600-h/Marin-Pachuca-(45)-auto.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEPFefYdI/AAAAAAAAAQ8/wsceMOyJzsY/s400/Marin-Pachuca-(45)-auto.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644887298728402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEPFefYeI/AAAAAAAAARE/TI6J9QEYFtQ/s1600-h/Marin-Pachuca-(48)-bienveni.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rEPFefYeI/AAAAAAAAARE/TI6J9QEYFtQ/s400/Marin-Pachuca-(48)-bienveni.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644887298728418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDolefYVI/AAAAAAAAAP8/hh0VbMW52r8/s1600-h/Marin-Pachuca-(18).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDolefYVI/AAAAAAAAAP8/hh0VbMW52r8/s400/Marin-Pachuca-(18).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644225873764690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDo1efYWI/AAAAAAAAAQE/BvWr3ySd3wE/s1600-h/Marin-Pachuca-(19).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDo1efYWI/AAAAAAAAAQE/BvWr3ySd3wE/s400/Marin-Pachuca-(19).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644230168732002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDpVefYXI/AAAAAAAAAQM/OCjfaSmUkBY/s1600-h/Marin-Pachuca-(20).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDpVefYXI/AAAAAAAAAQM/OCjfaSmUkBY/s400/Marin-Pachuca-(20).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644238758666610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDpVefYYI/AAAAAAAAAQU/DnKZOd5Jd_M/s1600-h/Marin-Pachuca-(21).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDpVefYYI/AAAAAAAAAQU/DnKZOd5Jd_M/s400/Marin-Pachuca-(21).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644238758666626" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDplefYZI/AAAAAAAAAQc/wsXHrFyTD5c/s1600-h/Marin-Pachuca-(23).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rDplefYZI/AAAAAAAAAQc/wsXHrFyTD5c/s400/Marin-Pachuca-(23).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150644243053633938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC-1efYQI/AAAAAAAAAPU/klxJg9Z0sU4/s1600-h/Marin-Pachuca-(11).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC-1efYQI/AAAAAAAAAPU/klxJg9Z0sU4/s400/Marin-Pachuca-(11).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150643508614226178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_FefYRI/AAAAAAAAAPc/PB0l9LXyO04/s1600-h/Marin-Pachuca-(14).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_FefYRI/AAAAAAAAAPc/PB0l9LXyO04/s400/Marin-Pachuca-(14).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150643512909193490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_FefYSI/AAAAAAAAAPk/ytNLGIHi_Zw/s1600-h/Marin-Pachuca-(15).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_FefYSI/AAAAAAAAAPk/ytNLGIHi_Zw/s400/Marin-Pachuca-(15).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150643512909193506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_VefYTI/AAAAAAAAAPs/A88WtRfkY6o/s1600-h/Marin-Pachuca-(16)-portada.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_VefYTI/AAAAAAAAAPs/A88WtRfkY6o/s400/Marin-Pachuca-(16)-portada.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150643517204160818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_lefYUI/AAAAAAAAAP0/clfVbBK8LQU/s1600-h/Marin-Pachuca-(17).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rC_lefYUI/AAAAAAAAAP0/clfVbBK8LQU/s400/Marin-Pachuca-(17).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150643521499128130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB81efYLI/AAAAAAAAAOs/Fim_fok_Dcw/s1600-h/Marin-Pachuca-(6).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB81efYLI/AAAAAAAAAOs/Fim_fok_Dcw/s400/Marin-Pachuca-(6).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150642374742859954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9FefYMI/AAAAAAAAAO0/mFLJuxaYUn8/s1600-h/Marin-Pachuca-(7).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9FefYMI/AAAAAAAAAO0/mFLJuxaYUn8/s400/Marin-Pachuca-(7).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150642379037827266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9FefYNI/AAAAAAAAAO8/Gy7dmauP5Os/s1600-h/Marin-Pachuca-(8).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9FefYNI/AAAAAAAAAO8/Gy7dmauP5Os/s400/Marin-Pachuca-(8).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150642379037827282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9VefYOI/AAAAAAAAAPE/b8nKr-xbLHQ/s1600-h/Marin-Pachuca-(9).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9VefYOI/AAAAAAAAAPE/b8nKr-xbLHQ/s400/Marin-Pachuca-(9).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150642383332794594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9VefYPI/AAAAAAAAAPM/8HOF7vk-Cp4/s1600-h/Marin-Pachuca-(10).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rB9VefYPI/AAAAAAAAAPM/8HOF7vk-Cp4/s400/Marin-Pachuca-(10).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150642383332794610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rA_VefYII/AAAAAAAAAOU/yRAuULi5iRs/s1600-h/Marin-Pachuca-(3).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rA_VefYII/AAAAAAAAAOU/yRAuULi5iRs/s400/Marin-Pachuca-(3).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150641318180905090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rA_VefYJI/AAAAAAAAAOc/NB7NEjG7hpg/s1600-h/Marin-Pachuca-(4).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rA_VefYJI/AAAAAAAAAOc/NB7NEjG7hpg/s400/Marin-Pachuca-(4).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150641318180905106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rA_1efYKI/AAAAAAAAAOk/dauZiB8QZB8/s1600-h/Marin-Pachuca-(5).jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rA_1efYKI/AAAAAAAAAOk/dauZiB8QZB8/s400/Marin-Pachuca-(5).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150641326770839714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rAV1efYHI/AAAAAAAAAOM/uucVKQabyfg/s1600-h/Marin-Pachuca-01.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rAV1efYHI/AAAAAAAAAOM/uucVKQabyfg/s400/Marin-Pachuca-01.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150640605216333938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF61efYmI/AAAAAAAAASE/sjf4xetUz0o/s1600-h/Marin-Pachuca-(131)-dialogo.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF61efYmI/AAAAAAAAASE/sjf4xetUz0o/s400/Marin-Pachuca-(131)-dialogo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150646738429633122" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Diálogos entre una escultura y yo. Mis anotaciones siguen sus dictados. Una mujer mira y lanza un aliento al universo, un deseo de vida, un misterio de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Gracias.&lt;br /&gt;Un pueblo minero. Modestia. Soledad. Silencio. La arquitectura de un parque. Un restaurant La Blanca, como la mina. Una cantante de ranchero. Una propina. Silencio. Pachuca. Hervor de recuerdos. Silencio en la profundad de las minas. Metal. Pachuca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un maestro, un sabio transita por estos alientos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier Marín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las almas hablan,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas.- Registro fotográfico de Lili Díaz. 2007. avrilphoto. Pachuca, Hidalgo, México. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-5766309029305672495?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/5766309029305672495/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=5766309029305672495' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5766309029305672495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5766309029305672495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/esculturas-de-javier-marin-en-el.html' title='ESCULTURAS DE JAVIER MARIN EN EL CUARTEL DEL ARTE'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rF6VefYkI/AAAAAAAAAR0/9VdNypYjRmo/s72-c/Marin-Pachuca-(99).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-9099817440804756924</id><published>2008-01-01T15:57:00.000-06:00</published><updated>2008-01-01T16:12:06.865-06:00</updated><title type='text'>EL CUENTO DEL JIMADOR</title><content type='html'>El cuento del Jimador&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;uno&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;--Voltea, cabrón --lo retó con las palabras de hierro y la valentía que se deriva de sostener un revólver... &lt;br /&gt;No replicó. Mantuvo la boca callada mientras un golpe de la cuchilla plana desprendía la penca del maguey, al cual mantenía sujeto con el pie izquierda, con fuerza pero sin arrancarlo. “Tras casi veinticinco o treinta golpes queda lista la piña” pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jinete siguió vociferando improperios cada vez más agresivos, llamándolo cobarde. Por su parte, el jimador concentró su violencia refinando los detalles para que no quedara exceso de peso. La fila de otros miraban con ansiedad.&lt;br /&gt;Un golpe más y volteó. Se miraron de frente. Al mirarla sintió un dolor: “No puedo creer que hayas regresado con él”. Posteriormente se sentó y encendió un cigarrillo con mano temblorosa. Acercó el largo mango de la cuchilla. El jinete guardó su pistola y sujetó a su acompañante femenina que estaba compartiendo la montura, para que guardara el equilibrio mientras descendía del caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue el instante. &lt;br /&gt;Se levantó como rayo y antes de que pudiera actuar, ya había hundido la cuchilla en su espalda. Todavía no terminaba de liberar el estribo cuando cayó en el acto. Mecánicamente, el jimador sujetó los hombros del caído y como si separara una penca de su piña, el golpe fue seco, certero. A partir del codo, un antebrazo quedó inmóvil para siempre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Habías estado conmigo. Según tú, no eras feliz con él.&lt;br /&gt;Te golpeaba, me dijiste. ¿Era verdad?  Supuse que sí. &lt;br /&gt;Lanzaste una larga fila de quejas a mi corazón indefenso que encontró en tu boca la manera de volcar mi esperanza por tenerte. Llegaste a mi penar solitario en los campos llenos de magueyes con espinas tan agudas que podrías atravesarte una mano. Te condoliste, ¿verdad? Yo no necesitaba tu lástima aunque ahora veo que fui un juguete de tus caprichos. Después de amarme regresabas a tu hacienda. Yo mismo te llevaba. Pero un día te esperé. Habíamos estados juntos tú y yo. No sé por qué me dio la corazonada de que debía de esperarte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué a tu casa, en silencio. Oculto estuve entre los matorrales, espiándote. De rato vi que alzabas la voz. El hacendado te contestaba con fuerte volumen. Ese intercambio de reclamos se extendió por largo rato. Mi corazón estrujado en varias  ocasiones estuvo a punto de desfallecer. Me controlé por no ir a golpear a quien te faltaba con gritos. &lt;br /&gt;Mas nunca pude entender lo que sucedió después. Tú saliste primero. Te vi. Después él. Montaron los dos en el caballo retinto. Y comenzaron a cabalgar lento, hacia el río. La luz de la luna me ayudó para distinguirlos a la distancia. Así fue como los seguí. Amarrada a él como te amarrabas conmigo, cerquita. Mi corazón no daba crédito al ver la profunda transformación que se notaba en ti. Primero conmigo, luego vociferando con tu marido. Ahora esto, con tus piernas abiertas, moviéndote al ritmo de la cabalgadura. ¡No podía creerlo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás, quise picar las espuelas para acelerar.&lt;br /&gt;Acaricié el machete que siempre cargo. No tengo pistola. Pero en el manejo de las hojas de acero nadie me gana. No en balde un jimador acicala a un erizo vegetal poderoso y noble, que se entrega generoso para dotar de aguamiel y fermentarse en tequila. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De rato, regresaron. Los miré a la distancia. Entre llantos de orgullo despedazado por los celos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;tres&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los días subsecuentes te evité. Me concentré en la corta de hojas de maguey. En lograr los quintales de piñas. Sentir en cada golpe una puñalada en el corazón, desquitando mi dolor sobre la nobleza de un impertérrito agave. Habías regresado con él y ahora... ¡querías sólo mi amistad! Eso me dijiste después de entregarte a mí. ¿Amistad? ¡Por favor! No señor, no puedo hacerlo. Me vuelve loco el sólo pensarlo. Para matar un amor que quieres se transforme en amistad golpeo los magueyes con mi hoja. No me quieres, soy tu juguete. No puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;cuatro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una noche ella se esfuma. Busca a jimador. Lo encuentra. Está sudoroso después de su trabajo. Lo mira, se acerca, lo reta con la mirada. Le toca el pecho. Él no responde excepto con los latidos y la respiración... la palabra amistad trata de mantenerse en el escenario mental... ella se quita la blusa. El atardecer se refleja en su torso. Posteriormente, sin tocarlo, le quita la camisa sin prisa. Posteriormente se la pone. Se quita su falda larga y sus zapatillas y calza sus sandalias y se pone sus pantalones de manta. Él queda en taparrabos. Ella toma el arma y corta una espina. La acerca e un hombro de él. Lo pincha. Lo sangra. Entonces acerca su boca y le besa la herida. Entonces él entendió el significado de la amistad. Se dejó sangrar de un hombro, de la espalda. De    la boca entre besos. Se tomaron en sus brazos y la ropa quedó despedazada entre las pencas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;cinco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, cuando me acerqué a tu casa a buscarte, cambiaste tus modos. No me volviste a dirigir la palabra. Me esquivaste. Fue esa noche cuando vi la escena del río. &lt;br /&gt;Por eso, al día siguiente que me topé con ustedes, cuando él me dijo “Voltea, cabrón” yo me hice el desentendido. Te preguntó que quién era yo. Tú le contestaste: “Es un amigo, igual que tú...” Eso me encendió el alma. Me hirvió la sangre. Ya no tenía lugar a dudas. Por eso, mantuve bien agarrado al maguey para que no se me escapara la penca, y la corté de tajo. Por eso, cuando volteé a verte, cuando te vi juntita otra vez, ¡en el mismo caballo! Me reventaron las heridas frescas en el hombro, en la espalda. Me mordí los labios para recordar tus besos.  &lt;br /&gt;Mi mirada te buscó cuando encendí el cigarrillo y tu desdén me resultó imposible de entender. Acaricié el mango de mi arma para cortar sueños y cuando descendió el infeliz me pregunté: “¿Entonces él es también su amigo?”&lt;br /&gt;Mi respuesta es que entonces yo le brindaría mi amistad también... ¡Cómo chingados no!... Por eso todavía no terminaba de desmontar cuando hundí la cuchilla plana en su espalda, como habías hecho conmigo con la espina del maguey. Por eso lo sujeté en el suelo cuando estuvo caído . Por eso levanté con fuerza la navaja y le corté del codo hacia el suelo. &lt;br /&gt;Te miré un instante en que pensé que te desmayarías...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Seguimos siendo amigos” Te dije con desprecio. &lt;br /&gt;Limpié mi arma con tierra.&lt;br /&gt;Y me fui a buscar otros magueyales. &lt;br /&gt;No volteé a ver tu cuerpo desbarrancándote a gritos pidiendo ayuda. Los otros jimadores acudieron en auxilio.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había caminado mucho cuando pasó algo que todavía no entiendo. No puedo negar que me sorprendió verte caminando atrás de mis pasos. Mujer altiva. Imperturbable. Extraña.  &lt;br /&gt;No niego que todavía me sorprende saber que caminaste entre los magueyes para seguirme. Voluble. Hermosa. Temeraria.&lt;br /&gt;No niego que el amor entre los agaves es para aquellos que aman de veras. Inteligente. Mordaz. Hiriente.&lt;br /&gt;No niego que el sabor del tequila es mordida de besos.&lt;br /&gt;Amores apasionados que no entienden de sentimientos.&lt;br /&gt;Que la tierra espinada se levanta en clamores dolorosos. Es empujar mi cuerpo contra el tuyo, hasta tumbarte. Lograr la ruina de este maldito mundo que no vale nada si no estás conmigo...&lt;br /&gt;Agua miel lista para el fermento. Cuando te pregunté si dejabas todo por mí, me respondiste: &lt;br /&gt;“Tú qué crees?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos hecho de los magueyales nuestra tierra. &lt;br /&gt;Aramos y cultivamos agave azul de día. Cuando te pregunté si seguirías conmigo, me respondiste: “No me preguntes eso. No lo sé”.&lt;br /&gt;De noche dormimos entre las pencas del maguey. Pienso que pronto te irás. No hay para siempre. Cuando aparezca otro amigo. Le partiré la espalda o me la partirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;epílogo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una mujer camina y se acerca a la pareja. El jimador la mira con sorpresa. Se ríe. “Válgame Dios” musita.&lt;br /&gt;Se recorta la figura de una mujer de firme anatomía, cabello revuelto, contra el marco de la puerta. Tú me miras ardiendo de celos. Me imagino tu pregunta al ver tu cara desfigurada por la furia. &lt;br /&gt;Me encamino hacia la visitante.&lt;br /&gt;“Es una amiga...” te contesto. &lt;br /&gt;Antes de dar un paso más, me desvanezco con un dolor profundo, como cuchillada, en mi espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-9099817440804756924?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/9099817440804756924/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=9099817440804756924' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/9099817440804756924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/9099817440804756924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/el-cuento-del-jimador.html' title='EL CUENTO DEL JIMADOR'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4530659637419984286</id><published>2008-01-01T15:54:00.000-06:00</published><updated>2008-01-01T15:56:23.675-06:00</updated><title type='text'>INDECENCIA</title><content type='html'>Indecencia&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;blockquote&gt;Me abrazó y le dije que me gustaba. La había visto acercarse y mover con cadencia a todo el edificio en cada paso que daba. Su cuerpo hacía mecerse las paredes como si estuviera todo el conjunto en un mar adentro. Sus brazos me rodearon y sin más, me besó.  Hablamos de lo que se habla al principio con desconocidas, pero escapamos de inmediato de esa prisión y ahondamos con los ojos a distancia del aliento, en los porvenires efímeros, en los juramentos que tienen el color del metal fundido, en las manos recorriendo entre la obscuridad  los cabellos...  Ella y yo tuvimos una plática indecente. Por tres horas recorrimos no sé cuántas cosas, y nos alcanzaron los minutos para no saber a final de cuentas, nada. Al traerme la cuenta, unos decentes billetes eran prueba de mi malgastada sobriedad. Salí del lugar y todavía veía que las paredes se movían. "No puede ser, ella no está aquí," pensé, y la busqué con la mirada. Estaba cambiando las fichas por su ganancia. Busqué la salida y con equilibrio salí casi al amanecer sumergido en una felicidad marina.  Las luces eran frescas, era el comienzo de un nuevo día. Tomé un taxi para que me llevara a no sé dónde. Mas yo deseaba seguir con ella, prologar la indecencia. Quería seguir aspirando el calor de su aliento disolviendo mis facciones, acariciando su cintura. Quizás por ello, para buscarla en mis sueños, todavía no despierto. &lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4530659637419984286?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4530659637419984286/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4530659637419984286' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4530659637419984286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4530659637419984286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/indecencia.html' title='INDECENCIA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-8310835659497011660</id><published>2008-01-01T15:02:00.000-06:00</published><updated>2008-01-01T17:36:29.992-06:00</updated><title type='text'>JUAN Y ROBERTA: LAS CARTAS</title><content type='html'>Juan y Roberta: Las Cartas&lt;br /&gt;Daniel Navarro / Michele Moreno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. LA CARTA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Juan:&lt;br /&gt;Hace un mes ya que recibiste esa carta en la que te notificaban que habías sido nombrado Segundo Asistente de Artillería. Hace un mes que nada sé de ti. Cuarenta y dos días después del que nos casamos, tu patria te alejó de mi sonrisa. Estoy pasando unos días en casa de Margarita, porque estar sola en la casa, nuestra casa, es ya insoportable. Todo me recuerda a ti. La llave que compusiste en el baño, comenzó a gotear nuevamente. De día me es indiferente. Pero en las noches es imposible callarla: desde la cama, en medio de la oscuridad, cada gota es una duda nueva. ¿Dónde estará durmiendo? ¿Pensará en mí?... ¿Estará vivo? Sistemáticamente con cada uno de las gotas. &lt;br /&gt;Cada mañana esperando al cartero. Voy siguiendo su silbato a lo largo de la calle; desde la casa de los Maroski, poco a poco, el sonido se acerca. Pero siempre pasa de largo. Y tu silencio es ya el sol que se oculta en el lago Swam. Es el amanecer que no llega. Es la noche profunda que sólo deja siluetas que se desvanecen en la esperanza. &lt;br /&gt;Anoche vi un programa sobre los niños refugiados de la guerra, y se me salieron las lágrimas de imaginar tu sensible corazón en medio del paisaje.  Maggie me consuela diciéndome que por tu prestigio médico es posible que te hayan trasladado al hospital. Y eso me da un poco de luz. Pero luego pienso que de esa manera tendrías que convivir con las mujeres voluntarias en enfermería. Y me duele el corazón, nada más de pensar que alguien pudiera fijarse en tu sonrisa, o que se enamoraran –como yo – de esa forma poética que tienes de mirar por la ventana, mientras te tocas la frente. &lt;br /&gt;Para distraerme de los fantasmas, te estoy tejiendo un suéter azul, como el que te gustó en el mostrador cercano al muelle del que partiste. Lo medí con tus camisas, pero creo que la espalda me salió más chica, por lo que tuve que deshacerlo y empezar otra vez.  “Dos derechos un revés”, voy repitiendo para dejar de ver tu espalda desnuda cuando te volteabas para dormir y yo te abrazaba así, para sentir tu olor que –creo que nunca te lo dije- – me daba mucha seguridad. Tu olor me daba protección. Era mi hogar. Que ya no tengo. &lt;br /&gt;Hace dos semanas comí con tus hermanos. Como de costumbre, el tema fuiste tú. Tus anécdotas de niño. Tus años de adolescente. Ese tu amor patriota y por la justicia –maldita justicia – que me otorga cada día el color de la desgracia. Perdón, creo que me estoy poniendo más trágica. Y sé que no es lo que necesitas. Pero es tan difícil estar sin ti. &lt;br /&gt;Aquí está haciendo mucho frío, y ya van dos noches que graniza. La hermana de Maggie me está convenciendo de pasar la Navidad cerca de  la selva del Amazonas. Quiere que yo me aleje de esta rutina de espera. Me pide mi compañía para hacer un servicio social de alfabetización por unos días. Y aprovechar la estancia en Sudamérica para presentar mi nuevo libro de poemas en Buenos Aires… (Dime, ¿tú, has escrito algo? ¿Te sirvió la libreta que te di? ¿Y la foto en la que sonrío para ti, la conservas?) Pero yo no quiero apartarme de esta tierra tuya. Cinco mil kilómetros que ya nos separan son demasiados. &lt;br /&gt;Aquí te esperaré, porque sé que regresarás. Te esperaré, y estrenarás tu suéter para caminar a la comida del barrio chino. Te esperaré, y podré reconocer tus pasos a la distancia, y tu silueta atravesando el jardín. Te esperaré, para verme otra vez en tus ojos y en tus noches. &lt;br /&gt;Para abrazarte y nunca más dejarte ir. Para decirte “Ya pasó, todo está bien”. Te esperaré, porque te amo. No sé hacer otra cosa. No quiero.   &lt;br /&gt;Tuya&lt;br /&gt;Roberta&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. EL RÍO&lt;br /&gt;Un hombre miraba al río y se abstraía en la imagen de lo siempre cambiante del agua, de lo permanente del trazo del destino y de las voces de una brisa sabatina. Le acomodaron la cabeza y sintió el peine pasarle cerca de la oreja. Las tijeras se cerraron y un poco de su cabello cano se precipitó hacia el piso de tierra. Durante todo ese rato, había tenido la mirada fija en ese verdor al otro lado del río, en los árboles de enormes hojas y divagaba en la enorme cantidad de ranas y renacuajos que habitarían en sus diminutos parajes. Mientras, el peluquero terminaba de batir el jabón en un tarro y con un gruesa brocha le recorrió la nuca, aplicando la espuma. La suavidad de la mañana fresca y sin lluvia, les alivió mutuamente la necesidad de iniciar cualquier conversación. Tanto para el peluquero como para Juan, esos minutos transcurrieron en silencio. La navaja recién afilada en el cuero de la silla de barbero, suave la piel y con trazos meticulosos, dibujó el borde de los cabellos. Una vez terminado esto, le untó alcohol y produjo un escozor frío que le dio motivo para hablar. Sin embargo, la brisa se llevó las palabras directamente de su boca y no alcanzaron a registrarse en ningún oído. El espejo donde se miró estaba montado en un marco de madera pintado de verde. El peluquero le movió el espejo para que Juan verificara los detalles del corte de cabello. Sin embargo, lo que veía Juan distaba mucho de ser los detalles de las patillas y la cantidad de canas que ahora ocultaban cualquier rastro de su cabellera juvenil.&lt;br /&gt;Los ojos reflejados en la mañana le recordaron aquella ocasión en que cambió su vida en forma permanente. La disciplina en el acorazado era férrea. Los cortes de cabello, el color de las botas, la pulcritud de los uniformes, era algo de la más alta importancia para aquella tripulación en pos de una guerra cuyo fin era impredecible. Su calidad de médico combinado con su juventud fueron dotes apreciadas en la armada, por lo que fue llamado para integrarse al cuerpo médico militar en esa embarcación. &lt;br /&gt;Suspiró satisfecho y sacó del bolsillo las monedas que el peluquero recibió como premonición de una mañana venturosa, y se esmeró en remover con una brocha los restos de cabello que permanecían adheridos a los hombros de Juan. Dos o tres palabras de agradecimiento concluyeron el rito y al tomar el sendero de regreso a su poblado, montado en esa bicicleta antigua, recorrió los parajes arbolados de esa provincia llena de dulce y barro. Los tiempos de la guerra hacía mucho que habían finalizado y ahora su vida era otra. Tras avanzar un buen trecho, el sendero mantenía su trazo, acortando la distancia y cuando alcanzó a llegar a su cabaña, le salió al encuentro su nieta. La miró correr hacia él mientras abría el portón del patio. La modesta casa estaba enclavada en una pequeña loma llena de encinos y árboles frutales. Tenía los ojos azules y su mirada inquieta. La nieta había heredado esas características del abuelo que ahora la tomaba de la mano. Entró a su cabaña entre las risas y palabras de su nieta que no paraba de contarle los pormenores de esa mañana, de sus mascotas y sus muñecas. &lt;br /&gt;Antes de que se cerrara la puerta de madera con el resorte que la jalaba, entró el perro que le acompañaba en sus días de soledad. El fin de semana los dedicaba a su hija y a su nieta, pero el resto de los días los pasaba prácticamente solo. Únicamente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;danska&lt;/span&gt; lo acompañaba.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- LA NOTICIA&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Fue maravilloso tener noticias tuyas. Cuando llegué a la casa y vi el sobre debajo de la puerta mi vida palpitó. Repasé con mi mano tu letra y por un momento tuve miedo de abrir la carta. Tuve miedo de lo que me fueras a decir, de tu presente, de nuestro futuro. No sabes qué gusto me dio confirmar las sospechas de Maggie de que habías sido trasladado al hospital. Sí, claro que puedo imaginarme tu dolor de todo lo que ahí ves. Lo de tu compañero: no tiene nombre. ¿Cómo pueden permitir algo así? Me cuentas, y puedo sentir tu impotencia ante la imposibilidad de salvar a un hermano. “No es tan grave la destrucción física como la espiritual”, me dices. Y casi puedo ver tus ojos mientras me lo dices. Quisiera estar junto a ti y hacerte un chocolate de esos que te fascinan y con galletas de almendra de la receta de tu mamá que me dio tu hermano. Pero hoy, mi amor, a pesar de todo lo que me cuentas y del sonido ese tan triste de tu corazón, estoy más segura que nunca de que volveremos a encontrarnos. Una noche cercana volveré a navegar en tus ojos de mar agitado que revolucionan mis mañanas. Cuando esta pesadilla termine, cumpliremos aquellos sueños que platicamos en el día de campo de la pasada Navidad. Verás, mi manzano delicioso, que  tendremos nuestra casa en un bosque, entre árboles de esos que te encanta colgarte y balancearte de verde  cada vez que encuentras  una rama susceptible para ello (¿te acuerdas el día que te conocí?) Sembraremos árboles frutales y nos quedaremos abrazados por lo largo de los días. Y de las noches. Comiendo manzanas y besos.  Serás tú me rama, seré yo la voz  que te saciará cada vez que te sientas solo. Volaremos juntos entre las luciérnagas de un jardín sólo nuestro, y tú me contarás un cuento. Como solías hacerlo cada noche. Tendrás una banca para ver el cielo oscurecer. Tendrás la lancha que quieres, para atravesar los ríos en las tardes de crepúsculo. Y el mejor equipo de pesca. Tendrás mi cuerpo, para hacer de él lo que tú quieras (todos tus caprichos) . Y tendrás un hijo, Juan. Tendrás un hijo, porque –aun en contra de los demás que no quieren que te lo diga, que no debo preocuparte, que debes estar concentrado- te lo digo, amor: estoy embarazada. Si es niño, se llamará como tú quieras; pero, si es niña, se llamará Camba, aunque tú no quieras, aunque hayas borrado el nombre el día que hicimos nuestra lista. Se llamará Camba, como las mujeres guerreras, porque,  sea lo que sea,  tendrá tu coraje. Esa llama que arde y contagia y convence dominando.  Es lo único que sé. Y tendrá los ojos azules, como tú, para que cada vez que yo los vea, te mire. Como te estoy mirando, Juan, en este mismo momento en el que tu ausencia presente me acaricia el brazo, y yo te beso. Con esta maldita pasión que me dejaste enredada en los deseos. Con el amor que en esta hora cruza fronteras e ideologías y se acomoda en el bolsillo de tu camisa. Llamándote.&lt;br /&gt; Tuya&lt;br /&gt;Roberta &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;P.D. ¿Quién es la mujer que aparece en la foto, atrás, a la derecha, mirando hacia ti?&lt;br /&gt;P.D 2 Lo he pensado bien: la soledad me mata y cada día la tristeza se abalanza sobre mí; creo que acompañaré a Maggie en su viaje al Brasil.&lt;br /&gt;P.D 3 ¿Por qué no mencionaste a Charlie  en tu carta?¿Está bien?&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- LA POESÍA&lt;br /&gt;Juan amaneció ese miércoles con una extraña sensación. Quizás era porque en la noche le había acometido nuevamente el dolor aquel en la pierna, producto de una bala durante una escaramuza breve y sangrienta durante la guerra. No afectó ninguna parte delicada de su cuerpo, pero de vez en cuando le regresaba una punzada. A lo mejor fue por haber andado en bicicleta el fin de semana anterior, paseando a su nieta. Con todo, volteó el anuncio en su puerta para indicar que se encontraba un "Médico Militar" y se dispuso a esperar a que alguno de sus pacientes se presentara. Acompañado de un café, miró a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;danska&lt;/span&gt; mover la cola con su siempre presente alegría. Se sentó en el sillón de doctor y busco ese libro de poesía que tanto atesoraba. Se trataba de un libro impreso en Buenos Aires y escrito por Roberta Higareda. Conocía muy bien varios de aquellos poemas ya que se remontaban a un periodo de su juventud, cuando en su natal México estuvo enamorado de esa chiquilla poeta. Al retomar el libro no necesitaba leer ninguno de aquellos poemas ya que los sabía de memoria. Abrió en la página del verso que iniciaba con “Amor de Hiedra, manos de papel...” y cerró el libro con una oleada de recuerdos de juventud. En la contraportada estaba ella, con esa fotografía en blanco y negro que él mismo había tomado. En aquella ocasión habían estado juntos en casa de unos familiares y al salir al patio cubierto de piedra basáltica y enredaderas de hiedra, le tomó la foto que a final de cuentas se convirtió en emblema del libro. Miró la foto y sintió una vez más lo que siempre quiso saber pero nunca pudo investigar... “Roberta...amor mío...”&lt;br /&gt;Había recibido algunas de sus cartas y había tratado de responderlas, sin embargo, la vida le deparó un destino que no pudieron haber adivinado aquella ocasión cuando fue reclamado por el ejército alemán para incorporarse a la tripulación del acorazado que tendría como rumbo la exploración del Atlántico sur, cercano a las Islas Malvinas. Era preciso conocer el avance de las inteligencia británica, por lo que en su carácter de nacional germano, a pesar de radicar en México, fue llamado a servir a su patria. Sus padres habían nacido en Berlín y trajeron al pequeño Hans a México. Un teutón blanco de ojos azules, pronto fue mexicanizado como Juan. El nombre perduraría hasta ahora, como lo acreditaba el letrero que complementaba la leyenda: Juan Reissler, Médico Militar.&lt;br /&gt;Alguien tocó a la puerta. “Adelante...” dijo el doctor. &lt;br /&gt;Una persona de sexo femenino abrió la puerta y entró.&lt;br /&gt;Señora Gabriela, pase usted, tome asiento... –le dijo con atención—dígame, ¿cómo se siente? &lt;br /&gt;--Doctor, me siento mejor gracias a Dios. Vine para traerle unos pastelillos de queso y mermelada de zarzamora. Ya sabe usted que no es fácil conseguir esas frutillas por acá, pero como es usted mexicano, pues he encargado con unas amistades un pomo de jalea, espero que le guste.&lt;br /&gt;--Gracias, es usted muy amable. Sí, a veces extraño el sabor de los aguacates y de los chiles rellenos, tan comunes en México. Pero en estas tierras argentinas no siempre es fácil encontrarlos. No debo quejarme. Me he acostumbrado completamente a estas latitudes y me siento en casa. Mi mujer fue argentina y ahora mi nietecita que me vuelve loco...”&lt;br /&gt;--Es una lindura ella, ¿Cómo está? Hace tiempo que no la veo...&lt;br /&gt;--Bien, muy contenta y sana. Estuvo a verme el sábado pasado. Se quedó el fin de semana ya que sus padres salieron de viaje.&lt;br /&gt;--Entiendo, Juan, no tiene que darme más explicaciones. La vida tiene trampas que son inexplicables e invisibles, pero descubre uno que colocarlas es más fácil que desarmarlas. ¿Dónde está su nieta? ¿Todavía sigue con usted?&lt;br /&gt;--No, Gabriela. Ya regresó a Buenos Aires.&lt;br /&gt;La señora depositó los panecillos y descubrió el libro de poesía. “¿Puedo?” preguntó y al recibir una afirmación del doctor, se detuvo en la fotografía de la contraportada. &lt;br /&gt;--¿La quiso mucho, verdad?&lt;br /&gt;--Gracias por los panecillos, Gabriela, en verdad no tenía por qué haberse molestado –replicó.&lt;br /&gt;Ella entendió que el tema no era para esa mañana. Dejó el libro en su lugar y acomodó la canasta en el escritorio. Se despidió con mucha gentileza. &lt;br /&gt;Juan se quedó en el pórtico mirando cruzar el patio a aquella mujer. Regresó a su escritorio y mordió uno de aquellos panecillos rellenos de zarzamora. Volvió a tomar el libro de poemas y se sintió feliz. &lt;br /&gt;Una inexplicable alegría le invadió esa mañana. Tomó el libro y salió al patio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- LA PROMESA &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Amor de hiedra, manos de papel&lt;br /&gt;Soy la planta que recorre las paredes de tu mente&lt;br /&gt;Me enredo tenaz  en tu corazón de roca&lt;br /&gt;Persisto&lt;br /&gt;A pesar de la lluvia de tu tan silencio&lt;br /&gt;Del granizo de las noches en que duermes&lt;br /&gt;Florezco en cinco pétalos&lt;br /&gt;Que son los dedos que te recorren&lt;br /&gt;En toda tu estructura&lt;br /&gt;A lo alto&lt;br /&gt;A lo ancho&lt;br /&gt;En el muro sobrio de tu cuerpo.&lt;br /&gt;Trepo  por tus días y te cubro&lt;br /&gt;De versos&lt;br /&gt;De vicios&lt;br /&gt;De verdes&lt;br /&gt;Escalo tu sonrisa…&lt;br /&gt;Soy la planta que crece en ti&lt;br /&gt;Contigo&lt;br /&gt;Y de mi tronco apasionado&lt;br /&gt;-con resina enamorada-&lt;br /&gt;Ya se extienden  manos de papel&lt;br /&gt;Donde escribes tu destino&lt;br /&gt;El recuerdo de otras veces&lt;br /&gt;Papeles que tiemblan  con el viento&lt;br /&gt;Letras que acarician&lt;br /&gt;Tocan&lt;br /&gt;Amor de hiedra, manos de papel&lt;br /&gt;Seré  por siempre para ti&lt;br /&gt;A través de los meses&lt;br /&gt;De los años&lt;br /&gt;Más allá  de la ausencia y del olvido&lt;br /&gt;Del tiempo sin retorno y de mis hojas muertas&lt;br /&gt;Polvo ya…&lt;br /&gt;Una tarde cualquiera&lt;br /&gt;De una soledad posible&lt;br /&gt;De un mayo lejano&lt;br /&gt;Leerás esta condena escrita con mi savia&lt;br /&gt;Y me sentirás &lt;br /&gt;Cubriéndote con mi sombra&lt;br /&gt;Subiendo por tu espalda&lt;br /&gt;Amándote&lt;br /&gt;Como si fuera hoy.&lt;br /&gt;Y entonces otra vez&lt;br /&gt; -lo prometo-&lt;br /&gt;Sonreirás desde un verde  jardín &lt;br /&gt;Amor mío.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. JURAMENTO&lt;br /&gt;Juan tomó una foto diminuta que se ocultaba entre una de las páginas de ese libro de poesía. La acarició y se acomodó los lentes para volver a revivir esa escena de su vida pasada. Un nudo en la garganta le hacía sentirse como en aquella ocasión. Los años transcurridos no habían logrado palidecer el recuerdo. Esa fotografía mostraba a un joven posando en un estudio, vestido impecablemente. Ella estaba de blanco, con un vestido hermosísimo, delicadamente bordado. Era Roberta quien brillaba por su hermosura. Con el velo de novia, su cutis maquillado a la usanza de la época parecía de porcelana. Una sonrisa era celo del ramo que sostenía entre sus manos. &lt;br /&gt;Juan había enamorado a Roberta y ese día se juraron amar por toda la eternidad. Para Roberta, el día fue la culminación de un largo período de pasión en rosa. Cada noche había estado cortando los moldes de su vestido de novia. Había adquirido los mejores lienzos y meticulosamente los dibujaba y unía con hilo pieza a pieza. Los adornos eran excepcionalmente bellos y ella había dedicado todo un arte de entrega a ese vestido de novia. Los bordados en blanco acrecentaban los detalles de amor que había soñado. Desde el primer día que supo que ya no era niña, empezó a soñar con su traje de novia. Lo dibujó muchas veces y tomó todas las clases de corte y confección que se ofrecían en su rumbo. Pronto aprendió los detalles e inició su gran proyecto: su propio vestido de novia. Por años mantuvo una férrea disciplina para cubrir un sueño de velos y grabados. Todavía no conocía el nombre de su príncipe azul, pero ella ya estaba en un anhelo cuya manifestación visible era aquel vestido.&lt;br /&gt;Su hermana Alicia, dos años menor que ella, pronto se le unió a ese sueño, empezando a dibujar su propio vestido de novia. Las dos hermanas eran tan cercanas y sinceras en ese ideal, que mutuamente se animaban para lograr conseguir posarse ante Dios, en el altar, jurando amor y permanencia en los sentimientos. Hasta que la muerte separase a la pareja en forma física, ¡oh, fortaleza de espíritu! &lt;br /&gt;Cuando Juan llegó a la vida de las hermanas a través de Roberta, se enamoró profundamente de sus ojos, de la calidez de su sonrisa. Sin embargo, pronto conoció a su hermana, quien le conmovió inmediatamente en lo más profundo de su corazón. Alicia era tan bella como Roberta. &lt;br /&gt;El noviazgo fue breve. Juan se presentó a la casa como el novio oficial de Roberta, y si bien llamó la atención que nunca habló de su propia familia, fue cierto que ella nunca explicó tampoco demasiado acerca de esas circunstancias. Juan no habló jamás de su pasado, ni de sus actividades presentes. Las visitas a la casa de Roberta se empezaban a prolongar más allá de lo que sería una visita de novios. Alicia era una presencia demasiado cálida para Juan. No pasaba desapercibida su respiración, sus pasos, su cintura. Los besos de despedida buscaban sitios de aislamiento donde Juan y Roberta brevemente se mimaban. Sin embargo, Alicia se hacía cada vez más frecuente en el recuerdo de un Juan sin pasado, con palabra esquiva. &lt;br /&gt;Roberta recibió todo el apoyo de Alicia el día de la fotografía y se fueron al estudio. El día que se casaron, toda la familia de ella se hizo presente. Regalos, deseos de prosperidad y felicidad. Alicia estuvo también especialmente sonriente y animosa. Si lloró, lo hizo en la total oscuridad de la noche. Si besó a la almohada, no quedaron registros de su lápiz labial.&lt;br /&gt;Para Juan, la ceremonia transcurrió llena de emoción no exenta de confusión. Alguien de la familia de ella tuvo que firmar como testigo suyo. Nadie de su parte lo acompañó. No hubo amigos ni familia... no hubo explicaciones tampoco. Las incómodas preguntas se harían a su debido tiempo, de acuerdo con lo que el papá de Roberta había ordenado cuando alguna vez se preguntaron por el pasado de Juan. La orden del señor fue acatada en lo más amplio. &lt;br /&gt;De igual forma, Juan aceptó la generosidad del señor Don Agustín, para ocupar una de las recámaras de su casa, durante una estancia breve. Así, aquellas paredes conocieron la forma en que aquel vestido bordado con inacabable romanticismo, caía parte a parte en el piso de una recámara nupcial de ensueño. Para Roberta, la culminación. Para Alicia esa noche fue insoportable. ¿Cómo dormir? Anticipando, había comprado unas pastillas para poder conciliar el sueño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.- LA DESPEDIDA&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Juan:&lt;br /&gt;Mañana  temprano me aparto de tu vida para internarme en una enorme selva que a pesar de su extensión  es  menor que tu indiferencia. Tres meses sin saber de ti. Pensaría lo peor, si no fuera porque tus hermanos han recibido regularmente  cartas tuyas, lo cual define las cosas.  Y es ahora cuando apenas en tu ausencia comienzo a darme cuenta de lo que tal vez  siempre estuvo ante mí, y nunca quise ver: tú no me amas o al menos no con ese  amor que enciende y atraviesa distancias por unos ojos que adoran, no; debí escuchar a mi corazón el día que encontré la carta para Alicia, a quien tú le hablabas de mí de manera tan fraternal y tierna que cualquiera se hubiese dado cuenta de tus verdaderos sentimientos. Menos yo. En estos momentos, en los que en mí  late un pedazo de tu vida, acaricio mi vientre y siento sus movimientos, mientras comienzo a aceptar que este hijo será lo único que conserve de ti; la conclusión de nuestra historia, Juan.&lt;br /&gt;Mañana, con la primera luz del día, comenzaré una infranqueable carrera hacia el olvido (Dios me ayude). Pensé no aceptar la invitaciónl, sin embargo, ¿para qué quedarme en plena Navidad sabiendo que no estarás conmigo? No, Juan, tú sabes que yo no sé quedarme así nada más viendo que me atropelle la vida, no. Sólo de pensar en esa noche sin tu abrazo, mientras tú quién sabe dónde… Por eso acepté irme con Maggie. Y así escapo de tu recuerdo y de esta ciudad que te tiene sin tenerte.  De tu silencio y de tus labios puestos en la copa de un vino que no es el mío.  De esta espera moribunda de un cartero que no llega. Y de tu aroma que permanece en cada esquina de esta casa. Mas,  para cuando leas esta carta, ya no estaré esperando como cada día tu respuesta, sino que mis ojos estarán clavados quizá en una cascada, en la que depositaré tu nombre –tantas noches repetido en silencio- para que lo arrastre con ella a través de los ríos, más allá de las piedras, hasta llegar al mar, ya con las letras en desorden, para que nunca más yo  lo encuentre escrito en la arena; tu última caricia se la diré en secreto a los saraguatos que la desharán en sus gritos nocturnos, repartiéndola en fragmentos sobre encinos, fresnos  y cipreses. Una parvada de guacamayas rojas me recordará el color de la pasión que hoy por ti siento, y sin embargo, sé que  esa nube roja se alejará  entre laureles y guácimos, llevándose en su vuelo y sortilegio  esto que arde por dentro, y que es tan grande que tú no supiste cómo acomodar en tu vida. Palo mulato y quebracho harán la hoguera oscura donde arderá tu voz; tu sonrisa, esa llena de colores, la enredaré en las alas de  un tucán de cuello amarillo que se perderá en el bosque de pinos, sin que yo pueda  escuchar la ruta ya invisible entre la niebla.&lt;br /&gt;Sí, Juan Reissler, mañana buscaré una selva profunda en la que no haya carteros que no llegan, y así por unos días habrá una razón para defenderme, un pretexto. Me engañaré a mí misma, diciéndome “No, Roberta, no es que no te ame, no es que te haya olvidado, no…” Te escribiré desde ahí, desde un punto indefinido sin dirección postal,  e imaginaré que el buzón de esta casa ya desborda cartas de amor, que ya cubren el pasto, el camino de entrada (que tú mismo diseñaste, para no  volver a transitar). &lt;br /&gt;Sé que estás bien. Me voy tranquila conociendo tu seguridad en el hospital. No sé cuánto tiempo permanezca ahí.  Aunque sí sé que mi bebé, nuestro bebé, no  nacerá en esa tierra de olvido. Lo más seguro es que antes de la fecha esté de regreso en esta casa. Ojalá sea niña –como deseo que sea niña- ¿sabes para qué, Juan? Para que cuando ya no me tengas, me encuentre en ella. Para que te recuerde que fui una niña feliz en tus piernas. Para que te atormente la idea de que me perdiste. Porque si de algo estoy segura es de que entonces sabrás que me querías. Que nunca me olvidaste. Sólo te acostumbraste a la idea de que fuera yo la que te amara, incondicionalmente por toda la vida. Nunca pudiste decir con precisas palabras  que me amabas. Tu sangre alemana se impuso siempre.  Creíste, Juan Reissler, que siempre te esperaría sentada en el portal. Pero no es así. Hoy mis alas se despliegan ante un cielo nuevo.  No espero más. Ya la hiedra se seca y se hace polvo… Y cómo duele esta realidad.  Me voy a una selva helada  que me dé el calor que tú no pudiste darme. Me alejo  en este invierno en el que una vez más  escucharás de mis labios que te amo. Frase que  se estrellará en el hielo de tus sentidos. Otra vez.  Frágil destino el de este “te amo” que - como todos los anteriores desde hace algunos meses-  apenas  nace  de mi boca para morir en el vacío… Irremediablemente.&lt;br /&gt; Feliz Navidad, donde quiera que estés, amor mío.&lt;br /&gt;Roberta&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.- ALICIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los cuarenta y tantos días que siguieron (es válido preguntarse si fue un lapso premeditado en la mente de Juan), el amor se derramó entre sábanas de un hogar insospechado. Sin temor a equivocarme, pienso que cada una de las recámaras de una casa guarda secretos que nunca se revelan, particularmente cuando las sábanas se lavan y se secan al sol. Con los rayos solares y la brisa, las palabras y los besos se adhieren en forma permanente a la tela. Alicia lo intuía y una mañana fue expresamente a tocar aquella ropa de cama que envolvía en la oscuridad los cuerpos de su hermana y de Juan. No significaba una falta de amor ni de confianza. Ella demostraba un profundo amor a su hermana pero la presencia de Juan era demasiado perturbadora, inquietante. Un sábado, cuando no se encontraba nadie en la recámara, se introdujo y buscó señales de un amor que le era ajeno. Descubrió un orden inesperado en la disposición de la ropa en los roperos, de los artículos personales de él. Una pequeña maleta contenía las escasas pertenencias de Juan y pudo percatarse que algunas cosas permanecían ahí... como si fuera a irse, a viajar en fecha próxima. Tuvo una corazonada pero la descartó cuando vio el estuche de menesteres médicos que siempre acompañan los caminos del destino de alguien que se dedica a salvar vidas humanas. Se sentó en la cama y recorrió con sus manos la delicada superficie, y se acostó por un momento. Su mente divagó por sitios distantes tratando de adivinar cuál sería el lado masculino de la cama. Inesperadamente, escuchó pasos que se acercaban. Se incorporó con prontitud y alisó con las manos la cubierta de la cama para que no se notara su presencia. Al llegar a la puerta, encontrarse con Juan casi le provocó un desmayo. Sin encontrar palabras, sus mejillas se cubrieron de rubor. Él le acercó la mano a la cintura y le depositó un beso cuyo objetivo pudiera haber sido sus labios, pero ella esquivó en un momento de decisión. Únicamente sintió el roce de su boca al revolotear cerca del cuello. Le hizo una seña que no hiciera ruido, para evitar hacer notoria la presencia de Alicia en la recámara, y tomó su maletín, saliendo inmediatamente. Ante el temor de que Roberta pudiera subir a la recámara, Alicia sintió que se le escapaba el corazón. Sin embargo, Juan abandonó la habitación en forma ruidosa, y ubicando espacialmente su propia presencia conjuntamente con la de Roberta y la de Agustín. Alicia salió en silencio de la habitación a la que nunca jamás volvería a entrar, como se lo propuso en ese mismo instante. La intención de Juan de acercarse le había resultado extremadamente tentadora en un inicio, pero ahora le resultaba ofensiva. Su condición de mujer le colocaba inmediatamente al lado de su hermana. Una mezcla de sentimientos invadió su corazón. Afortunadamente, Juan se había preparado para asistir a un enfermo en una casa cercana, y Roberta había insistido en acompañarlo. &lt;br /&gt;Alicia sintió una profunda tristeza. Su corazonada se hacía presente una vez más... Juan se iría. No entendía las razones ni la urgencia, pero era seguro que su presencia no duraría lo que el resto de la familia daba por sentado. Se acercó a su propia recámara y la vio tan sola, tan vacía... pero también la sintió como una fortaleza inexpugnable a la cual nadie tenía acceso. La puerta de esa recámara era la entrada a su corazón. No había lado masculino en su cama ni aditamentos que no fueran de su propio uso. &lt;br /&gt;Cuando regresaron Juan y Roberta, la visión de Alicia se fue consolidando. La mirada de Juan se tornó en arenisca deleznable por el viento del atardecer. También le resultó reveladora la mirada de su padre. Agustín empezó a demostrar desconfianza ante una persona que se había aparecido y tomado posesión de esa casa, sin mostrar nunca credenciales de ningún tipo, la carencia de palabras sobre sus lazos, su pasado, empezaron a minar la confianza de un hombre rudo por naturaleza.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.- LAS MANOS &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Juan:&lt;br /&gt;Te escribo desde la soledad de un cuarto de hotel en Bolivia, mañana visitaremos una comunidad de mujeres Cambas. Hacemos escala antes de continuar este largo viaje que tendrá fin en dos días más. Son poco más de  las 12 de la noche y de tanto ajetreo sólo queda el silencio hablando. El silencio diciendo tus ojos, el silencio diciendo tus manos, el silencio preguntando qué fue, quién, y por qué. Todas ellas preguntas estúpidas pero que gritan en mi mente. Por ratos, en mi cabeza se amontona el recuerdo de nosotros amándonos. Presente, muy presente, están los primeros días en los que te conocí. La  primavera llegó con tus ojos-calor  a mitad del invierno. Yo no estaba segura en un principio.    Te veía observándome con cierta grandeza que era pequeña  y que a la vez abarcaba  totalmente mi atención. Me agradaba tu compañía sin saber cómo ni cuándo. Una  luz llegó con tus pasos vagabundos –como si cien luciérnagas trajeras de la ruta-  y tus ademanes de “dime todo sin hablar”. El tono de tu silencio me decía que quién sabe, como un amanecer nublado. Pero poco a poco tu mirada se hizo fuego y no era ya tan agua, no; no esa llovizna  que apenas nace, sino una tormenta que escampa sin remedio.    Hablabas poco de ti, lo cual fue la carnada perfecta para una niña caprichosa como yo. Papá no se cansaba de decirme que no era lógico que no supiéramos más de tu familia, de tus pasos, de lo que fue. &lt;br /&gt;    Por eso en un principio pensé que no era posible; de todo tú, sólo había un detalle que no generaba dudas (y por el cual me ganaste totalmente), y era que cuando mirabas –y cómo mirabas- mis manos en movimiento mientras yo hablaba, yo sentía  que tú sentías.  Y se me olvidaba qué era lo que me preguntaba de ti, por ese breve instante en que yo sabía que tú sabías que lo sabíamos todo. Tus ojos viajando, violentos,  como incendios  de mis manos a mis ojos, y de ahí a mi cuerpo para empezar otra vez, siempre haciendo énfasis en las manos, era la llama que me prendía y me hacía desear que me hicieras tuya. Para siempre. Sentados en la banca del jardín, soñábamos juntos con el día de nuestra boda, con la casita que tendríamos, con las inacabables noches de amor. Mientras hablabas, yo me perdía en el humo de tu pipa que se mezclaba con el azul rotundo de tus ojos, como nubes pasando por el mar. &lt;br /&gt;La noche de nuestra boda, no dormimos. Nos mirábamos una y otra vez, desnudos el uno al lado del otro. “Déjame mirarte así, como nunca te había visto”. Esa noche me hiciste el amor cuatro veces, a la vez que decías con tierna violencia: “No tengas miedo… No abras los ojos;  sólo déjate llevar por lo que sientes… Cuando te toque por primera vez será con mi boca”. Así mis manos- esas que tanto observaste antes- en la oscuridad te conocieron, y las viste a contraluz en movimiento sobre tu piel, sobre tu sexo, tus piernas, tu pecho… sobre tu vida. Debajo de ti me deslicé hasta la madrugada.  Después, nada más nos mirábamos fijamente a los ojos. Sin decir palabras, sonreíamos. Mientras acariciabas mi frente (sin dejar de verte en mis ojos), yo estuve segura de que estaríamos así para toda la vida. Mirándonos. Y sin embargo, de pronto la partida. El silencio. El mismo que habita en esta solitaria habitación de un hotel cualquiera donde no estás. Y quizá yo tampoco. ¿Dónde te quedaste? ¿Dónde yo? ¿Dónde Nosotros?&lt;br /&gt;Es tarde, y el cansancio me vence. Sólo  que necesité verte por un momento. Aquí estoy; sigo siendo yo, con las mismas  manos que ayer te conocieron y que hoy te buscan desesperadas en líneas rectas sobre el papel.  Pero no están tus ojos para descifrar el movimiento.  No el incendio. Y tu sonido es hoy sólo una música en fuga.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;P.D. ¡Qué egoísmo! Con tantas soledades olvidaba darte la noticia familiar (sé que te alegrará): nuestra hermanita Alicia se nos casa el próximo mes. ¿Te acuerdas del piloto? Pues nuestra pequeña aceptó volar con él por el resto de su cielo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con el amor de ayer&lt;br /&gt;Roberta&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10.- ROBERTA&lt;br /&gt;Entre sus brazos temblaba como pajarillo. Cálido en su modo, los brazos de Juan cubrían el perímetro de un amor desbordado por encima de los cauces al paso en que la certidumbre sobre esa felicidad era una plomada que marcaba el centro de la tierra y el punto del infinito donde la curva señala un final que nunca llega. Esa noche, su voz se estremeció hasta lo profundo, como tocando un volcán y le pidió que la amara porque ella era su mujer, para navegar en un mar que nunca había conocido. La noche de bodas había sido una fascinación, de modo que cuando el momento llegó, adquirió las proporciones necesarias para dilatar el espejo de los ojos que reflejaban su férrea decisión de enfrentar lo desconocido. Ese momento lo eligió ella, cuando el calendario fijó una fecha críptica para el profano, diáfana ante los ojos de una mujer con determinación. Al inicio, ella caminó dócil de la mano de su amante hacia rumbos impredecibles. Poco a poco, los recuerdos se acumularon entre la ropa que como muda de serpiente, fue abandonada a su suerte en un borde de una silla: Juan fue voz de urgencia, ella de conminación; masculinas mordidas arrancando femeninas respuestas tan similares en profundidad que eran idénticas; múltiples recorridos por geografías que dilataban el rectángulo de un aposento delimitado físicamente por piedra y concreto; lo que Roberta tan afanosamente alimentó durante las tardes de costura y bordado de su traje de novia. Con alfileres entre los dientes besó a Juan, con tijeras recortó su respiración mientras desgarraba su propio cuerpo ante su presencia. Roberta recordó momentáneamente a Alicia, llena de felicidad, deseando que su hermana, llegado el tiempo, pudiera vivir semejante trayecto entre los bosques amorosos. Juan también la recordó, aunque sería más exacto aseverar que nunca la olvidó durante aquellas horas nocturnas íntimas donde otras personas pueden (aunque incorpóreas) secuencial o simultáneamente, concurrir a esa ceremonia de amor desabotonado. Así estuvo presente Alicia en la mente de Juan... entre otras personas. Por remordimiento, nostalgia o cinismo, Juan estuvo en esos momentos con alguien más que le habló al oído muchas veces. Su voz taladraba su recuerdo. En el abrazo a Roberta había muchos más brazos a los cuales se entregaba Juan en esa vida caótica que contrastaba con su modo articulado de hablar y meticuloso con sus objetos personales.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11.- La Camba &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mi gurí:&lt;br /&gt;Llevamos dos días en Bolivia. Hoy visitamos la comunidad de Santa Cruz. Los campos de maíz volaban con el viento, y me recordaron tu cabello brillando bajo el sol. En esta tierra se respira valor. Tierra de "cambas", forma despectiva en la que llaman a los mestizos de la sierra. Sin embargo, amor, hoy estuve con Mariela Corcuy; una mujer valiente. Tenía razón el libro que leí sobre las mujeres cambas. Bellamente ataviada con su tipoy, ella me sirvió arroz con yuca y una tablilla de maní. Me contó su historia de amor. Triste, aunque no tanto como lo está siendo la nuestra. Me habló de los que sus abuelos le contaban sobre los orígenes y creencias de los guaraníes. Al notar mi estado de embarazo, me preguntó por ti. Yo le dije que trabajabas por el momento en otro país, pero que pronto volverías conmigo. "Pronto", repitió ella con un paisaje en sus ojos que no supe descifrar. Había en ellos siglos de sangre guaraní. Y luego dijo: "Para mis antepasados era muy importante que el padre estuviera presente a la hora del parto, porque –una vez lanzado a la luz el niño – el padre debía permanecer acostado en una hamaca por varios días, ya que se creía que un recién nacido, semilla de hombre, en los primeros días aún no se ha separado de él completamente... Y se temía que lo que le ocurriera al padre, lo mismo al niño". Una tristeza indefinible se apoderó de mí. Mas ella repentinamente me miró directamente y dijo: "Mujer, en tus ojos leo la fuerza del río Piraí: no tengas miedo; Jakaira creó la neblina, sí, pero Tupá creó las aguas, que todo lo llueven y lo transcurren... Tú tienes Alma Mariposa... Y te veo renacer". Luego hizo una señales muy extrañas al cielo, y me dio un beso en la frente. Por eso hoy, amor, te escribo con este espíritu fuerte y pacífico que me ha prestado una mujer camba. "El agua todo lo transcurre", me digo mientras te imagino mirando cómo llueve a través del cristal. &lt;br /&gt;Me pongo el sombrero de sao que me han regalado, para dejar atrás esta tierra roja y generosa. Me pierdo entre el morado intenso de las flores de árboles tajibos y continúo mi súplica al agua... que llegará. Casi la siento. Mojándolo todo. Transcurriéndonos... &lt;br /&gt;Con horizonte&lt;br /&gt;Tu Roberta&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12.- El doctor militar&lt;br /&gt;Nunca la mostró abiertamente, pero era una carta de su gobierno. Le instaban a presentarse a una oficina de la embajada alemana, para apoyar las actividades de la guerra, particularmente por ser ciudadano alemán (vericuetos migratorios) a pesar de haber transcurrido toda su vida en México. Había estudiado medicina militar y su especialidad era Traumatología, por lo que podría incorporarse inmediatamente. Habló primero con Roberta, que no podía creer lo que estaba escuchando. Le respondió que no podía rehusarse al llamado legal porque como médico tenía una obligación moral, además de las circunstancias de nacionalidades. No dijo nada cuando ella planteó la necesidad de cambiar inmediatamente de situación legal, ni tampoco cuando rompió a llorar desesperadamente. La habitación de aquella casa tan espaciosa, se convirtió en una reducida prisión sin salida para el futuro de Roberta. Juan la abrazó y trató de consolarla, cuando escucharon que tocaban la puerta. Agustín entró preocupado porque siempre presentía cuando Roberta lloraba. Con firmeza, Juan repitió la historia que había contado y la respuesta fue un frío súbito, particularmente acentuado cuando Agustín no había encontrado la forma ni los procedimientos adecuados para indagar sobre la vida de ese desconocido que ahora se encontraba ocupando su casa y que encima de todo, resultaba ser de otro país. La historia no cuadraba. Había demasiados cabos sueltos. Para rematar, las pocas preguntas que le formuló a Juan encontraron ambigüedades que hacía muy impreciso el juicio. Buscó el abrazo de su hija, quien seguía sollozando. Preocupada por el destino de su esposo en condiciones de guerra. La vida era injusta... Agustín compartía la rebelión y frustración de su hija, pero la desconfianza crecía. Le preguntó que cuándo partiría. &lt;br /&gt;La casa se ensombreció. Esa misma noche, la pareja estuvo hablando sobre los pormenores de la guerra, la participación de un médico en esas circunstancias. Casi al amanecer, Roberta no había cedido en su rebelión, pero había entendido las circunstancias que un médico debe sobrellevar para cumplir con su profesión. Su admiración por Juan se incrementó notablemente. Lo colocó en un pedestal de bondad. Quizás lo errático de sus sentimientos fueron exacerbados por las circunstancias de esos momentos, por lo cual no ahondó en otra cosa que no fuera el feliz retorno del médico militar. &lt;br /&gt;Cuando llegó el momento de partir, Juan se despidió de todos los integrantes de la familia quienes le respondieron con emoción. Agustín seguía sumido en sus cavilaciones, pero respondió como lo esperaba su hija. Una vez más volvió a responder a favor de los sentimientos de Roberta, y estrechó la mano de Juan. Cuando llegó el turno de Alicia, la mirada fue un gélido adiós. No negó el saludo de mano, pero la mirada no pasó desapercibida para Agustín.&lt;br /&gt;Una vez en la calle, después de despedirse reiteradamente de Roberta, hasta que ésta cerró el portón, Juan respiró aliviado. No quedaba mucho tiempo. Se desplazó rápidamente. Encontró lo que buscaba. Una caseta telefónica. Ahí se encerró por largo rato. Pagó por la llamada y se fue a la terminar de autobuses. &lt;br /&gt;En la casa de Roberta, la vida se transformó particularmente porque se sentía distante de su vida anterior. Alicia, por su parte, se sentía despechada sin justificación ni explicación, pero eso era lo que sentía en su corazón. Agustín indagó sobre la embajada alemana y empezó a seguir en el periódico los pormenores sobre la guerra. Poco a poco, sin demostrarlo, avanzó en sus investigaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13.- LA META&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Juan:&lt;br /&gt;Ya amanece, y me ha despertado el brinco de un bebé que tiene tu sangre. Hecho de ti y de tus recuerdos. Hecho de mí, y de mis ojos en los tuyos. Si vieras cómo se mueve... Son las cinco de la mañana, y los pájaros son un canto unánime de amor que me avisan que ya. Es hora de emprender esa larga travesía de caminos, paisajes, rostros de colores, aromas, montañas; pueblos. Hace algunos días te contaba que para mi este viaje es el olvido. Aunque sea por un rato. Aunque sé que no será fácil. A veces siento miedo de la selva. De los hombres que en ella habitan. De las fieras. Pero luego me pregunto, ¿no es mejor combatir contra una manada de bestias que contra la duda de tu amor? Y no sólo de tu amor, amor, sino que he estado atando cabos sueltos, y mis fantasías terribles se asoman por la ventana. Me persiguen las dudas. Me asedian. Me roban el espíritu...&lt;br /&gt;Así, mi güero, la falta de tu amor hoy me empuja a un largo camino hacia el No Tú. Presiento que la ruta es tan grande como tu silencio. Tan difícil de transitar como tus pensamientos. Con tantas encrucijadas como tu pasado. Pero estoy dispuesta a intentarlo. Hoy daré el primer paso sobre este sendero misterioso que me aleja de ti. Si caigo en el intento, lo haré como el cazador de estrellas que muere fulminado ante la violencia de un astro que ha caído en su red. Sé que mucho espera por delante. Mientras tanto, inicio el andar al cerrar este sobre. Pero tú, amor, mientras yo avanzo, sígueme. Busca mis pasos. Después de cada cierta distancia, yo miraré hacia atrás, para adivinar tu cercanía. No dejaré de mirar. No dejaré... Llega hasta mí con el sonido de tu sonrisa. Abrázame por la cintura cuando me veas justo a un lado del peligro. Alcánzame, deténme, antes de que yo llegue a la meta; el final del olvido. &lt;br /&gt;Con todo mi amor, mil cantos de aves, y el latido de tu hijo.&lt;br /&gt;Tu Roberta&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14.- Balajú&lt;br /&gt;La noche lo sorprendió vagando sin rumbo. Tras caminar varias calles, se removió un anillo de la mano y lo guardó en el bolsillo de su pantalón. “Balajú se fue a la guerra” era una tonada que le agradaba porque habiendo sido criado por una jarocha, le alegró su corazón teutón cuando niño. Un cafetín abierto le resultó atractivo para pensar la larga historia de explicaciones que ahora debía preparar para Úrsula, su esposa. Compró unos cigarrillos y paladeó el sabor del tabaco. Durante los últimos cinco meses no había fumado por la disciplina de su imagen ante Roberta. Ordenó café y durante largo rato no hizo otra cosa que poner en orden sus ideas. A pesar de que había intentado lograr una conversación telefónica con Úrsula, no había tenido éxito. Revisó los detalles de la carta donde se le notificaba su presentación ante la embajada, lo que debía cumplir al día siguiente. Afortunadamente, la previsión propia de sus antepasados germanos, le había ayudado para contar con esa carta explicando los detalles acerca de los tiempos y procedimientos legales relacionados con su caso. Morir en la guerra era un pensamiento que al principio le inquietó demasiado. Cuando en aquella ocasión decidió separarse de Úrsula, pensaba vivir un período de soledad previo a la guerra en sí. Juan le tenía pavor. El idioma alemán era el de su casa y de su familia, por supuesto, pero se sentía mejor en español y viviendo en México. Durante un par de semanas vivió sólo, pero repentinamente una mujer se apareció en su vida en forma completamente casual. Era Roberta. Vivir una situación efímera pero intensa, le pareció atractivo como algo que debía hacer por si moría en la guerra. Sin embargo, ahora estaba confundido, completamente perdido porque la guerra seguía ahí: imperturbable, aniquilante. También estaba Úrsula en su pensamiento, siempre lo estuvo. Mas su vida con Roberta le había cambiado el semblante. La entrega de ella, el vivir con su familia le había permitido a Juan probar un breve paraíso de tranquilidad y calma. &lt;br /&gt;Pagó la cuenta y salió del cafetín. Buscó un hotel donde pasar la noche. Al registrarse, anotó su nombre: Hans Reissler. El hombre de la recepción, quien parecía conocerlo, le indicó la habitación. Antes de que Juan ascendiera las escaleras, el empleado del hotel ya había rescatado una maleta de la bodega. La entregó a Juan, quien le extendió una gratificación y su agradecimiento. Tomó sus pertenencias y llegó a su cuarto. &lt;br /&gt;Al abrir su maleta, guardó el anillo de Roberta y lo colocó junto a otro, que se encontraba en un cofrecillo. Revisó que el resto de sus cosas se encontraran en orden y se recostó. Sin darse cuenta, cayó en un profundo sueño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15: LA LUZ PERDIDA&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Anoche, Juan:&lt;br /&gt;Caminé por senderos desconocidos, rodeada de árboles gigantes y verdísimos, como promesas de amor. La humedad goteaba y resbalaba por la espalda. La humedad sonaba como lo hacen tus ojos cuando miran en alevosía y futuro. Había pasado la tarde  junto al río mirando la caída del agua por las rocas, el siempre viaje de una corriente que no da oportunidades y a la vez, las tiene todas; porque viaja sin regreso, y porque nunca deja de nacer, como tu voz en mayo. Avanzaba yo  entre ruidos misterios de insectos sin sueño, entre olor a lodo, buscaba la luz del comedor común  sin resultado. La noche me había encontrado distraída en la textura de  tu boca. La luz se fue sin que yo me percatara de lo que a mi alrededor sucedía. En el mundo real. Todo eran tus labios. El paisaje tenía tu imagen. Y como tal se disolvió en una oscuridad impenetrable. Después de varios intentos, me di cuenta de que nada más caminaba en círculos y que todos los senderos me llevaban al mismo punto. Tuve miedo. Me detuve y traté de seguir sonidos de civilización. Escuché una risa que venía del norte. Irónicamente, alguien estaba siendo feliz y gracias a ese momento cascada  podría yo llegar a la luz. Con pasos tranquilos busqué esa risa, deteniendo la ruta cuando se hacía silencio. “Que vuelva a reír, que vuelva”, rezaba mientras presagiaba las piedras con los pies. Al fin llegué al pequeño farol  que estaba a pocos metros de donde yo me encontraba y que sin embargo la espesura de la selva hacía inaccesible. Encontré el comedor general: un hombre de cabello largo y rubio, bigote espeso y tenaz  barba,  jugaba con un “macaco”. Rió ante la pirueta audaz del primate, y supe entonces que fue él quien  me guió a la luz. Creo que vio mi espíritu asustado, porque enseguida se acercó a presentarse, ofreciéndome una silla.  Se llama Marc Van Bakker. Es biólogo, holandés, y vive aquí en Manaos desde hace 5  años “Este es el sitio del mundo donde un hombre llega para amar y durar”. El doctor Van Bakker realiza un estudio sobre plantas medicinales, especialmente su proyecto es sobre la diversidad de quinas en la zona.  Luego apareció Maggie con las otras mujeres.  El biólogo compartió la mesa en la que nos sirvieron costillas de tambaquí. Al retirarnos a dormir a la cabaña, el “cabloco” que nos acompañaba con una antorcha encendida comentó que el doctor es una persona admirable en la zona: “Conoce el habla de todos los pájaros y se tutea con los temibles jacarés que habitan en las riveras”. Pensé en ti,  cuando te quedabas callado ante el canto de las aves. En ti con tu cabello de sol y tu miedo a nada en la vida. Me arrulló el sonido del río, y soñé contigo. Que nuevamente yo me perdía en la selva, y que esta vez  era tu risa la que me guiaba, que  tus labios emitían una luz poderosa. Era el  grito de un faro diciendo mi nombre y un beso estallando en  orquídea. Y  tu presencia borraba la tristeza de cada jornada. Esta impune  fiebre de oro y de  caucho que lacera  espaldas de los indios de América, que mutila y mata a los verdaderos dueños de estas tierras (he visto el espanto);  esta desesperada fiebre mía por desamarte tan sólo un poco, mientras enseño a los niños a escribir “Amor”. Con esta carta encontrarás una fotografía que me han sacado con mis alumnos. Seis pequeños, hijos de los hijos de los dioses. Ellos son los que ya no. Son los condenados por la “leche maldita”, porque como dice  Oswlado, nuestro guía, “el caucho que sale de esta selva está impregnado de sangre”.  &lt;br /&gt;Han pasado dos meses desde que llegamos a Manaos. Nuestro bebé tiene ya casi seis meses de gestación.  Los días han sido intensos y agotadores, y en más de cien ocasiones me he detenido la mano y el corazón para no escribirte… Una llamada a casa me permitió saber que mi libro está editado. En breve me enviarán unos ejemplares para presentarlo en pueblos del Sur. Alicia respondió del otro lado del teléfono la pregunta inevitable que me había jurado a mí misma  no hacer: “No, Roberta, no hay cartas”. Y en esta mañana de  selva sin lluvia, no quiero salir de esta cabaña; por hoy me ha ganado la batalla la tristeza. A ella me abandono. Dice el biólogo Van Bakker que este es el sitio donde se llega para amar y durar;  yo no conseguiría  ninguna de las dos cosas; la próxima semana regreso a Bolivia.  ¿Durar? No;  por el momento, sólo quisiera ser el tronco efímero que se desprende del árbol y cae sobre la corriente del Río Negro. Flotando sin savia y sin destino. &lt;br /&gt;Quiero perderme otra vez, hasta encontrar la luz de tu sonrisa. &lt;br /&gt;Roberta&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16. Viento&lt;br /&gt;Amaneció en el hotel sin saber con exactitud en dónde se encontraba. La luz le pareció débil y una revelación se abrió conjuntamente al descorrer las cortinas. Las paredes deslavadas de los edificios de la colonia eran recordatorio inmediato de amores contenidos entre los ladrillos rojizos. Se bañó y afeitó. El espejo diminuto devolvió sus facciones al preguntarse sobre Úrsula... y Roberta. El agua caliente lanzó un chorro de vapor, modulando la temperatura con las llaves de forma automática. Meditabundo, terminó sus tareas y buscó los sitios recónditos en su maleta, asegurándose de que las sortijas estuvieran salvaguardadas. Salió de la habitación y descendió las escaleras. El reloj marcaba las 9 y media de la mañana cuando compraba el periódico cuyos titulares estridentes marcaban los desenvolvimientos del conflicto bélico. Desde el mismo lugar donde había intentado la comunicación telefónica, llamó otra vez. Contestó Úrsula con voz distante. La voz de Juan se perdió entre las minucias de un establecimiento ruidoso y un pesado y desvencijado teléfono que se le escurría de las manos. No mintió pero tampoco dijo la verdad, se dedicó a esquivar aquellos detalles que pudieran acometerlo con posterioridad. Ella le dijo que lo amaba y le pidió que regresara. Juan no pudo contestar lo que en su mente era confusión misma. La cercanía de la guerra, la enorme entrega de Úrsula que no era menor a la que había experimentado con Roberta. Deseaba no ser tan mezquino pero el destino hacía denodados esfuerzos por retorcer los escrupulosos caminos del amor.&lt;br /&gt;Juan colgó y los pensamientos se vinieron en tropel. Como resultado tangencial de su vida amorosa, su conclusión fue que se refugiaría en la guerra. La vida sentimental con Úrsula no era mala, y el modo cálido y envolvente de Roberta le resultaban insoportables por el constante sentimiento de culpa. Caminó por una ruta más larga para dirigirse al hotel, sin embargo poco antes de llegar, tomó un taxi y se dirigió a la embajada de Alemania. El edificio mostraba la bandera y las complejas sintaxis de un idioma paterno nunca olvidado. Se llamaba como su abuelo quien nunca aprendió muchas palabras castellanas, pero Juan se convirtió en su diminutivo desde chiquillo. La certificación de nacionalidad, instrucciones para ciudadanos alemanes en México, las cuestiones éticas y morales de las nacionalidades, fueron fugaces sitios donde la concentración de Juan se posó durante esa mañana. Los papeleos se prolongarían una semana al menos, por lo que trató de adelantar lo más posible en esos asuntos. Los pasaportes, los sellos, las miradas circunspectas, el color de los ojos y la piel, la cruz gamada en prospección... ¡Libertad! La palabra era un maniquí encerrado en un escaparate donde todos podían verlo, pero nadie alcanzaba a tocarlo. Era un anzuelo: Admirar la ciega perfección de la indumentaria, la estética sonrisa y el distante señuelo para adquirir compromisos. Así era el pasaje por esos oscuros pasillos entre la guerra y la paz. &lt;br /&gt;Cuando se desembarazó de los compromisos políticos y empezaron los aspectos relacionados con lo militar, a Juan le cruzó por la cabeza la certidumbre de que todo había cambiado para siempre. Nunca más podría regresar a ser el muchacho alegre que bajo el sol veracruzano había suavizado los vértices de su personalidad. Se presentaban ante sí duros escenarios de entrenamiento dentro del sector médico militar. El seguir órdenes poco tenía que ver con el salvamento de cuerpos agonizantes. Juan inició una larga secuencia de firmas e inesperadamente las recompensas económicas también aparecieron. Poco le importaba a Juan ese aspecto, pero no dejó de reconocer que aquellos puntos sobre las retribuciones eran sólidas y de amplia cobertura. La guerra podría ser negocio para más de uno que se encontraba enlistado en esa poderosa instancia de armas.&lt;br /&gt;Día y noche. Juan y su cabecera. Su religión le abandonaba. La medicina le asistía como traicionero sendero por donde transitaría. Descansaba y visualizaba el escenario de movimientos militares en tierras ajenas. Desconocidas. Juan recobraba su pensamiento en alemán. Su corazón era traspasado en ese momento por un frío viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17: ELLA&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Juan:&lt;br /&gt;Cinco  meses han pasado desde la última vez que te escribí y varias cosas han cambiado. Un año, desde la última vez que te vi frente a mí. En este lapso, mucho he comprendido. Por ejemplo, hoy sé que no volverás. Que quizá nunca estuviste. Y sin embargo, algo en mí me incita a escribirte. Tal vez esto sea como hablar con un fantasma. O con el atardecer. Con uno mismo quizá. Aunque a veces me engaño a mí misma pensando que lees mis cartas, y que algo te impide contestar. Hay algo que nos une más allá de tu voluntad y del destino. Una voz que no he podido dejar de escuchar. Sé que me amas. Donde quiera que estés... Y que ha de haber noches en las que me recuerdas cuando miras el cielo o cuando casualmente ves en la calle una mujer eco de luna. Me llevas en la sangre… Mi padre ruega que no te siga escribiendo. Dice que no tiene sentido. Que estás  muerto. Yo sé que no es así.&lt;br /&gt;Te escribo desde la banca de  un parque de Palermo, cubierto de árboles de grandes raíces, como las que en mí sembraste; estamos viviendo en Buenos Aires, porque no he querido volver  a México. Sería  demasiado doloroso regresar a los recuerdos. Encontramos un cómodo –aunque pequeño- departamento en la calle Libertad. Cerca del obelisco. Hay mucho movimiento en esta zona, pero me fascina el nombre de la calle. También encontré trabajo de medio tiempo en una librería de Corrientes.&lt;br /&gt;He realizado varias presentaciones de mi libro. Ha sido recibido con éxito en Bolivia  y aquí en Argentina. Después de mi estancia en Manaos, regresé a Santa Cruz, Bolivia. Algo de ahí me llamaba desde niña. Viví este tiempo en casa de Mariela Curcuy, quien además está trabajando –y viviendo- conmigo.  Recibí en diversas  ocasiones la visita de Marc, un hombre que conocí en Brasil, y que me ha pedido varias veces que lo ame. Tantas veces mis lágrimas cayeron en sus manos, que se impregnó de mi sal y de mi espíritu. Ofreció darle su apellido – Van Bakker- al fruto de tu semilla. Pero nunca acepté. Porque soy tuya, a pesar de las lluvias y los inviernos fríos, en los que mi cuerpo arde por falta de caricias. Y mi ser mujer se rebela en noches interminables y sofocantes, en las que un beso sería el manantial que me salvara. Marc sería la oportunidad de sombra. Mas no lo amo...&lt;br /&gt;Así, mi amor de no sé dónde, mi felicidad detenida, te contaré que el 5 de mayo nació Ella, con los ojos azules de su padre, y el cabello oscuro  de su madre. Nació en Santa Cruz. Tierra roja  que me llena de fortaleza. Donde he podido mirarme en el espejo encontrado mi reflejo. Nació sin padre, pero con todo el amor que siento por ti. Con la fuerza de tus manos,  se aferra al collar que me regalaste, y que siempre llevo conmigo. Ella me ha traído la felicidad más grande que haya yo conocido. Porque ella es también tú. En ella te miro. Nos miro en unidad. Ella será una mujer fuerte; no llorará sobre la leche tirada. Ella sabrá el secreto de la libertad y la independencia del Río Negro, que al encontrarse con el Río Solimoes, sus aguas corren juntas, mas nunca se mezclan sus  colores. Ella conocerá las salidas de emergencia.  Tendrá la magia de dibujar nuevos caminos, cuando no sepa hacia dónde dirigir sus pasos. En su corazón habitará el don del Movimiento. Y cuando sienta la luz perdida, logrará sacarse un rayo de sol debajo de la  manga. Siempre.&lt;br /&gt;  Ayer mismo la bautizamos. El nombre se lo  diste  tú,  con tu  ausencia; el apellido que le faltaba, se lo ha dado el pueblo mismo  que la recibió: Dolores Camba Higareda está en el mundo, bajo el sol. Y ya aprende a sonreír. Yo también. &lt;br /&gt;Y sin embargo, aún  no logro  pasar un día sin verte de pronto en una esquina, atravesando mi mente,  en esta infinita calle  hacia el olvido. &lt;br /&gt;Roberta&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18.- El suéter azul&lt;br /&gt;En el muelle se encontraban concentrados los enlistados y aceptados por el gobierno alemán para servir durante la guerra. Muchos de ellos eran jóvenes y hombres maduros que se aprestaban para la guerra por la vía marítima en aguas de sudamérica Argentina, de acuerdo con las instrucciones preliminares recibidas. Juan se presentó al muelle y aunque no era muy dado a hacer amigos, la presencia de aquel joven de piel oscura le llamó la atención. El número de personas presentes en el sitio era de aproximadamente cincuenta, así que no transcurrió mucho tiempo para empezar a conocerse entre sí. Cuando a Juan se lo se presentaron, él dijo llamarse Charlie. No duró mucho la conversación ya que el servicio de mensajería militar le entregó a Juan un paquete; leyó el sello y le recorrió una premonición... así que no le dijo nada a su amigo y esperó hasta estar solo y poder abrir el paquete cuidadosamente envuelto en cartoncillo blanco. Era un suéter azul que le enviaba Úrsula... Ella sabía sus gustos e inmediatamente quedó complacido por el gesto. Buscó los detalles de la fecha de envío en los escritos del paquete y pudo ver que había estado en la oficina alemana por casi un mes. Quizás Úrsula había intuido que algo sucedía con Juan. &lt;br /&gt;Sus cosas personales no ocupaban demasiado espacio, y el suéter se sumaba a la carga impuesta por los anillos matrimoniales, algunos recortes, fotografías que ocultaba en una pequeña caja, y un libro de apuntes que una vez le había regalado Roberta, quien era muy poética y romántica. Juan había hecho la promesa de escribir algunos pensamientos para ella, pero no se le daba. Le resultaba muy complicado armar sus pensamientos hilados por un sentimiento de amor, a pesar de que su piel era un motor generador de emociones. Cuando acomodó las cosas, intentó escribirle a Roberta, a Úrsula, declararles de una vez por todas la verdad de sus sentimientos confusos, mezclados, su miedo a la guerra y su pasión por la medicina. Buscó la soledad y sacó la libreta de Roberta y le escribió una carta de amor, ese amor sincero que ella le correspondía. Después arrancó otra hoja de la libreta y a Roberta le dijo que le había gustado un suéter azul. Así trató de decirles a ellas que las amaba, que utilizaba piezas de una para regalarlas y compartirlas del mismo modo que la vida se comparte con el cielo y las estrellas son muchas para mirarse como si estuvieran solas. &lt;br /&gt;La confusión de sus sentimientos era su destino, un designio que no podía remover de su forma de vivir. Una mano en el hombro lo sorprendió: era Charlie. Tratando de hacer amistad, le dijo que le mandara saludos de su parte a la mujer a la que le escribía. &lt;br /&gt;Juan escribió exactamente eso: “Charlie te manda saludos...” y cerró la carta. Se dirigieron ambos a la oficina de correspondencia y depositó las dos cartas. &lt;br /&gt;--Dos cartas, ¿eh? Mucho amor, amigo... –hizo el comentario Charlie. &lt;br /&gt;Juan no respondió y continuaron sus procedimientos de alistamiento en las oficinas de aquel muelle con olor a guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19: A LUZ TENUE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;No sé, Juan, cuánto quieras saber de esto. Me imagino que te da igual. Y si te doliera, oh, qué feliz sería yo con el hecho de saber que sientes… Dolores cumplió ayer diez meses. Es una niña hermosísima que ya balbucea "papá". Aunque para ella papá sea la primer estrella de la tarde. &lt;br /&gt;Me he entregado a las letras con devoción, como si en ellas exorcizara el dolor que me dejaste. He publicado un libro más, editado en este país. Aquí lo adjunto, porque está dedicado a ti. Te pertenece. Mariela aprendió rápido lo que es la distribución y ella se hace cargo de todo el trabajo de oficina. Se ha convertido en mi hermana de espíritu, y Dolores la llama tía.&lt;br /&gt;Marc ha cambiado su residencia también a la Argentina, aunque quincenalmente viaja al Amazonas. Y ha sido una grata imagen para la niña. Él poco a poco se fue involucrando en nuestros pasos, y su amor por la vida fue la cuerda que me detuvo para no lanzarme a la muerte. La risa que un día me salvó de la oscuridad llegó con vocación de eternidad. Tardes enteras pasó contándome el sistema de amor entre los insectos, entre los árboles que ama, para distraer el monstruo de tu imagen que me perseguía. Es un hombre de gran bondad. Y he entregado a él mi cuerpo, más no mis sentimientos. He hecho el amor con él a la llama de una pálida vela, a luz tenue, para no distinguir su rostro, sino sólo mirar en la penumbra su cabello rubio sobre mis senos; para sentir la urgencia de sus manos aferradas a mis caderas, sin distinguir el tono de su piel. Cierro los ojos y me cuelgo de su boca, desesperadamente. Me he convertido en una mujer pecadora, condenada; hago el amor con él en lo oscuro, para reivindicarte, para que me poseas una y otra vez. Más allá de la distancia y el tiempo. Pero nunca he sentido por él lo que por ti sentía. Y en más de una ocasión, al despertar junto a Marc, he llorado suavemente cubriéndome el rostro con la sábana, y me vuelvo a preguntar por qué. Dónde. Cuándo. Quién te tiene a esa hora entre sus brazos. Quién respirando el aroma de tu espalda. Quién escuchando el suspiro de tu sueño. Quién en tu cuerpo y en tu mente. Quien fomenta el despliegue de tus alas. Quién, que no soy yo; mujer mariposa, selva, río, caricia y roca. Mujer que encuentra en el techo las líneas de tus manos. Mujer que no transcurre, sino que permanece atada al sol que te ilumina. Cada nuevo amanecer.&lt;br /&gt;Siempre Roberta&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20.- La orilla de un beso&lt;br /&gt;Los sonidos se suspendieron por un momento. La mar se quedó en calma y únicamente el oleaje llegaba hasta los oídos de Juan. Había sido herido en una pierna y se encontraba en recuperación lo que le exasperaba ya que sabía que su misión era la de auxiliar a otros heridos. La guerra era un trastorno para aquellos que creían en la divinidad de la creación y en los altos designios del Señor. Para Juan el receso de recuperación le permitió poner sus ideas y sus sentimientos en orden. A final de cuentas, poco había hecho para contribuir con la felicidad de aquellas mujeres que le habían entregado su vida. Úrsula había dejado todo por él. Cuando la conoció tenía muchos amigos y era de carácter festivo. La presencia de Juan cambió radicalmente su experiencia, ya que ella se volvió más aislada y se desprendió conscientemente de sus amistades. Así lo decidió ella como muestra de un amor no desprovisto de abstinencia de los mundanos placeres de las amistades y de otras presencias que pudieran resultar inquietantes para Juan. Roberta había sido también una entrega sin límites ni redención en un regalo de la vida que se le aparecía en momentos inexplicables. Quizás la presencia de Alicia era aquello que en ocasiones más ansiaba y por ello le resultaba doloroso... en particular el recuerdo de aquella mujer que era como un fantasma hirviendo en perfume. Recordaba las instancias de Roberta y Alicia cosiendo sus vestidos de novia, la paciencia y la ilusión de unas palabras hendidas por la incertidumbre. &lt;br /&gt;El dolor de la pierna no era demasiado persistente y por ello, Juan intentó poco a poco levantarse y reincorporarse a la vida útil en el acorazado. Las noches de la travesías eran la danza de los recuerdos impregnados de pólvora y sal. Besos en una orilla de la cama, borde distante de una línea de palmeras recortadas en el océano. &lt;br /&gt;--Charlie, podrías traerme mi libreta, por favor? –le pidió a su amigo tan pronto inició sus ejercicios dentro del camarote de enfermos. Tras darle la llavecita de su anaquel, el amigo eficiente le trajo un lápiz y aquel detalle de presencia de Roberta. Asimismo, se alejó cuando le entregó a Juan con el pretexto de atender otros asuntos.&lt;br /&gt;Juan releyó las primeras cartas de Roberta. ¡Le resultaba tan cálida su redacción!  Sus letras eran reflejo exacto de sus palabras amorosas. Supo que ella estaba embarazada. Contestó algunas sin declararle nada en forma abierta acerca de lo que ella le mencionaba acerca del nombre si fuera hombre o si fuera nenita. Ahora sería padre una vez más. Úrsula le había dado una hija y ahora Roberta le explicaba las vicisitudes de un embarazo deseado. Se imaginaba el alboroto en la casa de don Agustín y lo parco de sus comentarios que contrastarían con el enorme amor de abuelo. &lt;br /&gt;La mar alejó la orilla de los besos aún cuando Juan no sintiera el movimiento... únicamente se bamboleaba al compás de las olas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21.- LA INDIFERENCIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Juan Reissler:&lt;br /&gt;Me he sorprendido al darme cuenta de que es posible olvidarte; pasé dos días sin pensar en ti. Y eso es sol entre las frías montañas. Sin embargo, hoy te he traído hasta esta casa, hasta la estancia de la que pende una piñata mexicana que papá trajo precavidamente desde el mes pasado. Mira; este es el sofá en el que escucho música para buscar paisajes imaginarios: con Vivladi brotan campos amarillos en trigo y viento vistos desde una ventana de marco rojo; con Paganini, se ven montañas nevadas desde el portal de una cabaña que huele a fuego en chimenea junto a una mujer triste que hace dobladillos a los ayeres. Casi todo en la casa es azul, como tu voz promesa. ¿Ves esa flor en el centro de la mesa? Es una orquídea que vino de Brasil y con la que tengo un pacto: cada vez que florece, quiere decir que tú has pensado en mí. ¿Ves lo que hay en la mesa del comedor? Sí, es un pastel de chocolate, y tiene una velita; hoy Dolores cumple su primer año. Por eso te recibo de manera especial. Dime, ¿te la imaginabas tan linda? Qué bueno tenerte aquí, sentado junto al escritorio desde el que te escribo. &lt;br /&gt;Observa ese dibujo pegado en el corcho: ¿te gusta? Yo lo hice. Es el proyecto de mi vida. Sí, es un rancho. Una casita amando un imponente  jardín. Los corredores que ves en rojo rodean toda la casa. Y tendrá varias mecedoras, para ver atardecer con vaivén de mar. Para ir y venir como ola. Estarán encantadas: al  impulsarte hacia adelante recordarás; al mecerte hacia atrás, olvidarás lo que habías recordado. Bueno, en sí toda la propiedad tendrá hechizos varios logrados con ritos lunares y deseos urgentes. La fuente del centro también la diseñé yo misma: es Poseidón en furia de piedra (no te acerques a él; tiene la misión de tormenta que hunde). La parte principal de la casa es el jardín. Todo lo sembraré con mis propias manos. La variedad más grande de plantas que puedas imaginarte. Árboles enormes que en noches sin luna cobrarán vida en animales fantásticos con alas de luz. Frutos del sueño. Cada vez que hunda mis manos en el lodo, enterraré un momento que haya pasado junto a ti, y en lugar de una lágrima nacerá una flor sonriendo. Cada centímetro que crezcan las plantas, serán diez milímetros menos que habitarás de mí. Cada gota de agua que yo deposite en el pasto, alimentará el olvido y con las hojas muertas barreré las sonrisas que me derramaste sobre las piernas. Cuando las hierbas broten, las arrancaré junto con los  besos  que inventabas para mí. La propiedad estará rodeada de una enorme muralla, impenetrable, al igual que mi corazón. (Ya es hora de que lleguen los invitados: debes de salir de aquí. No entenderían que yo hable con un fantasma. Con alguien que no. Que nunca.)         Sí, leíste bien el título del proyecto: el rancho se llamará La Indiferencia. Y en ella moriré sin pronunciar tu nombre. Ni aun en silencio. Amor mío.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Adiós.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22.- El Portón&lt;br /&gt;La mirada que recorría el horizonte de Juan, justo al momento de desembarcar en Veracruz, era de una felicidad contenida. Una calma poco natural contenía el desasosiego y la ansiedad del retorno. La guerra había sido cruenta pero estaba colocada en una esquina de sus recuerdos, o al menos eso intentaba. ¡Olía a casa! Algarabía doméstica en idioma español, sabores que se impregnaron desde niño a sus memorias más fundamentales. Durante todo ese tiempo, había recibido cartas y noticias de Roberta. Las guardaba cada una de ellas a pesar de que nunca se atrevió a contestarlas. Prefería guardarla en su mente y en su corazón, particularmente ante la posibilidad de que muriera. Así, a veces deseaba que lo tomaran por muerto. Sin embargo, este deseo no era real, ya que sentía una creciente necesidad de verla, de acariciar el cabellito de esa niñita que sabía era su hija. &lt;br /&gt;Durante unos días, se instaló en un hotelucho cercano al centro y vagaba por horas, en forma cotidiana adquiría varios periódicos y los leía de cabo a rabo. Posteriormente se entretenía en caminar por las calles, mirando aparadores, sonriendo a las personas. Verdaderamente estaba en casa. Cuando llegó esa noche a su cuarto, después de haber realizada su rutina de paseo, tomó sus llaves y después de un leve titubeo volvió a salir. Cuando encontró lo que buscaba, pidió que lo envolvieran para regalo. Se trataba de una muñeca de terso vestido y bellas facciones. Con el paquete bajo el brazo, llegó al hotel y con el periódico desperdigado al lado de su cama, se quedó dormido.&lt;br /&gt;En la mañana, tras tomar unos medicamentos para su dolor de pierna, que se le agudizaba cuando se excedía en sus caminatas, Juan resolvió acercarse a la casa de Roberta. Viajaría a la ciudad de México. Sabía que probablemente estaría en algún lugar de Sudamérica... probablemente Argentina... Las noticias reveladoras sobre un sentimiento disfrazado de indiferencia le inquietaron en mucho. Sin embargo, tenía la esperanza de que fuera toda una manera de llamar su atención. De reclamo por la falta de respuesta a sus cartas. &lt;br /&gt;Tomó sus cosas y adquirió un par de obsequios más, y tomó un autobús a la ciudad de México. Viajó buena parte de la noche y llegó al amanecer. Su felicidad quebró su cansancio de haber viajado incómodo, y lo primero que hizo fue acercarse al domicilio de Roberta. &lt;br /&gt;Cuando estuvo casi frente a la casa de ella, no podía creer que había regresado. Caminó y pasó por el portón. Acarició con su mirada las paredes ocres deslavadas y las piedras de tezontle...No detectó movimiento, a pesar de que en esa casa todos se levantaban temprano y eran muy activos. Escuchó algunos gorjeos de los pajarillos que sabía se encontraban activos en sus jaulas, y una risa de niña... ¡una risa! ..... se emocionó muchísimo y estuvo a punto de tocar a la puerta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;23.- (faltante)&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;24.- Unos tragos&lt;br /&gt;Un destino se topa con otro destino solamente cuando la casualidad lo permite al calor de la premeditación, no cabalmente exenta de perversidad. Cuando eso sucedió, se empalmaron miradas de sorpresa. Agustín lo vio primero y lo siguió con una mirada de tal intensidad, que provocó un escozor en la piel de Juan. Antes de voltear inconscientemente, ya tenía la sensación de que era observado. Volteó. Entonces adivinó las etapas que habían quedado borradas desde aquella vez en que se acercó a su casa para pedirle la mano de su hija, y la respuesta de Agustín llena de cautela. Juan nunca contaría con la total entrega de la confianza de aquel hombre que sabía seguir el cauce de un río seco durante la noche sin luna y sin estrellas. Con todo, el camino de Juan era mucho más enigmático que cualquier río sin lecho. No supo qué hacer...&lt;br /&gt;Agustín se acercó y le habló:&lt;br /&gt;--Hola Juan... pensé que regresarías a ver a mi hija, quien te estuvo esperando todo ese tiempo, aún cuando tuvo que irse de viaje por asuntos de sus letras...&lt;br /&gt;--Don Agustín, ¡qué sorpresa! –contestó Juan, y al ver que no salían más palabras del viejo, prosiguió--: Regresé de la guerra, aquí ando, enterito todavía...&lt;br /&gt;La mirada de desconfianza de Agustín se convirtió en granito y mármol. En cierto modo, no deseaba saber la verdad, ya que vaticinaba que no sería nada agradable... prolongó por ello el silencio...&lt;br /&gt;--¿Cómo está Roberta? –preguntó Juan.&lt;br /&gt;--¿Cómo quieres que esté? –alcanzó a emitir una respuesta acompañada por un gruñido sordo, sin ocultar desprecio y condena. Miró las manos de Juan y no vio el anillo de matrimonio. &lt;br /&gt;Juan se percató de la intención de la mirada y le pidió que lo acompañara a echarse unos tragos, que tenía varias cosas importantes que alegar con él. &lt;br /&gt;--Yo no tengo que alegar nada ni soy cura de pueblo para escuchar confesiones –contestó Agustín, y prosiguió--, pero si tienes algo que decir, lo mejor es que se lo digas a ella. Por cierto, en caso de que no lo sepas: tienes una hija.&lt;br /&gt;Juan buscó la distancia de la calle para evitar la mirada del papá de Roberta durante ese momento. Quiso ocultar su propia emoción al confirmar aquello que una vez pensó cuando se acercó a la casa de Roberta. Era una hija, tal y como se lo había dicho en sus cartas... pero una cosa era leer cartas que el tratar de explicarle a Agustín frente a frente, que su vida tenía enormes vericuetos.&lt;br /&gt;--Vamos pues... –dijo Agustín, interrumpiendo los pensamientos de Juan, quien sorprendido por la repentina aceptación decidió que irían a una cantina cercana. Necesitaba un trago. &lt;br /&gt;Caminaron en silencio las tres o cuatro cuadras que los separaban del lugar donde tomarían unos tequilas. Al momento de entrar, Agustín le miró de frente y le dijo:&lt;br /&gt;--Nada de jugarretas. No quiero más mentiras. Lo que digamos, aquí se quedará entre nosotros –le advirtió, y como si estuviera adivinando--: Si te tienes que ir, no vuelvas nunca jamás... si lastimas una vez a mis hijas... ¡te mato, cabrón!&lt;br /&gt;Juan sintió un frío recorrer su columna vertebral. La sola mención de Agustín le regresó no solo a la boca de su mujer sino también al calor prohibido, cercano, terso, amado, imborrable, de Alicia...  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rNm1efYnI/AAAAAAAAASM/Divf1OHhbyM/s1600-h/novia5.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rNm1efYnI/AAAAAAAAASM/Divf1OHhbyM/s400/novia5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150655190925271666" /&gt;&lt;/a&gt;25: LA ORQUÍDEA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Juan:&lt;br /&gt;Sé que estás  en México. Que ves a mi familia. Y me da gusto saber que regresaste bien, que aunque con un problema en la pierna, esa guerra sí la libraste. Y digo “esa”, porque me imagino que después de casi tres años de silencio habrá guerras internas el resto de tus días que, quizá, no podrás librar. A veces, mi querido güero, las batallas con las nostalgias son más severas que un ejército de mil hombres armados con fusil. Las noches son implacables cuando se trata de combates en la memoria. Las noches son eternas: y nunca amanece.  Dolores Van Bakker tiene un año y medio de edad. Y ya sabe decir muchas palabras. Sí, Juan, un día vi el camino vacío de ti, y no podía permitir que mi hija no tuviera el orgullo de un padre, de un apellido. Así que acepté el que Marc tan amorosamente le ofreció. De mí, ¿qué te puedo decir? Vivo. Respiro. Siembro. Aunque no me casé con Marc, porque sigo casada contigo, mantengo una relación con él. Su vida transcurre entre sus investigaciones en el Amazonas y Buenos Aires. Lo cual resulta una buena excusa para que Dolores entienda el por qué Marc no vive con nosotros en La Indiferencia. Comentó papá que piensas viajar a la Argentina. Y por eso prefiero poner algunos puntos en claro. Por ejemplo, amor, yo no quiero verte. Después de que te fuiste, yo seguí viéndote, por más de un año. Y creo que es ahora cuando estoy por llegar al final del olvido. No, no puedo verte. Aunque no siento tener el derecho de privarte de conocer a Dolores. He platicado con Mariela de ello, y hemos convenido que si tú visitaras la ciudad, ella podría encontrarse contigo, llevando a Dolores para que la conozcas. Jamás podría negarte el derecho de verla. Es tu hija. Siempre lo será. Por lo demás…  Yo cultivé una orquídea para ti. Regada con poemas líquidos de noches mozartianas. Por varios meses, me apliqué a la creación de colores fascinantes. Recuerdo en especial una madrugada en la que asistí a la aparición del sol en lo alto de una montaña. De aquel día robé la ilusión de todos los habitantes del pueblo que despertarían en breve, para que tú la tuvieras toda en el morado con rayo amarillo de los pétalos. Así, poco a poco, visité lugares fantásticos: ríos, cascadas, selva, río a las cinco de la tarde, luna de media noche de octubre… Plagié horizontes brutalmente… Cuando estuvo lista la parte de los tonos, le eché una lágrima, para que no se te olvidara sentir. Por equilibrio, digamos. Y la asenté en tu corazón. “Riégala”, te dije. “No la descuides”, recomendé. “Es frágil”, insistí. Mas, no supiste que tú tenías una flor especial. Pronto fue común entre las flores.  Y olvidaste cuidarla.  Poco a poco, mientras tú día a día, a ella se le fueron escapando los tonos. Yo traté, me esforcé por cerrar las ventanas para impedir la fuga masiva de colores; no pude; era tu deseo el necesario… Inevitablemente, el morado ilusión regresó al amanecer, el verde tequiero regresó al árbol de selva allá lejos, el rayo de luz al sol, la fuerza del tallo a la cascada, el canto azul de estoycontigo al río… Y la lágrima, ¡ah, la lágrima!, esa rodó unos días, y justo cuando pretendía  entrar de nuevo en el alma, un cóndor la robó de la mejilla y se la llevó en el pico… A veces cuando veo una de esas aves pienso si se le habrá evaporado o si la dejará caer algún día. Escucho los graznidos, y trato de adivinar que me busca, para regresarla a donde corresponde... No sé, son esas cosas misteriosas que yo nunca…  &lt;br /&gt;Pero un día yo cultivé una orquídea para ti.  Y eso es lo que queda, para cuando las tardes amarillas de algún invierno imprevisto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nada más.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Suerte en tus próximas batallas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Roberta&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota:&lt;br /&gt;He rescatado estos textos de entre las más de dos mil cartas que durante un año nos escribimos Michele Moreno y yo. Los personajes de esta secuencia (Juan y Roberta) fueron creados y desarrollados intencionalmente sin guión, en forma libre.  Esta es la primera vez que dichos materiales ven la luz, exactamente tal y como fueron escritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arte gráfico: Daniel Navarro. "Ella". 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-8310835659497011660?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/8310835659497011660/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=8310835659497011660' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8310835659497011660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8310835659497011660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2008/01/juan-y-roberta-las-cartas.html' title='JUAN Y ROBERTA: LAS CARTAS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R3rNm1efYnI/AAAAAAAAASM/Divf1OHhbyM/s72-c/novia5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-3372981206387886755</id><published>2007-12-02T15:26:00.000-06:00</published><updated>2007-12-03T12:26:41.664-06:00</updated><title type='text'>BLOG DE DICIEMBRE: LA MORSA</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Blog de diciembre: La morsa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felicidades decembrinas. Hoy me pueblan historias futuras, latitudes inversas, occidentes, y montañas polares, soles veraniegos, fiestas y todas esas anécdotas de las celebridades que visitan mi bosque. Inicio con &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La Morsa&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Mm-1_QbuI/AAAAAAAAAMk/WygOSdgVPxM/s1600-R/morsa-blog.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Mm-1_QbuI/AAAAAAAAAMk/7AIkX8hAeTA/s400/morsa-blog.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139494460846010082" /&gt;&lt;/a&gt;Sentado en la Alameda, el tipo andrajoso esperó el amanecer. &lt;br /&gt;Escupió en una esquina de la banca de metal y se contorsionó para alcanzar un sorbo de alcohol de la botella aplanada que guardaba en el bolsillo del pantalón. &lt;br /&gt;Había mirado la noche entera sin dormir. Los policías no lo molestaron, más bien estuvieron entretenidos en el correr tras unos ladrones que se acercaron a la Avenida Madero en una camioneta. &lt;br /&gt;Los vio volar tras la sirena. “Habrán recibido una llamada por el radio”. &lt;br /&gt;La morsa no se inmutó. &lt;br /&gt;Vomitó en dos ocasiones. &lt;br /&gt;La úlcera era demasiado áspera aún para un tipo sanguinolento y trágico como su propia letra. &lt;br /&gt;En el sol podría broncear un poco su piel, deseo imposible de cumplir y entrecerró sus albinos ojos de conejo para recibir una lluvia matinal inesperada. &lt;br /&gt;Se levantó para buscar otra banca donde guarecerse mejor de la lluvia. &lt;br /&gt;Las estatuas de bronce eran torres y palacios, gendarmes y uniformados de gris. &lt;br /&gt;Caminando errático, encontró algo que le llamó la atención. Un anillo brillaba en el suelo. Tenía un diamante. Era evidentemente un anillo de compromiso que alguien pudo haber extraviado. &lt;br /&gt;Lo levantó no sin antes cerciorarse de que no hubiera nadie alrededor. Podría tratarse de una trampa, de un ardid para posteriormente acusarlo de algún delito. Había cometido varios, pero nunca había experimentado el de encontrarse algo por casualidad. &lt;br /&gt;Todo lo había meticulosamente planeado, inclusive ese estado de indigencia. &lt;br /&gt;Limpió con la manga de su camisa de franela el anillo y admiró su fina hechura. &lt;br /&gt;La certeza de un amor perdido, y la ligereza de un beso extraviado fueron pensamientos que rayaron sus ojos. &lt;br /&gt;No pasaron arriba de tres minutos de admiración, y depositó el anillo justo donde lo había encontrado. &lt;br /&gt;No creía en los encuentros casuales, ni aún tratándose de una fortuna. La lluvia amainó su trepidar silencioso, deslizando rumores por las paredes de los edificios, cuando en una esquina, una muchacha semidesnuda, con la falda en una mano, correteaba detrás de los cuervos que se arremolinaban en la fuente central. &lt;br /&gt;Los ojos rojos desdibujaron la claridad de la imagen y en el bolsillo donde no acarreaba la botella, encontró sus lentes que tanto le gustaban. Eran su símbolo. Unos lentes circulares como su destino. Los acomodó y la polarización de los espejos le calmó el dolor de la luminosidad matinal. &lt;br /&gt;Reptando, tres árboles se acomodaron detrás de su cabello. &lt;br /&gt;Calculando la distancia media entre las ideas, le vino una canción a su memoria. &lt;br /&gt;“Semolina pilchard, climbing up the Eiffel Tower”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí. &lt;br /&gt;Él era la morsa. &lt;br /&gt;La delicada sincronía tonal que emergió como la sirena de la policía durante su estado de esquizofrenia. &lt;br /&gt;Caminó unos pasos más, desapareció el recuerdo del hombrehuevo, y se confundió entre los olores del bullicio de una ciudad de aspiraba a cambiar el reloj de la existencia. &lt;br /&gt;Era ocho de diciembre. &lt;br /&gt;En aquella ciudad gris con vidrio de botella, una persona lo esperaba. &lt;br /&gt;Dentro de todo el universo de espectros que diariamente depositaban con ligereza su mirada sobre su presencia, una de ellas tenía una misión específica. Lo vio y no quiso evitar al destino. Sabía que un día como hoy podría ocurrir. Eso lo había planeado también. &lt;br /&gt;¿Qué sería: un rayo, un relámpago o un gorrión cruzando el firmamento? &lt;br /&gt;Una bala cortó la inspiración del sueño. Él era la morsa. La inocencia y la tragicomedia. &lt;br /&gt;La farsa y la castidad de un beso peregrino. &lt;br /&gt;Guillotina de pies y manos, cerebral punzada de un revolver sostenido por la madre superiora. Cayó el hombre y su cuerpo acarició el frío de la piedra. &lt;br /&gt;Los lentes rebotaron un par de veces y se perdieron disimulados entre la tierra del parque. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fulminaba su pasado de letras inconexas. &lt;br /&gt;Sólo lo atormentaba una sola de sus poesías, “La perenne presencia de la certidumbre del caos”.&lt;br /&gt;La tormenta quedó atrás. &lt;br /&gt;La luz no ocultó su satisfacción de recorrer el tramo. &lt;br /&gt;La suya era parte de una historia futura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;A continuación presento un párrafo de las letras que arrebato a diciembre. Los enlaces a los textos completos se encuentran en los títulos respectivos y también más abajo en el blog:  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1NqxF_QbzI/AAAAAAAAANM/kkr7UlCAxpo/s1600-R/toro-chico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1NqxF_QbzI/AAAAAAAAANM/gF1vemv7qmY/s400/toro-chico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139568991413497650" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/ella-es-torero.html"&gt;Ella es torero&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;--Tenemos unos detenidos, creemos que son los que atacaron al joven --dijo el oficial en mando--. Usted dice... &lt;br /&gt;El pueblo se cimbró cuando rápidamente los agentes locales desplegaron su camélica fuerza. Cuando el policía entró a la pestilente celda, ordenó con un “¡levántensen cabrones!” e inició el interrogatorio con violencia tras fuertes bofetadas y jaloneo del cabello a los prisioneros.  &lt;br /&gt;--A ver, hijos de la chingada –espetó--, expliquen lo que sucedió, y cuidadito con andarse con mentiras. ¿Qué chingados hicieron anoche en la plaza de toros? &lt;br /&gt;--¿Qué tiene de malo cojerse a una puta vestida de torero? –contestó con violencia uno de ellos, despertando un ambiente de zafarrancho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1MwR1_QbwI/AAAAAAAAAM0/-cG0ZY_kZTo/s1600-R/che-chico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1MwR1_QbwI/AAAAAAAAAM0/wyFerGK9S60/s400/che-chico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139504682868174594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/buenas-noches-nuevo-dia.html"&gt;Buenas noches, Nuevo día&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Encendí el puro y el suave olor del tabaco me regresó una vez más a los ideales de justicia que siempre me habían incendiado la niñez entre juegos en la pampa. La mirada de Valentina se conjugó con el color de su cabello y con el de la noche. Fantaseé con la idea de que ella me había acompañado siempre, como novia, desde niño, cuando arrancaba los rebrotes del zacate para saborear el sabor dulzón. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1NfvV_QbyI/AAAAAAAAANE/Z7w4q-QQwfE/s1600-R/signos_chico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1NfvV_QbyI/AAAAAAAAANE/UvQR33W8ddA/s400/signos_chico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139556866720821026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/signos.html"&gt;Signos&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Incidentalmente, el cajón de lo íntimo lo encontré casi vacío: &lt;br /&gt;un par de vocales, tres puntos suspensivos. No mucho más, algunas consonantes poco usuales: W, K y varios números. &lt;br /&gt;La poesía que intentara construir para ti, se me deshizo entre las manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nwcl_Qb3I/AAAAAAAAANs/xZsf0RJ9CaE/s1600-R/america-chico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nwcl_Qb3I/AAAAAAAAANs/fp5JqCTdF9M/s400/america-chico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139575236295946098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/mitologia-griega.html"&gt;Mitología griega&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Surge nadando con sus brazos y se impulsa con sus piernas recubiertas por escamas. Luna de blanco espejo, eclipse de un día pletórico de uvas en un jarrón. Ella lo sigue. Ambos recorren visiones de universos marinos interminables. Las alturas son profundidades en el mar, subir es descender entre las olas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1NrGF_Qb0I/AAAAAAAAANU/LmWIcjgWqHE/s1600-R/siluetas-chico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1NrGF_Qb0I/AAAAAAAAANU/0JKsge90mG0/s400/siluetas-chico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139569352190750530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;U&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/un-ramo-de-siluetas.html"&gt;n ramo de siluetas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Erré por años, buscándote en el escabroso universo de lo desconocido, hasta que recordé nuestros juegos de encontrarnos en sueños. Lo intenté infructuosamente pero me mantenía la esperanza de lograrlo alguna vez. Poco a poco descubrí que existía una secuencia de señales que podía discernir y que intuía me llevarían hacia tu presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/error-mortal.html"&gt;Error mortal&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sé que me amaste. Al menos un instante. Un fulgor que casi duró la eternidad de la caída de una hoja del árbol.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El próximo mes&lt;span style="font-weight:bold;"&gt; Javier Marín: conversaciones escultóricas&lt;/span&gt;.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arte gráfico: "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La Morsa&lt;/span&gt;", por Lili Díaz, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;avrilphoto, 2007&lt;/span&gt;. Pintura digital en acuarela y collage con acciones Comix para PhotoShop, ilustración de lentes de John Lennon y escultura de Javier Marín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-3372981206387886755?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/3372981206387886755/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=3372981206387886755' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3372981206387886755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3372981206387886755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/blog-de-diciembre-la-morsa.html' title='BLOG DE DICIEMBRE: LA MORSA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Mm-1_QbuI/AAAAAAAAAMk/7AIkX8hAeTA/s72-c/morsa-blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4979934626491478509</id><published>2007-12-02T15:22:00.000-06:00</published><updated>2007-12-03T11:40:59.468-06:00</updated><title type='text'>ELLA ES TORERO</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ella es Torero &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nr5V_Qb1I/AAAAAAAAANc/vk1wAApHpcY/s1600-R/toro.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nr5V_Qb1I/AAAAAAAAANc/e3Kbby2-028/s400/toro.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139570232659046226" /&gt;&lt;/a&gt;Él imagina cómo en el ruedo la arena se enciende de luz por el río de sangre derramada de un toro vencido que le llama, y cede ante la fascinación de verse reflejado en el turbulento caudal. Cuando intenta moverse siente que le duelen los senos atrapados debajo del chaleco ajustado. Las caricias y mordidas de la noche anterior todavía reflejan una cierta excitación combinada con el delirio de vencer a una fiera oscura como el canto de una locomotora desbocada. La penetración fue profunda, amoratada por el peso de la duda; los besos robados, acaso distantes, inexistentes en momentos. Le costaba un dolor inmenso mantener al corazón por el hecho de contar con los dos sexos simultáneamente, lo que le abría en canal el pecho. A veces pensaba que en realidad había amado, particularmente cuando era poseído. ¿Había amado o era sólo un personaje más de alguna película?   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su fantasía inalcanzable era la de doblegar a su amante masculino en un instante. Rebelión de los vencidos. Espíritu de los diferentes. A pesar de que se escondía tras la máscara del contubernio amoroso, nada más lejano de la realidad. Su tortura era interminable y apenas disminuyó en forma perceptible en aquel instante que conoció a una mujer en especial. Ella había sido amante de su padre y cuando por accidente los descubrió haciendo el amor, sintió una punzada en el costado. Quizás consternada, su madrastra lo buscó una noche y la conversación inició con excusas, con cierto pudor. Mas terminó en una pasión que al principio pensaron ambos que sería momentánea. Durante varias semanas, creció en su pecho un sentimiento de culpa por la incesante promiscuidad con la mujer de su padre. Innata, la inmovilidad emocional retornó entonces en el signo de los cielos a partir del momento en que decidieron alejarse y olvidarse mutuamente.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los toros habían sido su pasión, quizás reconociendo la virilidad en la entrega a la muerte. Sentía la fina estampa del animal que le incitaban a llamarlo por su nombre, a ondear el capote. Le fascinaba el manejo de la espada que inmisericorde desbordaba ríos y ríos de sangre. Tanta se derramaba una tarde, que el calzado se perdía en el lodazal púrpura. Mas nunca antes había estado vestido de luces. Hasta anoche. Todavía con la estocada, miró incrédulo cuando el toro le levantó los músculos de la pierna y sin poder evitarlo, saltó por los cielos. La violencia de la revancha, las múltiples y reiteradas bocanadas profundas. Algo cayó muerto en el instante y una victoria inexplicada ascendió por los aires.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trayecto en la ambulancia fue sigiloso. Lo intimidó el cercano examen a la duplicidad de sus funciones amatorias revueltas entre su vello corporal. Posteriormente el enfermero le desnudó el pecho, quizás con una mezcla de curiosidad y morbo. Vio entonces los senos crecidos, los pezones iluminados por la insensibilidad. El torero perdió la conciencia. El diagnóstico era evidente, mas todo era tan confuso.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urgentemente, el padre fue notificado del estado de salud: “Delicado. Hospital L’Horán”. Ambos (el padre y su mujer) tomaron un aeroplano y se dirigieron hacia la localidad indicada en el telegrama. Cruzaron volcanes y selvas, hasta que alcanzaron, detrás de los cerros, el poblado rodeado de manglares y pantanos. Poco antes de aterrizar vieron el inconcluso arreglo circular de maderas, la techumbre de hojas de palma para la sección de “sombra”, las tablas mal acomodadas para la sección de “sol”. El lodo en el círculo de la arena, la ausencia de aserrín y afuera algunos brochazos de rojo anunciando la corrida para el primero de noviembre. El ambiente insalubre del pueblo los puso en una alerta inmediata. Cuando desembarcaron de aquella avioneta, que apenas pudo mantener recta en la rudimentaria pista, corrieron al hospital para verlo.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paciente presentaba un aspecto deplorable. El ambiente ominoso. Calladas recriminaciones. Ella lloraba y se lamentaba el haberlo cuidado tan poco. El padre se acercó y le acarició la frente, con dolor de ver a su hijo sumido en la más profunda desesperación. No obstante, inbtuía que la búsqueda había terminado.  &lt;br /&gt;Hablaron con el doctor quien dio pocas esperanzas. En voz baja informó acerca de los resultados de la auscultación: la profundidad de los desgarres internos –aunados a la sorpresa de encontrar tales características entre las piernas--; los prominentes y femeninos senos severamente atacados.  &lt;br /&gt;“Un detalle más” dijo el médico. Informó sobre la violación de la que había sido objeto. El maltrato a los senos y el sangrado prominente que fue detenido en forma rudimentaria por el propio atacado.  &lt;br /&gt;--Lo desgarraron. Lo encontramos esta mañana, tirado en la arena de la plaza de toros. Una persona nos vino a decir entre gritos que un hombre se moría. No podía caminar, entonces mandamos la ambulancia por él. &lt;br /&gt;El médico suspendió su explicación cuando unas personas uniformadas se acercaron al pasillo. Entonces el doctor le preguntó al padre: &lt;br /&gt;--¿Quiere dar usted parte a la policía?   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron a la oficina de la justicia, tanto el padre como el cirujano fueron claros y extensos en sus declaraciones sobre el estado del herido, y su condición.&lt;br /&gt;--Tenemos unos detenidos, creemos que son los que atacaron al joven --dijo el oficial en mando--. Usted dice... &lt;br /&gt;El pueblo se cimbró cuando rápidamente los agentes locales desplegaron su camélica fuerza. Cuando el policía entró a la pestilente celda, ordenó con un “¡levántensen cabrones!” e inició el interrogatorio con violencia tras fuertes bofetadas y jaloneo del cabello a los prisioneros.  &lt;br /&gt;--A ver, hijos de la chingada –espetó--, expliquen lo que sucedió, y cuidadito con andarse con mentiras. ¿Qué chingados hicieron anoche en la plaza de toros?&lt;br /&gt;--¿Qué tiene de malo cojerse a una puta vestida de torero? –contestó con violencia uno de ellos, despertando un ambiente de zafarrancho. &lt;br /&gt; --Algunas noches nos veíamos en el ruedo –confesó otro. &lt;br /&gt;--Sí, cabrones, pero esta vez se les pasó la mano. Se me quedarán encerrados unos días por andar de putos y maricones, ¡a ver cómo chingados le hacen!--. El policía, adivinando lo que había sucedido volvió a golpear con la cachiporra a los encarcelados mientras el médico y el padre buscaron desesperadamente la salida. La rebelión se generalizó y varios refuerzos entraron a la celda: no resultó sencillo doblegar a golpes a los rebeldes.  Entre palabras ofensivas y burlas que incluían a parte del personal de la policía, el padre y el médico abandonaron el lugar.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana del día siguiente terminó con el sol en lo alto y el descenso de la avioneta en la pista de la ciudad capital. &lt;br /&gt;Detrás quedaron los cerros y las confesiones de amor inerte sobre sangre derramada. El cuerpo del torero se sujetaba a la vida en forma precaria.  &lt;br /&gt;Al llegar al hospital en la capital, sostuvo entre sus manos un espejo que lo acompañaba. El reflejo de su propia imagen lo tranquilizaba. Así sobrellevó cirugías, vendajes, eternidad. &lt;br /&gt;La pulcritud y eficiencia del sanatorio atrajo salud y con el paso de los meses mejoró notablemente. Por las noches, en la soledad de su cama, imaginaba el ruido, las voces en el estadio, los pañuelos blancos en las gradas. &lt;br /&gt;Dificultosamente, tomó el espejo para inspeccionar su cuerpo macerado, sus senos adoloridos por las mordidas salvajes.  &lt;br /&gt;Con el espejo duplicando su mirada, malherido por los navajazos de la revancha, las suturas profundas, sonrió por su hazaña: había logrado doblegar sus miedos. Siempre había sido él contra el mundo, mas aquella noche fue victorioso. Fue entonces cuando colocó al toro que representaba su agresor, y lo penetró con su estoque. No sintió las burlas, golpes y mordidas de los demás. Controló el desmayo cuando sintió su masculinidad brotar en pañuelos blancos, espesos, tumultuosos.  &lt;br /&gt;Había alcanzado la gloria. Y, tranquilo, depositó el reflejo a un lado de su cama.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encendió la televisión. Puso la película. Era "Hable con ella", de Almodóvar. Volvió a repetir la secuencia de la torera. Una y otra vez.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Arte gráfico: Fotografía "Toro", de Daniel Navarro. 2006.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4979934626491478509?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4979934626491478509/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4979934626491478509' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4979934626491478509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4979934626491478509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/ella-es-torero.html' title='ELLA ES TORERO'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nr5V_Qb1I/AAAAAAAAANc/e3Kbby2-028/s72-c/toro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1691745440687696198</id><published>2007-12-02T15:19:00.000-06:00</published><updated>2007-12-03T11:44:39.151-06:00</updated><title type='text'>BUENAS NOCHES, NUEVO DIA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1MuiF_QbvI/AAAAAAAAAMs/Ek2GB84Lc4o/s1600-R/che-rolex.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1MuiF_QbvI/AAAAAAAAAMs/ThuJ3hK-p9o/s400/che-rolex.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139502763017793266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Buenas noches, nuevo día&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Si me han de matar mañana&lt;br /&gt;que me maten de una vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;"Valentina" Canción tradicional latinoamericana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la noche reclamó su territorio nos abandonamos al misterio. Era irrefrenable el deseo de caminar sus senderos y sabíamos que si faltábamos a la cita ella misma nos recriminaría con crueldad y sin escape. La noche fue celosa guardiana de los ríos que cesaron de fluir, de los mares que sumaron su fuerza, del sol que cerró sus ojos en espera de lo que sucedería, y de los espíritus que se desparramaron en cualquier nube. Únicamente las estrellas mantuvieron la vigilia, alegremente charlando entre ellas y atendiendo los reclamos de los insomnes que surgieron como historias, como ángeles que cuidan los caminos llenos de cardos, como los besos de buenas noches que incansables surcan distancias, cruzan paredes, suavizan angustias, perpetúan amores. Así la luz de las estrellas en su incesante conversación nos tranquilizó y nos cubrió de susurros y de paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Buenas noches, nuevo día.” Así se despidió mi Valentina antes del amanecer. No hubo beso de despedida. No hubo nada que pudiera tomar de ella para cargar por todos los caminos que me tocaría andar. Mi caballo resopló cuando me acerqué y monté mi regreso hasta el puerto de Tampamachoco. Al llegar me toqué la cruz que traigo en el pecho. La gente se arremolinaba en los preparativos finales y algunos con uniforme verde eran especialmente activos cargando las armas. Mi caballo se detuvo al ver al hombre que me reclamaba y cuya voz yo no escuchaba por estar todavía inmerso entre la respiración de Valentina. Cuando finalmente percibí la voz, no le hice caso y la brisa de ese mar me mantenía cerca de los labios de esa mujer que me había pedido el infinito, jurándome amor de mujer por siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encendí el puro y el suave olor del tabaco me regresó una vez más a los ideales de justicia que siempre me habían incendiado la niñez entre juegos en la pampa. La mirada de Valentina se conjugó con el color de su cabello y con el de la noche. Fantaseé con la idea de que ella me había acompañado siempre, como novia, desde niño, cuando arrancaba los rebrotes del zacate para saborear el sabor dulzón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé que Valentina es mi soldadera, la que me espera en el borde del mar. La que ha venido a mi encuentro en esta madrugada en que no sé si regresaré. Una voz de urgencia me volvió a sacar de mis pensamientos y volteé a buscar entre la todavía negrura que se extinguía para dar paso al amanecer, a esa mujer que se anidó en mi corazón, pero me acicateó el trasiego de los detalles y la urgencia por zarpar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando usté ordene, Comandante Che Guevara...”, me interrumpió una voz. &lt;br /&gt;El humo del tabaco ascendió a las nubes. Así le dije adiós a Valentina. Así zarpamos en este cascarón que flota entre la mar de los amaneceres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Valentina, Valentina, yo te quisiera decir, que una pasión me domina...”&lt;/span&gt;  y mentalmente me aferro a esa mujer de ojos negros para que me acompañe en la travesía de estos mares que me acongojan. &lt;br /&gt;Mientras me aproximo a la revolución que me espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Arte gráfico: Daniel Navarro. 2007. Ilustración digital de la foto de Che Guevara aparecida en el artículo "How to buy a watch" escrito por Katherine Kingsley y Andy Comer, créditos fotográficos a Rene Burr/Magnum. Gentleman Quarterly, may 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1691745440687696198?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1691745440687696198/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1691745440687696198' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1691745440687696198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1691745440687696198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/buenas-noches-nuevo-dia.html' title='BUENAS NOCHES, NUEVO DIA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1MuiF_QbvI/AAAAAAAAAMs/ThuJ3hK-p9o/s72-c/che-rolex.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-127965392942160879</id><published>2007-12-02T15:18:00.001-06:00</published><updated>2007-12-02T19:44:28.027-06:00</updated><title type='text'>SIGNOS</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Signos&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Daniel Navarro &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi imagen en el espejo: &lt;br /&gt;Ermitaño grotesco de las ideas que nunca se transforman en poesía. &lt;br /&gt;Mis palabras arrinconadas en el armario, rancias y polvorientas. &lt;br /&gt;¿Hace tanto tiempo?   &lt;br /&gt;La confianza encendida por tus signos, trémulo abrí la puerta. &lt;br /&gt;El olor a verbos conjugados en tiempo pretérito fue más que evidente. &lt;br /&gt;Otra llave y el secretero de madera reveló escondidas letras de elocuencia. &lt;br /&gt;Tomé algunas de ellas y leí una vez más. &lt;br /&gt;¿Cómo había decidido guardar con tanto celo esos discursos? &lt;br /&gt;Los verbos apilados y atados cuidadosamente. &lt;br /&gt;Con sonrojo comprobé la esterilidad de haberlos custodiado por tanto tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Ne2l_QbxI/AAAAAAAAAM8/1Zk-KwlNAuM/s1600-R/signos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Ne2l_QbxI/AAAAAAAAAM8/5Pe7XyZqn6M/s400/signos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139555891763244818" /&gt;&lt;/a&gt;Seguí inspeccionando.   &lt;br /&gt;Recordé que personas miran fotos para lograr captar la magia del pasado, no obstante, al revisar las letras en el armario, las letras de la nostalgia nunca se acomodaron. &lt;br /&gt;Todo me pareció de un verde ajado, ordenado e inútil.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incidentalmente, el cajón de lo íntimo lo encontré casi vacío: un par de vocales, tres puntos suspensivos. &lt;br /&gt;No mucho más, algunas consonantes poco usuales: W, K y varios números. &lt;br /&gt;La poesía que intentara construir para ti, se me deshizo entre las manos. &lt;br /&gt;No encontré formas ni tintas que me permitieran aspirar a un verso.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí cerrar, dejando todo intacto.   &lt;br /&gt;Algo me llamó la atención. &lt;br /&gt;Al mirar mi imagen en el espejo al dar la vuelta final a la llave, me descubrí diferente. &lt;br /&gt;Entonces me encaminé. &lt;br /&gt;De una bolsa de lino árabe extraje diminutas semillas, y en el patio las sembré.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así --por ti-- he comenzado el jardín de las palabras del mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Arte gráfico: Fotografía original de Gustavo Fernández Coria (derechos reservados).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-127965392942160879?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/127965392942160879/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=127965392942160879' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/127965392942160879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/127965392942160879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/signos.html' title='SIGNOS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Ne2l_QbxI/AAAAAAAAAM8/5Pe7XyZqn6M/s72-c/signos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2286527411347965966</id><published>2007-12-02T15:15:00.000-06:00</published><updated>2007-12-02T21:16:55.660-06:00</updated><title type='text'>MITOLOGIA GRIEGA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nwx1_Qb4I/AAAAAAAAAN0/tI-C1fUKM3E/s1600-R/america.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nwx1_Qb4I/AAAAAAAAAN0/Oi80SalXKkg/s400/america.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139575601368166274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mitología Griega&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Sirena.- Grupo de ninfas marinas que con sus cantos atraían a los marineros y provocaban su destrucción en las rocas que rodeaban su isla. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Scherzo&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Condujo la barca hasta su campo de pesca, en las afueras de Isla de Aves. La travesía era extremadamente peligrosa. Con remos tenía que golpear los seres marinos que surgían amenazantes cada día que transcurría en ese Mar Caribe onírico. Los anzuelos estaban especialmente dedicados a pescar a sus múltiples enemigos que le acechaban. Una noche, a pesar de pelear con fiereza, seres irracionales arrastraron la embarcación del cabo del ancla y lo hicieron perderse. Por tres días navegó sin rumbo.  &lt;br /&gt;El desconcertado buscaba un trazo. No había sol para orientarse ni estrellas para iluminarle el cielo.  &lt;br /&gt;Los días transcurrieron. El pescador se deshidrató y poco a poco pasó del delirio vital a la lucidez de los momentos finales de una existencia dedicada a hilvanar nudos para atrapar sueños. La barca se reflejaba como espejismo en el mar y el oleaje era interrumpido por leves recortes de seres abominables que armados con trinches y espadas, anclaban la espuma y no la dejaban derivar. &lt;br /&gt;Entonces alguien llegó.  &lt;br /&gt;Lo guió. &lt;br /&gt;Le habló con cantos cuyo lenguaje no entendía pero de una belleza indescriptible. &lt;br /&gt;Estaba a su lado, sobre la barca, con la cabellera abundante cubriendo su cara.&lt;br /&gt;El pescador exánime la miró y recibió agua de los labios de ella, de sus senos, del sudor de su cuerpo... &lt;br /&gt;Los labios resquebrajados por la sal poco a poco recuperaron color tras varios días de esa música que surgía de los ojos de su sirena. Los momentos que la piel de ella lo tocaba, eran como instantes eternos perdidos en un amanecer. Su presencia era hermosa, una mujer de inenarrable belleza. Inmediatamente la amó con todo su corazón marino. &lt;br /&gt;Ella le dio agua, mas no sólo eso sucedió... &lt;br /&gt;Cuentan las estrellas que el pescador vibró cuando ella se dispuso a su lado y le acercó su cuerpo... &lt;br /&gt;Él respondió con un abrazo entre los objetos tirados en el piso de una embarcación apretujada en el caos. &lt;br /&gt;Ella se acomodó, el cuerpo junto al de él lo miró de frente, le tocó una mano que guió por todo su cuerpo &lt;br /&gt;y le mostró una entrada... &lt;br /&gt;No la había visto él...  &lt;br /&gt;Era como una cuchillada... &lt;br /&gt;La tocó, la acarició interminable... &lt;br /&gt;La embarcación se volvió trémula... &lt;br /&gt;Mordió sus senos... &lt;br /&gt;Ella mordió sus labios, los hombros desfallecidos... &lt;br /&gt;El pescador acarició su cuerpo cubierto por escamas delicadas, como pétalos de flores... &lt;br /&gt;Caía una lluvia desde las nubes a la distancia... &lt;br /&gt;Entró... &lt;br /&gt;El pescador conoció el universo marino espinado entre corales y dientes, abrió cofres de tesoros y navegó en velas hundidas, cañones depositados entre trincheras profundas... &lt;br /&gt;Oyó cantar a la sirena y por primera vez la entendió en sus palabras...   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Adagietto&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Una barca se perdió en la mar. &lt;br /&gt;Ahora un pescador se desplaza entre los seres marinos quienes siguen agrestes, profundamente celosos del amor que la sirena le profesa. Mas no les teme. Surge nadando con sus brazos y se impulsa con sus piernas recubiertas por escamas. Luna de blanco espejo, eclipse de un día pletórico de uvas en un jarrón. &lt;br /&gt;Ella lo sigue. Ambos recorren visiones de universos marinos interminables. Las alturas son profundidades en el mar, subir es descender entre las olas.  &lt;br /&gt;Perlas, conchas desperdigadas entre la piel. El cuerpo del pescador se ha transformado. Debajo de la cintura, las piernas y pies, ligeros endurecimientos de la piel le recuerdan las escamas minúsculas de los tiburones.  &lt;br /&gt;Suben a la isla de su embarcación cada tarde, donde se acomodan para esperar el amanecer de las estrellas y la luna. Para mirar emocionados el perfil de un universo que les empuja hacia la deriva. &lt;br /&gt;La barca guarda los recuerdos de las caricias que se prodigaron. De los ojos que mutuamente se desgarraban en confesiones y juramentos.  Cantos de sirena que llegan hasta la orilla transformados en brisa. El mar se hincha en oleaje. Levanta colores entre el agua y los arroja para cantar a la sirena. Se ondea y regocija en el vaivén. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Intermezzo&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;La telaraña de los erizos de mar en la orilla recibe mensajes de una historia que se repite una y otra vez. A pesar de que las maderas de una barca abandonada se encuentran casi deshechas por el paso del tiempo.  &lt;br /&gt;Una osamenta blanca, lavada por los amaneceres se ha perdido debajo de la arena. &lt;br /&gt;Besos perdidos entre las estrellas.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Andante expresivo per finale appasionato &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una música estridente se acerca a un islote perdido en el mar. Es un crucero donde ocurre un espectáculo precisamente de una mujer disfrazada de sirena que, a cambio de unos billetes, posa desnuda para una fotografía. Majestuosa construcción, surca el horizonte con su retícula de habitaciones irónicamente desprovistas de la magia de los cantos de amor marino, salado, carnoso. &lt;br /&gt;Los sonidos estridentes poco a poco se acallan. &lt;br /&gt;Los amores son ficticios sobre la cubierta de ese barco que desaparece. &lt;br /&gt;Mientras debajo del agua, una sirena recorre divertida los confines de un universo que le pertenece.  &lt;br /&gt;Un hombre de piel endurecida en las piernas la sigue. Embrujado con su canto. &lt;br /&gt;Mientras la brisa sopla generosa en una tarde de Ulises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Arte gráfico: Ilustración &lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Europe supported by Africa &amp; America"&lt;/span&gt;. William Blake (J. Johnson. 1792). Fuente: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Imagen de América&lt;/span&gt;, texto de Electra L. Mompradé y Tonatiuh Gutiérrez, con Prólogo de Elías Trabulse. Edición Especial de Transportación Marítima Mexicana. México 1996. Nótese las perlas en Europa, y las bandas de esclavitud en África y América en este grabado de fines del Siglo XVIII.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2286527411347965966?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2286527411347965966/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2286527411347965966' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2286527411347965966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2286527411347965966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/mitologia-griega.html' title='MITOLOGIA GRIEGA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nwx1_Qb4I/AAAAAAAAAN0/Oi80SalXKkg/s72-c/america.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-2068208045846894972</id><published>2007-12-02T15:13:00.001-06:00</published><updated>2007-12-02T20:56:27.202-06:00</updated><title type='text'>UN RAMO DE SILUETAS</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Un ramo de siluetas  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cuento en homenaje a aquellos que perdieron la vida durante el terremoto en la ciudad de México, 1985.   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente tú y yo, esta mañana, nos encontramos cuando el origen de las cosas estaba oculto en la ajetreada vida pasada. Los dos entramos casi al mismo tiempo al amplio salón dividido por una cortina que asemejaba una fina gasa. El delicado tejido de las cortinas que nos separaban dibujaba con nitidez mi sombra proyectada ante la luz una vela localizada en una de las esquinas del salón. Tu silueta era igualmente formada por la trémula fuente de luz.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lado mío del salón tenía retratos de paisajes y espejos enmarcados en profusión de tamaños, formas y ornamentación. Los muros lisos, resquebrajados, eran de textura suave al tacto. Me acerqué al bronce y hierro del barandal de una escalera empotrada en el muro opuesto a la entrada. Pareciese que ascendieran a un piso superior, inexistente, vacío. Algunas plantas secas sobre el asa de lo que había sido un jarrón pequeño destacaban sobre un buró. Al lado, en un jarrón más alto descansando en el piso, espigas amarillentas sobrevivían al paso del tiempo. Sobre un tapete de mimbre, un leopardo me seguía con la mirada, sin hacer mayor movimiento que el de respirar pausado.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu silueta me indicaba que también inspeccionabas el entorno. Sin perder mi propia concentración te vi al desplazarte con gracia: estabas feliz, igual que yo. En un momento cuando te acercaste a la cortina, quizás para ver los detalles del encaje, volví a percibir tus rasgos con claridad. Las facciones que siempre me habían parecido bellas se dibujaron en el trasluz. Sonreías y quise verte de cerca otra vez, tocarte. “Acércate más a la cortina” pensé en decir...  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no me viste. Recorrimos cada uno nuestros espacios y las sombras a veces se hacían más lánguidas, serpenteantes en instantes. Mi luz se tornó extremadamente vacilante y tuve miedo que se extinguiera. Hice con mis manos una muralla para tratar de impedir que se apagara y concentré mis esfuerzos en proteger la llama cada vez más circular y diminuta. Quizás algo del polvo acumulado por los años se alzó en levitación.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de mis temores, la vela se apagó. Me acosó una profunda tristeza y volteé para ver si permanecías del otro lado de la cortina. No pude distinguir otra cosa que una rendija que marcaba el rumbo de la salida.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba perfectamente consciente de lo que ocurría. Deseé permanecer un rato más pero la cita había concluido. Me dirigí a la puerta y salí. El sol casi en todo lo alto, al caminar por la acera, llegué a la esquina donde doblé. La ciudad en sus trastocados ajetreos no fue misericorde con un hombre como yo, de andar pausado. Desapercibido entre las personas que nerviosamente desfilaban entre calles y automóviles, me alejé de aquel edificio en ruinas.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nszl_Qb2I/AAAAAAAAANk/yRd9n8Mk1DM/s1600-R/siluetas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nszl_Qb2I/AAAAAAAAANk/iBcgcKrismI/s400/siluetas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139571233386426210" /&gt;&lt;/a&gt;Casi veinte años antes habíamos sido amantes y siempre jugábamos a encontrarnos durante el sueño. La bella época. No había transcurrido mucho desde que me había titulado como abogado y no era demasiado mi ingreso. Con felices penurias reunimos la cantidad y nos acomodamos en un “pequeño rincón cerca del cielo” como le dimos en llamar al cuartito en la azotea de un edificio en la Colonia Roma. Contrastando la rigidez económica, el amor nos llevó por rumbos solares y astrales cobijados por las estrellas. Con frecuencia acampábamos en la azotea, cerca de los tinacos y al lado de la puerta de las escaleras. Nuestros mejores años.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana de septiembre, el edificio completo se movió erráticamente, como la luz de una vela, y todo se vino abajo. El horizonte se volvió una espiral de polvo y mi boca se convirtió en un árido temblar de dientes y labios. El edificio parcialmente colapsado fue parte de un concierto telúrico inesperado. Nuestra presencia se fundió con el piso que se abrió de par en par y caímos en el silencio de las catástrofes. Ya no pudimos escuchar el aullar de las sirenas, no leímos los encabezados de los periódicos que incrédulos mostraban edificios colapsados, cuerpos desaparecidos, los magueyes enmudecidos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erré por años, buscándote en el escabroso universo de lo desconocido, hasta que recordé nuestros juegos de encontrarnos en sueños. Lo intenté infructuosamente pero me mantenía la esperanza de lograrlo alguna vez. Poco a poco descubrí que existía una secuencia de señales que podía discernir y que intuía me llevarían hacia tu presencia. De este modo entré en una puerta de madera marcada por un color morado intenso, que conducía a una espaciosa habitación en penumbras. En el interior había una vela encendida.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a frecuentar ese sitio y me dedicaba a admirar las cosas que se apilaban. No sabía quién podría ser el dueño. Descubrí al leopardo que reposaba sobre el tapete de mimbre y para mi sorpresa me provocó tranquilidad. Mi estancia en ese salón fue breve al inicio, pero posteriormente descubrí que podía permanecer por un lapso cada vez mayor si me concentraba en inspeccionar los detalles del mobiliario. A medida en que permanecía concentrado en esos objetos, mi estancia era cada vez más placentera y prolongada.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví muchas veces a esa “cita” como daba en llamarle, y esta mañana entraste. Me sorprendió cuando te vi en silueta. Emocionado, seguí inspeccionando los objetos para no perder la concentración y prolongar mi estancia ahora junto a la tuya. De reojo vi que caminaste para explorar el sitio. Te intenté hablar pero de mis labios no se desprendió ningún sonido. Quise que te acercaras a la cortina para distinguir tus hermosos rasgos, la serenidad de tu mirada. No parecías verme. Sé ahora que intentas encontrarme en tus sueños de la misma forma en que lo trato yo. Mañana acudiré una vez más al amplio salón en penumbras que sublima a los eternos seres. Pronto cumpliremos la promesa que cuando vivos nos hicimos, aquella noche, antes del temblor.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arte gráfico: "Una mañana de septiembre". Fotografía de Daniel Navarro. 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-2068208045846894972?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/2068208045846894972/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=2068208045846894972' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2068208045846894972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/2068208045846894972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/un-ramo-de-siluetas.html' title='UN RAMO DE SILUETAS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/R1Nszl_Qb2I/AAAAAAAAANk/iBcgcKrismI/s72-c/siluetas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4272940491033476365</id><published>2007-12-02T15:12:00.000-06:00</published><updated>2007-12-02T15:13:32.776-06:00</updated><title type='text'>ERROR MORTAL</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Error Mortal &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palomas en errático caminar divagan sobre la cornisa de un edificio con ventanas y escalinatas que aún hoy permanecen clausuradas con cadenas y cerrojos. Al sol, hablando el viejo sonido que me adormece, relatan su andar –me pregunto si recordarán nuestra historia— interminables en los espejos de los ventanales coronados por medallones de guerreros, hojas de conchas; leones y demonios. Ocupo la banca semicubierta por hojarasca y el viento que con frecuencia erosiona memorias –aunque lo intenta--, no consigue lavar tu perfume de mi piel. La sombra alargada busca trémulo contacto con tus pasos que transitaran el césped.  &lt;br /&gt;Tus labios fueron progresivamente fugaces y tus miradas tan esquivas que apenas podía tolerar la desmedida ambición al buscarme una vez tras otra. Permanecí tan enamorado de ti a pesar de escuchar tus frecuentes razonamientos para marcharte y las débiles excusas para regresar. ¡Cuántas veces prometiste quedarte y cuántas veces escuché el canto de tu barca levando anclas de mi puerto para perderte en océanos marcados por la incertidumbre! Volvías a mí, a este sitio donde sabía regresarías y escuchando el sonido de las palomas ocupabas el espacio donde aparecieras en mi vida.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supe desde el primer instante que tu ropa había caído bajo el influjo de una cifra por adelantado apenas disfrazada de necesidad. Cuando desnuda te pregunté si me amarías, hundí mi orgullo entre tus despectivos y fascinantes rincones. Atribuir mi debilidad para contigo a un ficticio parecido con alguna historia de mi vida era una debilidad en sí misma; particularmente cuando sabía que la necesidad monetaria era la magia que me permitía acercar mis ojos a los tuyos y descubría la profundidad del vacío que era mi propia angustia. Dejé que navegaras en mis mares a pesar de que era imposible retenerte.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un caballo adornado con flores en la crin, calandria de amantes errantes, nos paseó alguna vez y ambos vimos esta silla precisamente. Te invité a estar juntos en espacio. Al detener la antigua carreta, sorpresivamente un beso tuyo me alcanzó. Alentando instantáneamente una esperanza dolorosa, mi corazón desangrando armó un castillo inexpugnable y ese único beso amoroso me inventó un pasado y un futuro. Mis labios apresaron los tuyos y cuando reparaste en el mortal error de mostrarme la esquina de tu alma, la toqué. Un edificio abandonado fue testigo del navegar a trote desbocado sobre una banca parcialmente cubierta por la hojarasca; penumbra de cómplices ramas, copas y sombras.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te fuiste cuando la luna te lo indicó y yo permanecí anclado a tu sombra atrapada en el césped. Mi ropa perdió lustre con los años y mi piel arrugada ahora poco disimula la miseria que me envuelve --junto con algunos periódicos--, el frío nocturno. Me acompañan los diálogos sacrílegos y burlones de esos leones y demonios de piedra en las columnas del edificio solitario. No me inmuto. Defiendo tu memoria al vuelo de las palomas que en las mañanas me adormecen en su vuelo. Sé que la última vez que te fuiste, verdaderamente fue doloroso para los dos, por primera vez, aunque esquivaras mi mirada.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo anclado a tu perfume a pesar de los años, las canas y las arrugas de esta piel que se resiste a ceder a la tersura de una muerte anónima. Sé que me amaste. Al menos un instante. Un fulgor que casi duró la eternidad de la caída de una hoja del árbol.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hojarasca me cubre ahora el cuerpo acurrucado entre recuerdos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4272940491033476365?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4272940491033476365/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4272940491033476365' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4272940491033476365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4272940491033476365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/12/error-mortal.html' title='ERROR MORTAL'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-268692632506154103</id><published>2007-11-04T23:01:00.000-06:00</published><updated>2007-11-05T21:55:20.081-06:00</updated><title type='text'>BLOG DE NOVIEMBRE: SHARK</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9n-BEjjyI/AAAAAAAAAKQ/4uXB3BNOnEo/s1600-h/tiburon.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9n-BEjjyI/AAAAAAAAAKQ/4uXB3BNOnEo/s400/tiburon.jpg" border="0" alt="Tiburon Lili Diaz"id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129432815735377698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Bienvenidos al Blog de noviembre, y abro el mes con un enigma. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Una historia imaginaria que narra el origen de la palabra inglesa &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shark&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Noche lluviosa, de esas que presagian historias inverosímiles, en la quietud de Palenque. Ahí, varios científicos se habían reunido para discutir sobre antropología y filología maya. Para ello, Virginia Fields, aguerrida antropóloga de la vieja escuela, había convocado la Quinta Mesa Redonda. &lt;br /&gt;El inicio del día había sido ajetreado, la niebla era espesa y después de un apurado desayuno, todos los científicos habían querido llegar a tiempo. En la noche, estaba a punto de iniciar el taller sobre escritura jeroglífica maya, que Linda Schele moderaba. &lt;br /&gt;El tema que estaba en discusión era la relación fonética entre la palabra inglesa &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shark&lt;/span&gt;, y la palabra maya &lt;span style="font-style:italic;"&gt;xoc&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;La discusión polarizó las opiniones, los que creían que procedía del latín y del francés eran mayoría. Sostenían que la palabra latina &lt;span style="font-style:italic;"&gt;charcharus&lt;/span&gt;, a su vez del griego &lt;span style="font-style:italic;"&gt;charcharias&lt;/span&gt;. Había incluso algunos que sostenían que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shark&lt;/span&gt; procedía de la palabra alemana &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Schurke&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;Unicamente los seguidores de Eric S. Thompson mantenían que la palabra maya había dado origen a la inglesa, pero el vínculo no era del todo claro, faltaba un eslabón perdido. ¿Cómo había sido posible que una palabra maya fuera adoptada por el idioma inglés? &lt;br /&gt;La propuesta del terco Thompson era francamente inaudita, por decir lo menos, máxime cuando mantenía que entre sueños había visto a un pirata gritando a todo pulmón &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“xoc... xoc...&lt;/span&gt;” aterrado atestiguando a los tiburones devorarse a parte de su tripulación.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretejidos entre los nudos de las palabras, los científicos apenas oyeron que un repentino visitante tocó la puerta y esperó a que abrieran la sala de discusiones. Al abrir la puerta, los científicos supusieron que se trataba de un turista perdido en la noche, y Linda Schele atenciosamente se dispuso a sugerirle algún hotel para pasar la noche, pero el visitante la ignoró y calmadamente entró al salón, tomando asiento en la mesa de discusiones. Después de un silencio indefinido, y en un idioma inglés con modismos notablemente arcaicos, Sir John Hawkins, dijo llamarse, tras lo cual empezó a narrar esta extraña y larga historia de naufragio que se me grabó en la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“La historia comienza cuando desembarcando del puerto de Plymouth el 2 de octubre de 1567, yo encabezaba una flota de seis barcos cargados de productos ingleses y una flota de 400 hombres. Buscaba la costa africana pletórica de esclavos. Durante tres meses de intercambios y de obtención de carga humana esclava, utilicé navegantes portugueses para guiarme por los senderos marítimos del Africa. Finalmente, en febrero de 1658, cuando me dirigía hacia las Antillas, esta vez sin un piloto español ni portugués, me sorprendió una tormenta de enormes proporciones...” el salón había adquirido repentinamente un aire de confesionario, nadie hablaba y las miradas estaban centradas más en su forma de hablar que en el contenido de las palabras. El inglés parecía distante, pero continuaba con su relato.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;“Luchamos desesperados contra el mar infinito, y perdimos nuestras naves... casi todas, excepto una. Así que nos dirigimos hacia San Juan de Ulúa, en Veracruz. En las costas del Yucatán, un marinero nos ayudó a orientarnos. Un día, hablando con la ayuda de traductores, caímos en el tema de los perros marinos, y me dijo que el nombre en maya de esos seres tan temidos, era &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Xoc&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi fascinación con esos animales perfectos, que no le piden nada a nadie, fieros y temibles, me hizo adoptar ese sobrenombre. Yo era el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Xoc&lt;/span&gt; de los piratas. Los primeros que sintieron mi fiereza fueron los veracruzanos mismos, quienes pretendieron abusar de mi estado de seminaufragio. Haciendo gala de mi nuevo sobrenombre, enarbolé la furia de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Xoc&lt;/span&gt; y les hice temer hasta de su sombra. No descansé hasta vengar y asolar cada playa, cada fuerte, cada villa. Para ello, como estandarte, capturé un bello ejemplar y lo tuve en mi navío.”&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez recuperado, se dice que Sir John Hawkins llevó un espécimen del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;xoc&lt;/span&gt; a su natal Inglaterra. El tiburón fue exhibido en Londres en 1569. Así es, John llevaba la prueba de la identificación de su sobrenombre &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shark&lt;/span&gt;, el temible de los mares, con el animal que tanto aterrorizaba a los navegantes de los océanos que conocía bien.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie en la sala de conferencias habló durante la exposición del inglés. La solución del enigma había venido del más allá.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telón&lt;br /&gt;A veces la historia de las palabras se convierte en una caverna donde perpetuamente quedan enclaustrados los secretos. Irónicamente, la palabra maya que tomó el pirata, para convertirla en estandarte, fue transformada en una palabra inglesa. El animal que había aterrado a Hawkins, al final lo fascinó tanto que lo convirtió en su emblema, pero el origen y transformación de la palabra &lt;span style="font-style:italic;"&gt;xoc&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shark&lt;/span&gt;, fue su secreto. Y se dispuso a mantenerlo, teniendo éxito por muchos siglos, perdiéndose esta historia en los laberintos de las historias perdidas o imaginadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero la verdad, que ahora sabemos, permanece en el secreto de Hawkins. Por curiosidad, consulté el grueso volumen rojo de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;The American Heritage Dictionary of the English Language&lt;/span&gt;, y con respecto a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shark&lt;/span&gt;, dice: “Origin obscure”. Me embarga la emoción, y cierro el diccionario.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este mes, el noveno de los romanos, tenemos los siguientes textos e imágenes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/festival-quimera.html"&gt;Quimera&lt;/a&gt; (imágenes de un festival al pie del volcán)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/la-puerta.html"&gt;La Puert&lt;/a&gt;a (prosa poética de Día de Muertos)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/la-danza.html"&gt;La danza&lt;/a&gt; (narrativa ficción alrededor de la vida fantasmal en un teatro)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/todos-v.html"&gt;La Parroquia&lt;/a&gt; (imágenes de un mural de café en el Puerto de Veracruz)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/bosque-cardinal.html"&gt;Bosque cardinal&lt;/a&gt; (prosa poética nihilista)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/premio-nobel-y-la-mercadotecnia-del.html"&gt;El Premio Nobel concluye la primera etapa en la mercadotecnia del Calentamiento Globa&lt;/a&gt;l (ensayo acerca del calentamiento global)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos desde noviembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arte gráfico: "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Tiburón&lt;/span&gt;". Fotografía de Lili Diaz. 2007. avrilphoto. Derechos reservados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-268692632506154103?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/268692632506154103/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=268692632506154103' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/268692632506154103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/268692632506154103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/blog-de-noviembre.html' title='BLOG DE NOVIEMBRE: SHARK'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9n-BEjjyI/AAAAAAAAAKQ/4uXB3BNOnEo/s72-c/tiburon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-8240084610964915411</id><published>2007-11-04T23:00:00.000-06:00</published><updated>2007-11-05T15:18:55.652-06:00</updated><title type='text'>FESTIVAL QUIMERA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98PBEjj8I/AAAAAAAAALc/MSFOdvCe4Rs/s1600-h/Quimera-Escenario-1.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98PBEjj8I/AAAAAAAAALc/MSFOdvCe4Rs/s400/Quimera-Escenario-1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129455098025709506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tercera llamada. Escenario de Quimera, visto desde la escalinata del Cerro del Calvario. En Metepec, Estado de México. A una altitud de aproximadamente 2,500 metros sobre el nivel del mar. Heladas frecuentes en el invierno. Octubre de 2007. Fin de la temporada de lluvias. Festival que antecede a la celebración de muertos. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Aspiramos a ser el segundo festival nacional,&lt;/span&gt; me confiesa el Dr. Mariano Villegas, talentoso organizador y ferviente defensor de la cultura mexicana. Iniciamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98bxEjj9I/AAAAAAAAALk/PPAA6nQLCqY/s1600-h/Quimera-ni%C3%B1os-Mazahuas.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98bxEjj9I/AAAAAAAAALk/PPAA6nQLCqY/s400/Quimera-ni%C3%B1os-Mazahuas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129455317069041618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Simplemente camino por entre el tumulto. Muchas personas, de diversas formas y colores. Me llaman la atención dos niños mazahuas en el festival. Charlo con ellos, y supe lo que vendían: 10 palabras mazahuas por 10 pesos. ¿Cuánto vale una palabra? Hice mi selección: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;amor&lt;/span&gt;: mitinetzgo; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;paciencia&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;tsotre&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;hermosa&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;iokui&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;gente&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;re&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;mañana&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;mananji&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;ayer&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;minyé'l&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;noche&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;shoma&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;bruja&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;naxi&lt;/span&gt;; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;perro&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;dió&lt;/span&gt;. La décima le pedí que la seleccionara el propio vendedor, y pidió &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;cómprame una&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;yongadaja&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98FREjj7I/AAAAAAAAALU/m9vNHSVbBxM/s1600-h/Quimera-Maria-Barros.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98FREjj7I/AAAAAAAAALU/m9vNHSVbBxM/s400/Quimera-Maria-Barros.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129454930521984946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;María de Barros&lt;/span&gt;, en el escenario, mezcla de español para comunicarse con el auditorio, criollo de portugués y lengua africana, para las canciones. Cabo Verde, África. Instrumentos exóticos, jolgorio y ritmo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry975REjj6I/AAAAAAAAALM/YUdp7qe_36g/s1600-h/Quimera-Cronos.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry975REjj6I/AAAAAAAAALM/YUdp7qe_36g/s400/Quimera-Cronos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129454724363554722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cronos&lt;/span&gt;, trío, música de cámara en una iglesia del siglo XVII. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry97vREjj5I/AAAAAAAAALE/FJ5zI52spJ0/s1600-h/Quimera-Homero-Gonzalez-Rui.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry97vREjj5I/AAAAAAAAALE/FJ5zI52spJ0/s400/Quimera-Homero-Gonzalez-Rui.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129454552564862866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Homero González&lt;/span&gt;, escultor en bronce declara: "el exceso como fuente de inspiración". Figuras originales, piezas de especial diseño. Reproducciones de los días mayas en dijes. El exceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry97mhEjj4I/AAAAAAAAAK8/PGx4KDvSzaE/s1600-h/Quimera-Catrina.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry97mhEjj4I/AAAAAAAAAK8/PGx4KDvSzaE/s400/Quimera-Catrina.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129454402241007490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La creatividad en barro se manifiesta en figuras sumamente queridas en todo México: la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;catrina&lt;/span&gt; de José Guadalupe Posada, en barro, en la cantina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry97MREjj3I/AAAAAAAAAK0/8akqvpvpuGk/s1600-h/Quimera-Gabino-Palomares.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry97MREjj3I/AAAAAAAAAK0/8akqvpvpuGk/s400/Quimera-Gabino-Palomares.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129453951269441394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Gabino Palomares, con un público suyo, contagiando de rebeldía y al mismo tiempo de alegría a todo el escenario, canta &lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia"&lt;/span&gt;, el casi himno del Che Guevara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry960hEjj2I/AAAAAAAAAKs/PkuyX3wf_kA/s1600-h/Quimera-Maria-Barros-byn.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry960hEjj2I/AAAAAAAAAKs/PkuyX3wf_kA/s400/Quimera-Maria-Barros-byn.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129453543247548258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;María de Barros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9rvxEjj0I/AAAAAAAAAKc/4Olpw6EW51k/s1600-h/Quimera-Luis-Eduardo-Aute.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9rvxEjj0I/AAAAAAAAAKc/4Olpw6EW51k/s400/Quimera-Luis-Eduardo-Aute.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129436968968752962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo Aute, en Quimera. Cierre magno. 30 de octubre. La escalinata del cerro del Calvario. Un concierto íntimo, un promovente de la palabra amorosa, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;"sexo líquido, universo de licor mojándolo todo". Las hojas muertas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9i_xEjjwI/AAAAAAAAAKE/ab_RGe0D38c/s1600-h/Quimera-Jose-Octavio-Garcia.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9i_xEjjwI/AAAAAAAAAKE/ab_RGe0D38c/s400/Quimera-Jose-Octavio-Garcia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129427348242009858" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;José Octavio García&lt;/span&gt;, cantante de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sheriff&lt;/span&gt;, y autor del video &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Vendaval&lt;/span&gt;, de 35 min, dedicado a E&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;svón Gamaliel&lt;/span&gt;, dramaturgo.  Para José Octavio,&lt;span style="font-style:italic;"&gt; "el hilo conductor es la emotividad".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9IghEjjvI/AAAAAAAAAJ8/l2hnid-BU1I/s1600-h/Quimera-Gara%C3%B1ona.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9IghEjjvI/AAAAAAAAAJ8/l2hnid-BU1I/s400/Quimera-Gara%C3%B1ona.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129398224068775666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Como en muchos lugares, una bebida alcohólica en particular define la identidad territorial. En el caso de Metepec, dicho licor se denomina &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Garañona&lt;/span&gt;, y se expende exclusivamente en la cantina "2 de abril". Es una bebida de color verde, con ingredientes botánicos y agradable sabor estilo "margarita".  La cantina se encuentra en la esquina de Paseo San Isidro e Hidalgo. Dicho lugar fue sede de reuniones literarias durante el Festival, incluyendo a &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;José David Coronado&lt;/span&gt; (lectura de obra), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Roberto Reyes&lt;/span&gt; (lectura de cuento), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alberto Vargas Iturbe&lt;/span&gt; (lectura de obra), &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Heber Sydney Quijano&lt;/span&gt; (presentación de obra poética), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Onoria Céspedes&lt;/span&gt; (presentación de obra), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lilia Martínez&lt;/span&gt; (conferencia "Mujer y cultura política"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Abelardo Hernández&lt;/span&gt; (Conferencia "El mundo indígena, una opción para el país"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Regino Rodríguez Boti&lt;/span&gt; (presentación de obra "Bajo el sol de México"),&lt;span style="font-weight:bold;"&gt; Cecilia Aguilar Castill&lt;/span&gt;o y &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Toño "El Púas"&lt;/span&gt; (conferencia "Voz de banda"), M&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;artha Arizmendi, Gerardo Meza&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Humberto Florencia Zaldívar &lt;/span&gt;(presentación del libro "Juan Rulfo, estudios críticos"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Elena Noriega&lt;/span&gt; (conferencia "Círculo de estudios políticos"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Francisco Javier Lópeztello Téllez &lt;/span&gt;(lectura de obra poética), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Enrique Ross&lt;/span&gt; (conferencia "Radio por internet"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mariano Marcos Andrade&lt;/span&gt; (conferencia "Micropoder en la cultura"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pedro Salvador Ale&lt;/span&gt; (lectura de "Los reinos del relámpago"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Grupo Gyan&lt;/span&gt; (conferencia "Promotores culturales"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Humberto Florencia Zaldívar&lt;/span&gt; (presentación del libro "Todos santos"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Juan Dionisio&lt;/span&gt; (Conferencia "Autonomía y pueblos indígenas"), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Édgar León Meléndez &lt;/span&gt;(lectura de obra poética), I&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;vonne Rodríguez Molina&lt;/span&gt; y&lt;span style="font-weight:bold;"&gt; Jeanette Sánchez&lt;/span&gt; (lectura de obra poética) y &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mario Llorente&lt;/span&gt; (conferencia "La cultura de juego de mesa en México").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9HMBEjjtI/AAAAAAAAAJw/eAOFBclA8FE/s1600-h/Quimera-Catherine-Julia-Bar.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9HMBEjjtI/AAAAAAAAAJw/eAOFBclA8FE/s400/Quimera-Catherine-Julia-Bar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129396772369829586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Catherine Julia Barrow&lt;/span&gt; es integrante de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cronos&lt;/span&gt;, un trío que ejecutó en la Iglesia San Juan Bautista un programa de música de cámara en tres etapas (barroco, clasicismo y romántica), finalizando con una pieza de Astor Piazzola (Primavera Porteña) y un encore con Mocosita. Cronos es &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Teresita Sánchez&lt;/span&gt; (teclados), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Jairo Saquicoray&lt;/span&gt; (cello) y la propia &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Catherine Julia Barrow&lt;/span&gt; (violín). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9GiREjjsI/AAAAAAAAAJo/fon7cgMslys/s1600-h/Quimera-Blake.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9GiREjjsI/AAAAAAAAAJo/fon7cgMslys/s400/Quimera-Blake.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129396055110291138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Blake&lt;/span&gt; es su nombre. Acompaña al artista. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Tyger tyger burning bright in the forest of the night.  &lt;/span&gt; Sheriff. Rey lagarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9GUhEjjrI/AAAAAAAAAJg/PkcuvT1gMpE/s1600-h/Manantial-Blues-Armonica.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9GUhEjjrI/AAAAAAAAAJg/PkcuvT1gMpE/s400/Manantial-Blues-Armonica.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129395818887089842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Manantial Blue&lt;/span&gt;s, armónica. La escalinata. Noche fría de jazz. Un público expectante, un ambiente interesante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9GLxEjjqI/AAAAAAAAAJY/9TurfHzsKwI/s1600-h/Quimera-Agustin-Reyna-Bajo.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9GLxEjjqI/AAAAAAAAAJY/9TurfHzsKwI/s400/Quimera-Agustin-Reyna-Bajo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129395668563234466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Agustín Reyna&lt;/span&gt; (bajo). Del grupo de Gabino Palomares. Canciones de melancolía, campiranas y tradicionales. El Barzón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FrBEjjpI/AAAAAAAAAJQ/wuBSIXw8ddQ/s1600-h/danza-prehisp.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FrBEjjpI/AAAAAAAAAJQ/wuBSIXw8ddQ/s400/danza-prehisp.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129395105922518674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fuera de programa, un ensamble de experiencias, mensajes, innovaciones. Una de ellas es la propuesta de danza prehispánica integrada por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Berenice Gómez&lt;/span&gt;, quien junto con su pareja, rescatan ideas y danzas otomíes del centro de México. Su elaborado atuendo y colorido, está cargado de simbologías herméticas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FihEjjoI/AAAAAAAAAJI/kMf2CDfD3Ho/s1600-h/Quimera-Artesano.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FihEjjoI/AAAAAAAAAJI/kMf2CDfD3Ho/s400/Quimera-Artesano.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129394959893630594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los artesanos encuentran en símbolos eclécticos, puntos de atención. Algunos de ellos estudiantes de antropología de la Escuela Nacional de Antropología, otros coleccionistas de peyotes de jade y obsidiana, manufacturas callejeras de armaduras contra malos sentimientos,  hombres de orejas horadadas al más puro estilo azteca y maya. Eclecticismo, espiritualidad, visiones de universos permanentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FXBEjjnI/AAAAAAAAAJA/4qaUkfEBbLA/s1600-h/Quimera-onix-3.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FXBEjjnI/AAAAAAAAAJA/4qaUkfEBbLA/s400/Quimera-onix-3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129394762325134962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La presencia artística cubana a través de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alejandro y sus Ónix&lt;/span&gt;, en el Parque Juárez.   Música de son, salsa, wuawuancó para un bosque de pino y encino, de helados amaneceres. Rumba al lado de la fuente de la sirena. Piel de mar al pie del volcán.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FLxEjjmI/AAAAAAAAAI4/Nb7EV4PgqZ8/s1600-h/Quimera-Percusion.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9FLxEjjmI/AAAAAAAAAI4/Nb7EV4PgqZ8/s400/Quimera-Percusion.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129394569051606626" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las percusiones de múltiples formas, esotéricas, modernas, amplificadas, tradicionales, discos, zumbidos, marinas, africanas, indias, de naturaleza sacra, serpenteantes.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9EyxEjjlI/AAAAAAAAAIw/Yi4L8GNWpUI/s1600-h/Quimera-Quem-Maria-Emilia-M.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9EyxEjjlI/AAAAAAAAAIw/Yi4L8GNWpUI/s400/Quimera-Quem-Maria-Emilia-M.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129394139554877010" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;María Emilia Martínez&lt;/span&gt;, del grupo &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Quem&lt;/span&gt;, seducción en el escenario, mezcla argentina y mexicana de música brasileira.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9CqREjjkI/AAAAAAAAAIo/7wE9vNO5_Ps/s1600-h/Quimera-San-Juan-Bautista.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9CqREjjkI/AAAAAAAAAIo/7wE9vNO5_Ps/s400/Quimera-San-Juan-Bautista.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129391794502733378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sin un recinto formal y oficial para el evento cultural, la iglesia de San Juan Bautista fue foro de música clásica. Bella construcción española en terreno al pie del cerro del Calvario.  En este escenario se dieron cita &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Hamat&lt;/span&gt; (ópera), S&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;andra Valdés Lugo&lt;/span&gt; (ópera), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Rondalla Siete Notas de Amor&lt;/span&gt; (rondalla), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Orquesta de Cámara de Metepec y Coro del Centro Cultural Mexicano de la Universidad del Estado de Hidalgo, Cuarteto de Cuerdas Hanna Hiipakk&lt;/span&gt;a (música clásica), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ensamble de guitarras de la Escuela de Bellas Artes de Toluca&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Rubén Reyes&lt;/span&gt; (música clásica), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Luz y Sombra&lt;/span&gt;, Trío Clásico de la Universidad Autónoma del Estado de México (música clásica), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Máscara entre sombras&lt;/span&gt; (teatro de la calle), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Jacqueline Bernal&lt;/span&gt; (violinista de la Universidad Autónoma del Estado de México), así como la O&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;rquesta Sinfónica Marina&lt;/span&gt;, de la Secretaría de Marina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9CMhEjjjI/AAAAAAAAAIg/uUz3FzjzILM/s1600-h/Quimera-Publico.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9CMhEjjjI/AAAAAAAAAIg/uUz3FzjzILM/s400/Quimera-Publico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129391283401625138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El público cautivo de la cultura libre. Escenas de miradas en armonía. Alteraciones del sedentarismo. Inspiración, melancolía y alegría. Punto final a una noche que apenas comienza.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9BNBEjjiI/AAAAAAAAAIY/ROQQuzMlzmc/s1600-h/Quimera-Sara-Niurka-Brito.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9BNBEjjiI/AAAAAAAAAIY/ROQQuzMlzmc/s400/Quimera-Sara-Niurka-Brito.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129390192479931938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los famosos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;mojitos&lt;/span&gt; cubanos fueron preparados en el Parque Juárez por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt; Sara Niurka Brito&lt;/span&gt;, para delicia de los amantes de la Habana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9AtBEjjhI/AAAAAAAAAIQ/jM2x6x52pOs/s1600-h/Quimera-Terra-Franca-Cant2.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry9AtBEjjhI/AAAAAAAAAIQ/jM2x6x52pOs/s400/Quimera-Terra-Franca-Cant2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129389642724118034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Terra Franca&lt;/span&gt;, voz, guitarra y percusiones de mezclas flamencas y árabes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry8_9hEjjgI/AAAAAAAAAII/nwKUctEjwD8/s1600-h/Quimera-Terra-Franca-Danza.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry8_9hEjjgI/AAAAAAAAAII/nwKUctEjwD8/s400/Quimera-Terra-Franca-Danza.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129388826680331778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La danza, el movimiento perpetuo de un espíritu que no cesa de fluir a través de los espectadores en un solo cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry8_VBEjjfI/AAAAAAAAAIA/dFoJ3nPVvJw/s1600-h/quimera_logo.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry8_VBEjjfI/AAAAAAAAAIA/dFoJ3nPVvJw/s400/quimera_logo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129388130895629810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las manos sin descanso, el barro conformando un ser, una figura emblemática. El símbolo del festival reúne a los 4 elementos conjugados para dar vida creativa. En Metepec se inventó el concepto de "árbol de la vida" en su abigarrada, colorida y exhuberante expresión cristiana y prehispánica. Quimera tuvo lugar del 19 al 30 de octubre de 2007. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Festival Quimera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;documental, textos e imágenes especialmente recuperadas para este blog.&lt;br /&gt;textos Daniel Navarro&lt;br /&gt;Fotografía Lili Diaz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metepec, Estado de México. 2007. Derechos reservados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-8240084610964915411?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/8240084610964915411/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=8240084610964915411' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8240084610964915411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/8240084610964915411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/festival-quimera.html' title='FESTIVAL QUIMERA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry98PBEjj8I/AAAAAAAAALc/MSFOdvCe4Rs/s72-c/Quimera-Escenario-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-7082957725014656988</id><published>2007-11-04T22:59:00.001-06:00</published><updated>2007-11-05T09:55:49.688-06:00</updated><title type='text'>LA PUERTA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry88iBEjjdI/AAAAAAAAAHw/yXuCg6eNPDY/s1600-h/la_puerta.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry88iBEjjdI/AAAAAAAAAHw/yXuCg6eNPDY/s400/la_puerta.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129385055699045842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;LA PUERTA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La puerta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;blockquote&gt;para ti, en días que olvido&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Sólo estoy frente a una puerta, &lt;br /&gt;no es nada más,&lt;br /&gt;un relieve en el horizonte, &lt;br /&gt;esquema de palabras sin sentido&lt;br /&gt;entrada, salida, acaso vidrio.&lt;br /&gt;Medio punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es otra cosa que un rectángulo de madera&lt;br /&gt;una estructura, una losa de granito&lt;br /&gt;con letras en negro. Una fecha,&lt;br /&gt;una persona conocida.&lt;br /&gt;Un amigo, un cometa&lt;br /&gt;ferviente amante de mis brazos&lt;br /&gt;amoroso corazón compartido&lt;br /&gt;un ausente de mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él.&lt;br /&gt;Lo conocí hace tiempo y se fue&lt;br /&gt;por esa puerta de tierra&lt;br /&gt;visible vacío de planeta&lt;br /&gt;de sombra acusada, de venero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo amé tanto,&lt;br /&gt;tanto,&lt;br /&gt;que coincidimos en el tiempo.&lt;br /&gt;Quise ser su sangre&lt;br /&gt;su espiga, su semen repetido en el mío&lt;br /&gt;su toro dorado sobre el pasto&lt;br /&gt;su hombre que soy, mí encarnado&lt;br /&gt;visiblemente su huella, su sombra&lt;br /&gt;su emblema terrenal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo extraño en días que olvido&lt;br /&gt;y es tarde cuando el recuerdo se agolpa&lt;br /&gt;en oleaje de extrañas palabras&lt;br /&gt;agobio del desamparo,&lt;br /&gt;pavesa, relicario, padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo una puerta, es todo,&lt;br /&gt;una piedra desdibujada en el horizonte&lt;br /&gt;una fecha, y un reflejo&lt;br /&gt;el eco de palabras afinadas, &lt;br /&gt;partitura de madera.&lt;br /&gt;Una puerta, sólo. &lt;br /&gt;Una voz que me llama&lt;br /&gt;un silencio que me enciende&lt;br /&gt;un fervor, un día menos,&lt;br /&gt;un desvivir hasta llegar.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arte gráfico: lili diaz, avrilphoto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-7082957725014656988?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/7082957725014656988/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=7082957725014656988' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7082957725014656988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/7082957725014656988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/la-puerta.html' title='LA PUERTA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry88iBEjjdI/AAAAAAAAAHw/yXuCg6eNPDY/s72-c/la_puerta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-5511887980501577634</id><published>2007-11-04T22:57:00.000-06:00</published><updated>2007-11-05T09:59:42.685-06:00</updated><title type='text'>LA DANZA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry89kREjjeI/AAAAAAAAAH4/xhnI6YxHttI/s1600-h/sombrerudo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry89kREjjeI/AAAAAAAAAH4/xhnI6YxHttI/s400/sombrerudo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129386193865379298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA DANZA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La danza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡Catalina! –El muchacho casi gritó cuando lo dedujo--: Fue así, ¡de tres en tres!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos copos de nieve caían en Moscú. &lt;br /&gt;Los tigres liberados cruzaban el Kremlin diagonalmente, mientras los caballos percherones recorrían el escenario arrastrando un carruaje. &lt;br /&gt;Los felinos se movían hacia adelante (serían seis en total) y ágilmente se impulsaban, sin hacer ruido, como fantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella ocupaba el único asiento de ese ricamente decorado vehículo, contemplé la mirada perdida, ausente. &lt;br /&gt;Su piel inmaculada y nacarada, los labios en una mueca de distancia “Un amor imposible” se repetía circularmente. &lt;br /&gt;Actriz de teatro, Catalina hubiera querido lanzarse ante las vías del tren, como Anna Karénina, aquél personaje de la literatura a la que ahora encarnaba. &lt;br /&gt;Sus ojos azules y su cabellera castaña eran un reflejo del tedio producido por el impacto ante lo imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, bordeando los bosquecillos encantados de utilería, las calles llenas de nieve colmaban la ciudad que sorprendió a los camaleones, las baldosas de los zares se levantaban en un universo de locura. &lt;br /&gt;Un hombre veía el carruaje avanzar y se apartó. &lt;br /&gt;El viento parecía soplar ante la comitiva de tigres y caballos percherones que avanzaban en loca carrera. &lt;br /&gt;Se unieron en la Plaza, una horda de mongoles que venían en asalto a Moscú. &lt;br /&gt;Los elefantes en estampida... Función de teatro para un solo espectador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un lustroso ébano masculino entre penumbras sigue la escena. &lt;br /&gt;Catalina en el escenario, desciende del carruaje, y se mira reflejada en un espejo. &lt;br /&gt;Ignorando el escenario, con cadencia se vuelve a retocar el labial y el maquillaje. &lt;br /&gt;Cierra el aditamento y lo coloca en su bolso de piel. &lt;br /&gt;La mirada de reflejos, besos con indicios le recuerda aquellos momentos que no regresarán. &lt;br /&gt;“Alejandro ...” Unas serpientes se acomodan en la copa de los árboles, y esperan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro lo que me muestra el escenario y la voz es mi pensamiento. &lt;br /&gt;Ella me indica el instante en que debo participar, ascender en el guión que no alcanzo a dilucidar. &lt;br /&gt;Hombres y bestias alrededor de Catalina que mira todo con desprecio. &lt;br /&gt;Veo que una mano del color de los asiáticos que la busca acariciar con lascivia, ella se deja por un instante y posteriormente evita el toque en forma brusca. &lt;br /&gt;Otros olfatos le detectan y poco a poco el escenario se inunda de seres cuya procedencia me es desconocida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De tres en tres” recuerdo que sollozó el muchacho. &lt;br /&gt;Me identificaba con él, particularmente cuando lo vi desfallecer al caer del carruaje en un fallido intento por defender lo que ella parecía aceptar: la inminente cópula salvaje entre la mujer y dos hombres: &lt;br /&gt;“Somos dos, requerimos tres, falta uno... uno”, repitió al final, desplomado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ascendí al escenario y sin retirar la vista del caído, participé en el desenfreno. &lt;br /&gt;Me abrí paso en la turba que se arremolinaba alrededor de Catalina desprendiendo luces en el piso y bambalinas. &lt;br /&gt;Me acerqué, me acercó su rostro, mordí mis labios con su boca y perfumé mi cuerpo con su aroma esparcido en el sudor bajo las luces. &lt;br /&gt;Ella levantaba los brazos y acomodé mi figura como su sombra. &lt;br /&gt;Me perdí en sus profundidades y olvidé mi nombre.&lt;br /&gt;Sombra y carne, miré por sus ojos y a través de los míos. &lt;br /&gt;Mi piel se hizo luz y oscuridad, transmutada en la esfera de las incógnitas sin solución. &lt;br /&gt;Era yo, ahora somos ella y yo al mismo tiempo. &lt;br /&gt;Ella es mí y su, lo nuestro, sitiado por nuestra determinación de ser entes simultáneos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteo y, por ende, voltea –volteamos-- mirando a través de mis ojos al caído. &lt;br /&gt;Ella y yo nos acercamos, haciendo caso omiso de marabunta y hordas que siguen inundando el escenario, apilados a nuestro alrededor. &lt;br /&gt;Senos y pelambres, uñas y pieles desnudas en un cuadro que se derrama. &lt;br /&gt;Al inclinarnos, ella con sus manos y yo con mi piel, tocamos al caído. &lt;br /&gt;Responde, nos toca, se funde, me inundo con la presencia del único espectador que había presenciado nuestras visiones extraterrenales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Alejandro” lo llama. &lt;br /&gt;Él abre los ojos. &lt;br /&gt;Ella lo mira y yo desde la parte posterior de su retina me niego a aceptar lo que veo. &lt;br /&gt;Soy yo la sombra y al mismo tiempo veo a Alejandro reflejar mi propio destello.&lt;br /&gt;Al fin logro entender que mi llamado es fuerte. &lt;br /&gt;He llamado a la bestia y me ha obedecido. &lt;br /&gt;Ella se doblega ante mi presencia. &lt;br /&gt;Alejandro se acerca, se une, los tres estamos inmersos en el mismo cuerpo, como monstruosidad homérica. &lt;br /&gt;Somos tres rostros de un minotauro en el salón vacío del teatro; en anatomía femenina, nuestros tres rostros miran hacia todas partes simultáneamente. &lt;br /&gt;Coordinados desplazamientos regidos por el deseo de ella: Ágiles, volátiles, sensuales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las hordas y las bestias callan al unísono: se oyen unas llaves. &lt;br /&gt;Gira la cerradura y en un extremo, la puerta del teatro se abre. &lt;br /&gt;La luz solar inunda el rectángulo que se proyecta en el piso. &lt;br /&gt;Breve instante que aprovechamos para apretujarnos entre las paredes, con rapidez, junto con las bestias violentas del escenario. &lt;br /&gt;Elefantes, tigres, carruajes, baldosas y torres nos difuminamos ante la homogeneidad de una pared fría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el teatro sucede lo rutinario, las farsas y lo maniqueo. &lt;br /&gt;La mujer (nácar), él (arena), yo (ceniza), las bestias (proboscidios del Congo, felinos de Siberia) y las hordas (furiosos herederos de Gengis Khan) atestiguamos lo que sucede desde nuestro refugio de piedra y cal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día transcurre (doce clepsidras) y llega la noche, cuando la impaciencia nos invade ya al ver un salón pletórico de seres grises –todos--: los que ocupan el escenario (actores, olores vulgares, música despreciable) y los que se desparraman en asientos (cerdos alcohólicos presos del tedio). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin termina, después de la medianoche. &lt;br /&gt;Sólo cuando se vacía el escenario y se oculta la última luz bajo el acoso de la oscuridad, nos aventuramos a ocupar nuevamente ese espacio que nos pertenece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surgimos en procesión: &lt;br /&gt;Monstruosidades bellas, &lt;br /&gt;hordas sin clemencia, &lt;br /&gt;bestias de belfos, trompas y colmillos; &lt;br /&gt;ávidos para colmar nuestros alientos, &lt;br /&gt;a morder una vez más el telón en lujuria, &lt;br /&gt;a poseernos lamiendo baldosas de un Kremlin que llama nieblas, &lt;br /&gt;y sin pudor estrellando cada sillón contra las paredes, &lt;br /&gt;cuando hacemos la danza del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Maridaje.- Sugiero leer esta historia en compañía del segundo movimiento de la 11ª Sinfonía de D. Shostakovich.&lt;br /&gt;Cancún, México&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arte gráfico: lili diaz, avrilphoto. México.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-5511887980501577634?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/5511887980501577634/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=5511887980501577634' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5511887980501577634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/5511887980501577634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/la-danza.html' title='LA DANZA'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry89kREjjeI/AAAAAAAAAH4/xhnI6YxHttI/s72-c/sombrerudo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-4612903431390282164</id><published>2007-11-04T22:53:00.001-06:00</published><updated>2007-11-05T17:19:19.023-06:00</updated><title type='text'>CAFE LA PARROQUIA VERACRUZ</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-fpxEjkDI/AAAAAAAAAMU/f5k-hBI5rNw/s1600-h/villa-de-mar-tranvia.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-fpxEjkDI/AAAAAAAAAMU/f5k-hBI5rNw/s400/villa-de-mar-tranvia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129494040494182450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Todos Vuelven": el mural del Café La Parroquia, Veracruz&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.- El mural y la poesía&lt;br /&gt;El año 2008 marcará 200 años del establecimiento del Café La Parroquia, quizás uno de los cafés de mayor antigüedad en México. Un lugar donde la historia reúne a María Félix, Salvador Díaz Mirón, Agustín Lara, a los pobladores y visitantes de un Puerto y su rincón. Ambos han visto la cotidianeidad y lo exhilarante, lo nacional y las invasiones extranjeras. Veracruz y su Café de la Parroquia. Lo visito, lo escucho, lo descubro una vez más y transcribo el texto de J. C. Espinosa que serpentea un mural de Bruno Ferreira, pintado en 1989:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todos vuelven”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo nace: esto es alfa&lt;br /&gt;Todo muere: esto es omega&lt;br /&gt;Los especímenes humanos&lt;br /&gt;Se ponen las mascaras&lt;br /&gt;Y juegan con la irrealidad.&lt;br /&gt;“Todos en un mismo barco”&lt;br /&gt;Los superfluos y los inteligentes&lt;br /&gt;El crédulo y el incrédulo&lt;br /&gt;Los soberbios y los humildes&lt;br /&gt;El audaz y el tímido&lt;br /&gt;Los justos e injustos&lt;br /&gt;El pobre y el rico&lt;br /&gt;Los cuerdos y los locos&lt;br /&gt;El opresor y el oprimido&lt;br /&gt;Los aptos e ineptos&lt;br /&gt;El auténtico y el falso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-dZxEjkCI/AAAAAAAAAMM/81OFAGhePpA/s1600-h/mural-0.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-dZxEjkCI/AAAAAAAAAMM/81OFAGhePpA/s400/mural-0.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129491566593019938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dignos e indignos&lt;br /&gt;El fanático y el creyente&lt;br /&gt;Los negros y los blancos&lt;br /&gt;El fuerte y el débil&lt;br /&gt;Los mezquinos y dadivosos&lt;br /&gt;El soberbio y el ebrio&lt;br /&gt;Los amigos y enemigos&lt;br /&gt;El libertario y el dictador&lt;br /&gt;Los fieles e inflieles&lt;br /&gt;El mortal e inmortal&lt;br /&gt;El feliz e infeliz&lt;br /&gt;Los ciegos y los sordos&lt;br /&gt;En fin, los hombres de éxito&lt;br /&gt;y los fracasados:&lt;br /&gt;todos ellos cantando&lt;br /&gt;la música del silencio&lt;br /&gt;o recitando los versos del poeta.&lt;br /&gt;Cada uno con su cada cual&lt;br /&gt;A bordo de un mismo tranvía&lt;br /&gt;En busca &lt;br /&gt;Del paraíso perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J. C. Espinosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy soy cada uno de ellos, uno más de los que retornan. Uno de los Todos que volvemos al mismo sitio, y del mismo lugar, espectros que nos reunimos y formamos un personaje más en el mural del Café La Parroquia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-buxEjkAI/AAAAAAAAAL8/cxHIq5Fj6lA/s1600-h/malecon-veracruz.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-buxEjkAI/AAAAAAAAAL8/cxHIq5Fj6lA/s400/malecon-veracruz.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129489728347017218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;B.- La historia&lt;br /&gt;Un español de tiempos del virreinato abre las puertas de su establecimiento. Una esquina, un local frente a la Parroquia de La Asunción. 1808. Todavía no se inicia la independencia de México, mas José de Capdevill inició la trayectoria de un comercio cafetalero y restaurant tan extenso como la vida independiente de un país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En La Parroquia se sirve café con leche, denominado “lechero”, el cual consiste en una mezcla servida en su mesa, de licor de café y leche espumosa. Esta técnica de preparación ha caido en desuso, excepto en ciertos lugares de mucho pasado, tales como los cafés de chinos en varias partes del país, así como en el restaurant y franquicia “Los Bisquet`s de Obregón” en la ciudad de México.  Asimismo, otra tradición acompaña al ritual de servir el café en La Parroquia: el golpear la taza con la cuchara para llamar al servidor de café. Usualmente esta conducta es de mal gusto o incluso ofensiva en la mayoría de los restaurants y cafés de México. No obstante, es una tradición que tiene al menos cien años en La Parroquia. La explicación se atribuye a los conductores de tranvías (un sistema de transporte desaparecido en el Veracruz actual), quienes tintineaban sus campanas para pedir café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-cbBEjkBI/AAAAAAAAAME/1XbYflEfjdg/s1600-h/agustin-lara.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-cbBEjkBI/AAAAAAAAAME/1XbYflEfjdg/s400/agustin-lara.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129490488556228626" /&gt;&lt;/a&gt;La Parroquia funcionó como un sitio único, un solo lugar, el acostumbrado, el mismo centro de gravitación. No obstante, ha tenido una serie de excentricidades a lo largo de su historia. Actualmente, a raíz de divisiones y herencias, el Café se encuentra dividido en forma no de franquicia, sino de nombres con sufijos o alteraciones. Una tristeza el que no se hayan puesto de acuerdo. Tenemos en el lugar de siempre a Los Portales, con su réplica de la escultura de Agustín Lara. En sucursales, se tiene al Café La Parroquia de dos Marce y otro lugar frente al Malecón. Recientemente en Plaza de las Américas, con mural. Asimismo, pequeños servicios de café en algunas gasolineras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El embate de las cafeterías en serie, de poderosas franquicias internacionales, me hace dudar del futuro de La Parroquia. No me extrañaría ver un Sanborn's o Vips en algunos de estos lugares. Ojalá y La Parroquia pueda resistir los nuevos cambios que se avecinan en Veracruz y en México. Un café tradicional, para conocer Veracruz y uno de los primeros establecimientos europeos en toda la historia del continente americano. Se dice fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-g9REjkEI/AAAAAAAAAMc/eekBNlOr0dw/s1600-h/amores.jpg"&gt;&lt;img style="block:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-g9REjkEI/AAAAAAAAAMc/eekBNlOr0dw/s400/amores.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129495475013259330" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arte gráfico: "Mural" Lili Diaz. avrilphoto. 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-4612903431390282164?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/4612903431390282164/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=4612903431390282164' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4612903431390282164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/4612903431390282164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/todos-v.html' title='CAFE LA PARROQUIA VERACRUZ'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-fpxEjkDI/AAAAAAAAAMU/f5k-hBI5rNw/s72-c/villa-de-mar-tranvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-1086611661120564252</id><published>2007-11-04T22:51:00.000-06:00</published><updated>2007-11-05T22:02:32.035-06:00</updated><title type='text'>BOSQUE CARDINAL</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-J-hEjj-I/AAAAAAAAALs/UNrv_Fq0dQo/s1600-h/bosque_cardinal.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-J-hEjj-I/AAAAAAAAALs/UNrv_Fq0dQo/s400/bosque_cardinal.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129470207720656866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Bosque cardinal&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;la ciudad con la que hablo cuando no hablo con nadie &lt;br /&gt;y que ahora me dicta estas palabras insomnes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Octavio Paz, Hablo de la ciudad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, desgarrado, exhausto de mirar estatuas de bronce en los laberintos de una ciudad lóbrega, convertido en mudo testigo de escenarios distantes, ajenos, con colores que ahora ya no reconozco, “--Regresa”. Sin haberte olvidado, te recuerdo al encontrar un pedazo de papel ajetreado por el viento, en el rojo letrero, en la cadavérica luz de centros comerciales habitados por espectrales roedores, ropa en jirones y roídos sombreros invisibles. Al poco de dejarte, el amor aquel que buscaba en otros muros, se desvaneció como imagen polvorienta, porque nunca había sido, jamás fue. “--¿Me olvidaste?” Los dos lo sabíamos de antemano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino vencido, la ciudad que antes amé, ahora me expulsa. No tengo otra opción que aceptar que te necesito cuando no hay otra cosa mejor, cuando tu cuerpo es el único calor para mi espalda, sólo cuando mis besos de dientes amarillentos desean cultivar semillas de palabras en tu tersa y virginal piel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí estás. &lt;br /&gt;Sola. Solos. Tú , yo, y nuestro bosque cardinal.&lt;br /&gt;Gracias por encender la fogata.&lt;br /&gt;Esperándome. Esperándonos.&lt;br /&gt;El incienso.&lt;br /&gt;Las palabras.&lt;br /&gt;El reencuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no transcurre mucho espacio.&lt;br /&gt;El humo y sus fractales. &lt;br /&gt;Los giros de la naturaleza. &lt;br /&gt;Te doy la noticia. &lt;br /&gt;Yo, hoy, como antes, me voy otra vez. Anhelo un universo que me abrigue en los tiempos nuevos, en la brizna de horizonte que apenas vislumbro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te detengas, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;beso&lt;/span&gt;. Anda. Mira eso que te atrae, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;caricia&lt;/span&gt;. Entrega tu piel al azar del contacto que finalmente te llegará como palomas a la cornisa, “--Ámame siempre, mi cielo”. &lt;br /&gt;Yo también te abandono –me dices. &lt;br /&gt;Agridulce, sonrío: Así somos.&lt;br /&gt;Tú también. ¿Hacia dónde vas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pronto? &lt;br /&gt;No lo sé, mas nos volveremos a ver. Nos buscaremos cuando estemos una vez más, como ayer. Cuando el sueño que persigo resulte falso, vacío. Cuando mi amante ciudad me escupa. Cuando a ti algo te haga regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Testigo o actor de un sueño imposible, marcando las esquinas polares de una felicidad que nos rehuye. Entonces regresaremos para volver a acomodar nuestros cuerpos, juntos, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;beso&lt;/span&gt;. Mirarás una fogata, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;caricia&lt;/span&gt;, la que habré encendido para esperarte, “ámame siempre, mi cielo”. &lt;br /&gt;Nuestro abrigo-bosque alrededor. Lo único que permanece inalterable. Bosque de niebla. &lt;br /&gt;Te vas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, miro a la que me espera. &lt;br /&gt;A lo lejos. &lt;br /&gt;Ciudad infecta.&lt;br /&gt;Está inflamada de deseos.&lt;br /&gt;Putrefacta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decirnos adiós, me perfilo con respiración azarosa y gris, hacia mi amante, justo cuando sus cadavéricas luces me seducen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arte gráfico: "árboles en ciénegas". Lili Diaz. avrilphoto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-1086611661120564252?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/1086611661120564252/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=1086611661120564252' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1086611661120564252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/1086611661120564252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/bosque-cardinal.html' title='BOSQUE CARDINAL'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-J-hEjj-I/AAAAAAAAALs/UNrv_Fq0dQo/s72-c/bosque_cardinal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-3486567017025789208</id><published>2007-11-04T22:50:00.000-06:00</published><updated>2007-11-05T21:58:08.915-06:00</updated><title type='text'>PREMIO NOBEL Y LA MERCADOTECNIA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-KjxEjj_I/AAAAAAAAAL0/ot-Tg1lX6_4/s1600-h/cielo-global.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-KjxEjj_I/AAAAAAAAAL0/ot-Tg1lX6_4/s400/cielo-global.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129470847670783986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El Premio Nobel concluye la primera etapa en la mercadotecnia del Calentamiento Global&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;I read the news today, oh boy.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;John Lennon and Paul McCartney&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las teorías científicas se masifican, se desvirtúan. Por alguna razón, la idea original, una vez que fluye por la comunicación de grandes sectores de población, va forjando cauces cada vez más profundos, elaborando un peculiar mapa ideológico. Tal es el caso del concepto “calentamiento global”, un esquema de teorías e investigación científica que actualmente se encuentra profundamente desvirtuado por la opinión pública. Toda esta preocupación rebasa las usuales preocupaciones de los ecologistas y poco a poco se han implantado en el mundo conceptual de un citadino promedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intuitivamente pensamos que calentamiento global es sinónimo, causa y consecuencia, de un hecho más o menos comprobable: hace más calor que antes. Derivado de esto, las noticias nos indican un futuro (casi presente) apocalíptico, incluyendo desborde de ríos, calentamiento de los mares, disolución de los glaciares, incremento en el nivel del mar, desaparición de ciudades costeras, huracanes al por mayor, escasez de agua potable, plagas, enfermedades, y creciente pobreza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien el futuro pletórico de cataclismos no es algo nuevo bajo el sol, de hecho es una de las ideas más antiguas de la literatura universal, nuestra primera pesadilla del milenio consiste básicamente de lo siguiente: Se ha demostrado un incremento en la temperatura media mundial en 4 grados centígrados, y este incremento se inicia a partir de la revolución industrial. La causa (con cada vez menos debate) es la presencia de los gases de invernadero en la atmósfera. Y finalmente tales gases proceden de los denominados “combustibles fósiles”, léase petróleo, gas natural y carbón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La disponibilidad mundial de yacimientos no es equitativa para cada paìs, al contrario. La distribución geográfica de los principales centros de producción petrolera se sitúan en países del denominado Tercer Mundo: los países árabigos, Venezuela, México. No obstante, la posesión de los yacimientos no es suficiente, porque la contraparte tecnológica tampoco está distribuida equitativamente, al contrario. La tecnología de extracción y refinamiento depende de los países del Primer Mundo: Estados Unidos, Europa, Canadá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tercer elemento lo conforma la distribución geográfica de los principales emisores de gases de carbono, ya que éstos se localizan en los países árabes en primer lugar, seguidos de los países del Primer Mundo. El Tercer Mundo emite cantidades inferiores a los dos grupos anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dependencia mundial de los combustibles fósiles usualmente conduce a relaciones pacíficas entre los pueblos de la propia comunidad planetaria, no obstante existen crisis recurrentes en el trastocamiento de mercados derivado de cambios en el suministro del petróleo ya sea por fenómenos hidrometeorológicos (huracanes, fundamentalmente), o por fluctuaciones en el precio por condiciones económicas internacionales. Asimismo, el tema del petróleo puede dar lugar a conflictos internacionales tal y como sucede con los registros históricos de las expropiaciones petroleras, o a la invasión de Iraq, la guerra del Golfo Pérsico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ende, la asociación petróleo – gases invernadero – calentamiento global conduce a una creciente visión dual acerca de los hidrocarburos y su uso. Considerando las reservas mundiales, las alzas inesperadas del precio por barril, y los acuerdos internacionales vigentes tales como el Protocolo de Montreal y el Protocolo de Kyoto, el escenario es dependiente de un esquema de inversión mundial que invertirá en la compra de bonos de emisiones de carbono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se trata de reducir la dependencia mundial (léase algunos países sin yacimientos de petroleo pero con potencialidad tecnológica múltiple), del petróleo con la finalidad de reducir las emisiones de gases invernadero, ¿cuál es el escenario posible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yendo un poco más allá, y supongamos por un instante que el tema del calentamiento global responda a intereses internacionales en materia de energía, la pregunta que surge de inmediato es la siguiente: ¿Cuál sería la fuente de energía que podría ser de un poder tal que pueda desplazar a la actual dependencia de hidrocarburos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El documento elaborado por Nature, incluye un análisis muy interesante acerca de las diferentes perspectivas en materia energética hacia el futuro. Se evalúan en el documento las siguientes fuentes: nuclear, solar, biocombustibles, licuefacción de carbón mineral. Algunas de las proyecciones potenciales derivadas de este análisis son las siguientes:&lt;br /&gt;La energía producida por hidrocarburos paulatinamente recibirá un mayor embate de la opinión pública, justificando la búsqueda de alternativas, algunas de las cuales se encuentran descartadas de antemano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La energía nuclear incrementará la dependencia tecnológica particularmente de países pobres de los países ricos. Para ello, y debido a la mala fama actual de la energía nuclear (derivada de los accidentes Chernobyl y Pennsylvania, así como de la memoria de la conclusión nuclear de la denominada “Segunda Guerra Mundial”), es preciso remontar, con una extensa campaña publicitaria, por supuesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos temas relacionados, el asunto es complejo, la posesión de materiales, depósitos finales de residuos, tráfico de plutonio, lamentablemente, el espectro de guerra nuclear internacional se incrementará. Indefectiblemente, los gases de invernadero serán sustituidos por el fallout y debris atmosférico de material radioactivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tesis que se propone en este ensayo es la siguiente: el tema de calentamiento global consiste en una compleja interacción de intereses internacionales respecto del uso, propiedad y distribución de fuentes de energía, así como de regulaciones internacionales para que un determinado número de países incrementen el nivel de dependencia tecnológica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello se requiere de una intensa campaña de opinión pública, que al masificar los temas científicos, se desvirtúen. Las actividades se centran por ahora en la etapa de mercadotecnia en tiempos de paz acerca del calentamiento global. No me sorprende la concesión del premio Nobel de la Paz al Lic. Al Gore y el Pánel Intergubernamental de las Naciones Unidas acerca de Cambio Climático. De acuerdo con el comité que otorga el premio, el Sr. Gore “es probablemente el individuo que más ha hecho para crear un mayor entendimiento global acerca de las medidas que se necesitan sean adoptadas”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estoy seguro que esa propaganda acerca del calentamiento global y la paz mundial estén relacionadas, no obstante, creo que esa ceremonia concluye lo que podríamos catalogar la primera etapa en las actividades de mercadotecnia. Falta la siguiente, que creo empezaremos a ver en breve. Mi perspectiva es que se va a mover el tema nuclear cada vez con mayor insistencia. Asimismo, la agenda nuclear será parte indisoluble del fortalecimiento internacional a las políticas energéticas que pudiesen ser emitidas por Gore, para lo cual supongo que se requerirá que se convierta en el próximo Presidente de los Estados Unidos. El premio Nobel de la Paz, es un irónico antecedente para los tiempos que nos esperan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reducción en las reservas mundiales de petróleo serán cada vez más con insistencia, noticia de primera plana. La dependencia nuclear como fuente de electricidad en Europa y Japón seguirá incrementándose. El Pánel de 10 países que discuten las fuentes de energía nuclar (Argentina y Brasil incluidos) tendrán noticias cada vez más alarmantes. Espero estar equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;México. 2007.&lt;br /&gt;Arte gráfico: "cielo global", lili diaz. avrilphoto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-3486567017025789208?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/3486567017025789208/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=3486567017025789208' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3486567017025789208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/3486567017025789208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/11/premio-nobel-y-la-mercadotecnia-del.html' title='PREMIO NOBEL Y LA MERCADOTECNIA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_59IETs_6TKM/Ry-KjxEjj_I/AAAAAAAAAL0/ot-Tg1lX6_4/s72-c/cielo-global.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-6317181977828587876</id><published>2007-10-03T23:53:00.000-05:00</published><updated>2007-10-15T11:23:57.819-05:00</updated><title type='text'>BLOG DE OCTUBRE: LOS NATURALISTAS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/RwRyri2-f2I/AAAAAAAAAHo/1O8EixReKFU/s1600-h/gonzalo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/RwRyri2-f2I/AAAAAAAAAHo/1O8EixReKFU/s400/gonzalo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5117341169017061218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El naturalista Gonzalo Pérez Higareda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La curiosidad y el amor a la naturaleza se mezclan en el andar de un naturalista. México ha sido afortunado en recibir grandes personalidades, y también en forjar sus propios héroes. De los primeros recuerdo a Humboldt, el viajero alemán que vio y apuntó con clarividencia nuestros humedales, los procesos evolutivos, nuestra sociedad. De los forjados en México los nombres de Sessé y Mociño, Clavijero, Alfonso L. Herrera, Maximino Martínez, Enrique Beltrán, Efraim Hernández Xolocotzin, Miguel Álvarez del Toro, brillan con luz propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he tenido la fortuna de conocer a un gran naturalista, quien además de mentor, ha sido amigo,  compañero expedicionario, inquisitivo descriptor de joyas herpetológicas del trópico mexicano, e incansable defensor de las selvas: Gonzalo Pérez Higareda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajero de islas, su trabajo en Isla Socorro es pionero, al igual que en los casquetes selváticos de las montañas neotropicales de Los Tuxtlas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Catemaco donde actualmente reside, es un pueblo curioso donde se dan cita los brujos. Yo quise ser hechicero, seguramente por admiración a Gonzalo quien en alguna ocasión me mostraba su anillo mágico adornado con pelos de muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un solitario explorador montado en un viejo Jeep a la caza de niebla con piel escamosa, su trabajo herpetológico con serpientes me impresionó y seguramente mis escritos en donde hago memoria de cascabeles, nauyacas y otras especies, son una herencia y tributo a su amistad y enseñanzas. No me extrañaría que el músico cubano Silvio Rodríguez quien escribió “Sueño con serpientes”, haya tenido a un amigo herpetólogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubridor de nuevas especies, las siguientes fueron bautizadas para la ciencia por Gonzalo Pérez Higareda: Tantilla slavensi, Tantillita lintoni rozellae, Atropoides olmec,  Geophis juliai, Pliocercus elaboides wilmarai, Sibon linearis, Micrurus limbatus spilosomus, y Conophis morai. Un alacrán de Los Tuxtlas fue bautizado como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Diplocentrus perezi&lt;/span&gt; en reconocimiento a Pérez Higareda.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo buen naturalista: visionario. Al mismo tiempo, partícipe de la tristeza de la desaparición de las selvas. Un célebre narrador de cuentos en la soledad de la noche, un extraordinario y sensible caminante de senderos que si acaso alguna vez inician, nunca terminan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya un abrazo a Gonzalo, y a todos los naturalistas de este mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Nota: la validez científica de las nuevas especies de Pérez Higareda se reitera en la lista de reptiles y anfibios más actualizada hasta el momento: Liner, E. A. 2007. A checklist of the Amphibians and Reptiles of México. Occasional Papers of the Museum of Natural Science, Louisiana State University, Number 80 (1 may), 60 pp. En referencia a Diplocentrus perezi, véase W. David Sissom. 1991. Diplocentrus perezi, a new species of scorpion from southeastern Mexico (Diplocentridae). Journal of Arachnology, 19: 122-125.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________&lt;br /&gt;Para este Blog de octubre tenemos los siguientes textos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/10/ciudad-gotica.html"&gt;Ciudad Gótica&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (Ficción)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Los jetliners habían impactado las torres...&lt;br /&gt;“Joker, eres una maravilla, ¡qué locura de genialidad, te admiro...!” Joker le colgó mascullando palabras obscenas, maldiciones en swahili y urdu que había aprendido de niño en una de sus tantas historias inventadas sobre su propio pasado.&lt;br /&gt;El maquillaje le disimulaba su piel negra, haciéndolo inmune a sus recuerdos infames, a su historia de vergüenza y de paria.&lt;/blockquote&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/10/no-hay-montanas.html"&gt;No hay montañas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (Prosa poética)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Lo escrito con anterioridad&lt;br /&gt;se ha borrado misteriosamente. &lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/10/frontera.html"&gt;Frontera&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (Narrativa)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Mi amigo le empezó a decir cosas, pero la mujer no parecía hacerle caso, por lo que me dediqué a ver la película pornográfica que se exhibía en la televisión, en la parte superior del área de baile. Por más que mi amigo hacía intentos, la mujer lo ignoraba por completo.&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/10/cobalto.html"&gt;Cobalto&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (prosa poética)&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cobalto.&lt;br /&gt;¿Se habían preguntado cuál es mi nombre?&lt;br /&gt;Me causa una comezón suave escribir mi nombre en la arena y desaparecer entre cada paso de olas juguetonas.&lt;br /&gt;Me hacen olvidar mi resabio de una venganza añeja. &lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/10/mescalero.html"&gt;Mescalero&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (Ficción étnica)&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Me sentía como un espantapájaros en medio de esa mañana llena de insectos adheridos a mi cuerpo, cantando una canción indescriptible. No sé cuánto transcurrió. Quizás sea irrelevante.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Feliz Oktoberfest en la Villa.&lt;br /&gt;.En el blog de noviembre tendremos la cobertura del festival &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Quimera&lt;/span&gt;.  &lt;br /&gt;Por lo pronto, para los interesados, el programa incluye la apertura con Óscar Chávez y la clausura con Luis Eduardo Auté. Véase el programa detallado en el siguiente enlace: &lt;a href="http://www.quimerametepec.org.mx"&gt;Quimera&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Créditos:&lt;br /&gt;Fotografía "Gonzalo y Nauyaca": Daniel Navarro. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ca&lt;/span&gt;. 1977. Estación de Biología Tropical "Los Tuxtlas". Veracruz. México.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13760354-6317181977828587876?l=daniel-navarro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/feeds/6317181977828587876/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13760354&amp;postID=6317181977828587876' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6317181977828587876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13760354/posts/default/6317181977828587876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://daniel-navarro.blogspot.com/2007/10/blog-de-octubre-los-naturalistas.html' title='BLOG DE OCTUBRE: LOS NATURALISTAS'/><author><name>danielnavarro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12154298319005184446</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://static.flickr.com/110/314241597_dc8f9a9a84.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_59IETs_6TKM/RwRyri2-f2I/AAAAAAAAAHo/1O8EixReKFU/s72-c/gonzalo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13760354.post-456417524795130676</id><published>2007-10-03T23:51:00.000-05:00</published><updated>2007-10-03T23:52:18.556-05:00</updated><title type='text'>CIUDAD GOTICA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Ciudad Gótica&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Daniel Navarro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;La vida llena de miseria de Jonah Hex había sido marcada desde cuando niño. &lt;br /&gt;Una madre dedicada a la vida fácil acomodada entre los brazos de un padre alcohólico que lo vendió siendo apenas un infante, para que trabajara en los campos petroleros.&lt;br /&gt;Ahí conoció penas mayores, su vida llena de dolor se hizo cada vez más insoportable, su cara fue deformada en forma deliberada como castigo por sus capataces con turbante, por un crimen que no había cometido. &lt;br /&gt;El llanto de Jonah se transformó en rabia, en angustia sublimada como terror interno, y en una insuperable necesidad de destruir. &lt;br /&gt;Con la inteligencia superior, desarrollada entre el bajo mundo de las refinerías en medio del desierto, Hex escapó con la piel totalmente destruida, con la cabellera llena de arena, con cabellos de camello entre sus propias barbas, y empezó a vivir una vida propia. &lt;br /&gt;Al principio pedía caridad, como leproso, pero pronto rehizo su vida siguiendo un rastro invisible que le guiaba. &lt;br /&gt;De los campos petroleros de Afganistán cruzó el océano y un día amaneció viendo a la Estatua de la Libertad que le saludaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jonah Hex la vio impasible, con las huellas de su vida en cada pómulo cadavérico.&lt;br /&gt;Ciudad Gótica era un sueño al que venía persiguiendo desde que se propuso encontrar a su padre, destruirlo, hacerlo sufrir por haberlo vendido. &lt;br /&gt;Su pesadilla eran las 30 monedas que habían pagado –y que su padre seguramente había despilfarrado en alcohol barato- para cabalgar en esa larga jornada de su infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tardó Hex en hacer contacto con el bajo mundo de Ciudad Gótica, donde la personalidad de Joker le atrajo tanto. &lt;br /&gt;En el mundo dividido, inmaculado, erótico, descarnado del payaso en bancarrota se ocultaban los síntomas conjuntos de Hex y ambos padecían de la misma amnesia de amor que amargaba y destruía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acompáñame, Jonah –le ordenó Joker, y juntos fueron hacia un lugar secreto, obscuro como los más indolentes callejones que se empujan entre los edificios del inicio del otoño. &lt;br /&gt;Ahí llegaron a una cámara llena de dióxido de carbono sólido, hielo seco, que calaba hasta los huesos de Jonah, acostumbrado a los cálidos soles del desierto distante.&lt;br /&gt;Lo vio: un hombre agonizaba. &lt;br /&gt;Sin sorprenderse, vio reflejado su semblante en la piel era cristalina, metálica, espejeante del enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los indicadores vitales del Dr. Víctor Fries, Mr. Freeze,  se tornaban cada vez más críticos, había que rescatarlo antes de que le amputaran todo su cuerpo, aún más de cómo se encontraba. &lt;br /&gt;Creyendo que su esposa nunca lo aceptaría siendo ya un monstruo, Dr. Freeze se dedicó al mal, convirtiendo otras vidas en una pesadilla tan amarga como la suya, sin poderse suicidar. &lt;br /&gt;Matarse a sí mismo era imposible, ya lo había intentado de muchas maneras. &lt;br /&gt;Oía las campanas de catedral y el órgano monumental en cada momento, enloqueciéndolo tras el paso de las horas. &lt;br /&gt;Hacia el final del día, su espíritu estaba deshecho, la trágica historia que nunca acabaría, una antípoda de Prometeo, que usaba en vez del fuego, el frío para castigar a los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos se preparaban para una misma cita, convocada por Joker, con un detenido plan explicado en partes, con tremendas lagunas de información que generaban expectativas placenteras para lo torcido. &lt;br /&gt;Únicamente la recaída de Víctor Fries podría retrasar la cita. &lt;br /&gt;Era importante que se recuperara, ya que era hora de terminar con Ciudad Gótica. &lt;br /&gt;El payaso ambicioso y siniestro Joker organizaba todo. &lt;br /&gt;Su carácter sicótico y homicida lo habían llevado a niveles y alturas insospechadas.&lt;br /&gt;Su externalidad era lo ridículo, mientras que su internalidad era totalmente serpenteante, ácida como sulfúrico derramado sobre sus arterias y corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cita era impostergable. &lt;br /&gt;Faltaban una horas para “Ese Día que Vendrá por la Mañana de Mañana”, refiriéndose a un cada vez más deseado 11 de septiembre, antes de las 9:00. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de una estación de Madison Avenue, Joker tomaba el subterráneo y se dirigía a la cita en “The Iceberg Lounge”, el club nocturno propiedad de su viejo amigo, el chaparro y contrahecho Oswald Chesterfield Cobblepot.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí se desarrolló la cita sin Fries. &lt;br /&gt;Ahí hablaron en pedazos, un conjunto de espectros, pero Jonah no pudo reconocerlos a todos, aunque le fueron presentados algunos singulares como Lyle Bolton, el hombre que trabajaba como carcelero en una prisión de Arkham. &lt;br /&gt;Estaba también el antiguo Fiscal de Ciudad Gótica, Abogado Harvey Dent, ahora conocido como Two-Face, el supuesto amigo íntimo de Bruce Wayne. &lt;br /&gt;Jonah no entendía las misiones encargadas a cada uno de ellos, únicamente tomaba notas en forma automática. &lt;br /&gt;Sin quererlo se había convertido en una especie de auxiliar de Joker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kimberly Ventrix y su amigo imaginario, "Mojo", quien era un poco más que tangible y vocal para un ser imaginario, se harían cargo del correo, enviando cartas con polvillo blanco que Jonah confundió con cocaína. &lt;br /&gt;Posteriormente descubrió que era una labor macabra, ya que este polvillo blanco, destinado a ser combinado con la droga, era una bacteria que Tygrus había traído desde una isla en Kazakstán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tygrus le parecía fascinante, con su cara gris y sus orejas alargadas, capaz de distinguir el menor ruido a la distancia de cinco millas. &lt;br /&gt;Su agilidad y fortaleza eran el epítome de la obediencia total e incondicional a su creador, el Dr. Emile Dorian. &lt;br /&gt;Este científico era experto en guerras bacteriológicas y tenía una isla cerca de Ciudad Gótica en donde se dedicaba a purificar las más letales armas. &lt;br /&gt;De ellas, el ántrax inhalado era su favorita ya que resultaba perfecta para mezclarla con la también inhalada cocaína. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan de destrucción era inmaculado. &lt;br /&gt;Las razones de la participación de Dorian en el plan eran totalmente diferentes, ya que había escapado del asilo para dementes de Arkham y ahora había logrado reinstalar su laboratorio en esa isla que pasaba desapercibida. &lt;br /&gt;Al término de la reunión, los hombres, los medios y sus fines se dispersaron entre las sombras de la oscuridad de Ciudad Gótica. &lt;br /&gt;Todos menos The Joker quien permaneció por un rato más con Cobblepot. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jonah vagó por la ciudad, en busca de una mujer, una piel que le permitiera recuperar la suya perdida entre la brusquedad del desierto. &lt;br /&gt;Una mujer que fuera la encarnación del sol del mediodía sin agua, seca como la arena, una mujer de ojos profundos como el escenario de las estrellas. &lt;br /&gt;Deseaba a una mujer enmascarada, con uñas de gato, con movimientos tersos y aullantes al hacer el amor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no encontró nada. &lt;br /&gt;Todas las personas se dirigían a sus destinos como autómatas entre los reflejos del pavimento, y apenas las gárgolas le parecían los seres más amigables que podía encontrar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la distancia del tiempo y cerca del espacio tangencial, apenas cruzando el anuncio que dice Gotham City Limits, la luz centelleante de las patrullas le rebasaron. &lt;br /&gt;Se movían como serpientes de cascabel, y en una de ellas, Renee Montoya se comunicaba por radio. &lt;br /&gt;“Commissioner Gordon here” le respondía la radio entre la estática de la lejanía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, Jonah se dejó caer en un catre donde dormía después de ingerir media botella de bourbon. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana era 11 de septiembre.&lt;br /&gt;11 de septiembre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hoy estaré en Twin Towers, Master Bruce” dijo Alfred Pennyworth, el mayordomo que apenas valía una moneda, vestía con la elegancia que le caracterizaba. &lt;br /&gt;Era temprano, y había desayunado su tradicional café con el english muffin empapado de mantequilla auténtica, sin sal. &lt;br /&gt;Su gula le había enviado un par de veces a reposo obligado por el médico, su colega, pero hoy Alfred tenía encomiendas fiscales de Wayne que debía atender: el petróleo era la base de su imperio, y se rumoraba que habría un incremento previsible en los precios internacionales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una limo, Alfred se desplazaba acercándose a los lujosos edificios cuando repentinamente, apenas cruzando el puente, pudo ver con toda claridad el impacto de un enorme jetliner sobre uno de los edificios que componen las torres gemelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente las emisoras de televisión cubrieron el accidente, o lo que se pensó sería un accidente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Joker convocó a junta urgente. &lt;br /&gt;No había sido el plan aquel que se veía por las pantallas de la televisión. &lt;br /&gt;“Cobblepot, idiota, repórtate conmigo!” increpaba a uno de sus secuaces, mientras observaba cómo un segundo jet se estrellaba contra la torre, esta vez frente a sus propios ojos. &lt;br /&gt;No daba crédito. &lt;br /&gt;Las llamadas de Arkham, de la isla, de la prisión, de todos sus siniestros amigos bloquearon finalmente las líneas de teléfono. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joker estaba completamente irritado por lo que veía. &lt;br /&gt;No había sido ése el plan. Se revolvía en su propia habitación sin saber exactamente qué hacer. &lt;br /&gt;¡No lo podía creer! Finalmente, por su teléfono satelital, Joker logró recibir una llamada que le pareció singular, tanto por su contenido como por el acento de la voz afrancesada que apenas escuchaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era de Emile Dorian, quien se escuchaba emocionado... “Joker, eres una maravilla, ¡qué locura de genialidad, te admiro...!” Joker le colgó mascullando palabras obscenas, maldiciones en swahili y urdu que había aprendido de niño en una de sus tantas historias inventadas sobre su propio pasado. &lt;br /&gt;El maquillaje le disimulaba su piel negra, haciéndolo inmune a sus recuerdos infames, a su historia de vergüenza y de paria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento una de las torres se venía abajo, colapsándose. &lt;br /&gt;Era el inicio de un acto final o el prefacio de una obra inconclusa... no se sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfred estacionó su lujoso auto en donde pudo, mirando la gente aterrada correr por las calles que se empezaron a llenar de polvo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acostumbrado a faenas de alto riesgo, por su propia encomienda con la familia a la que servía, Alfred trató de establecer contacto con Wayne Manor, lo cual no era fácil dado el incremento de llamadas. &lt;br /&gt;Dejó su teléfono de lado y tomó el sistema de radio de alto alcance. &lt;br /&gt;Cuando una voz respondió, antes de que pudiera decir otra cosa, lo que escuchó lo dejó sin habla... &lt;br /&gt;“Alfred, ¿está Bruce contigo? Responde, Alfred, ¿me copias?” Sin contestar, la voz en el radio insistió: &lt;br /&gt;“Alfred, responde, repito, ¿Bruce está contigo? Se supone que te esperaría en Twin Towers, cambio...” &lt;br /&gt;Alfred ya no podía responder ante la certeza que se cernía sobre su cabeza, como viento helado, como el contacto con la muerte colectiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Alfred, ¿me copias?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Master Bruce...” escucha impávido Alfred, viendo el desplome de las Twin Towers, majestuosas como eran, como todavía mantenían esa distinción aún para colapsarse con elegancia, como un movimiento de ballet. &lt;br /&gt;Si Bruce Wayne no estaba con Alfred, entonces significaba... “que Master Bruce debió haber estado en las oficinas de WayneCorp al momento del impacto...” calculó Alfred.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Twin Towers se desplomaban ante sus ojos. &lt;br /&gt;Todo ello era ahora una caída en cascada entre las nubes, un venirse abajo desde los cielos, un desborde de la ira del sol, de los dioses, de la furia de la fuerza gravitatoria que empujaba hacia el centro como impactada por una honda celestial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Twin Towers, la causa de una de las guerras más sangrientas de la historia de Ciudad Gótica se desplomaba junto con su historia, llenándola de polvo con olor a masacre.&lt;br /&gt;Desaparecían del horizonte que las había visto nacer y crecer de la rabia y la inquina de arquitectos geniales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La familia Wayne había mandado construirlas como un símbolo de éxito y logro, escogiendo una arquitectura pareada, dos torres idénticas, encargándoselas a uno de los arquitectos de la estirpe Kindred. Sin embargo, al interior existió una pugna, descalificando a Kindred, por lo que los arquitectos Antoni Gaudi, junto con los rivales Pulson y Kelvin fueron seleccionados. &lt;br /&gt;Gaudi posteriormente declinó y Wayne pidió que los rivales construyeran las torres gemelas, más altas que la Catedral de Ciudad Gótica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una altura de 3,003 pies, ahora viniéndose hacia el pavimento, con vidrios, y su estructura básica de esqueleto de acero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía que aquella rivalidad de los dos arquitectos que la construyeron se perpetuaba en el presente. &lt;br /&gt;Las diferencias que dieron lugar a riñas con tintes cada vez más álgidos iniciaron la guerra de las gemelas.  &lt;br /&gt;En esa guerra, uno de ellos trataba de aventajar al otro, imprimiendo su estilo de construcción, sólo para verse rebasado con el estilo de construcción de su rival y los trabajadores eran asesinados si trabajaban para el arquitecto rival. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las torres de piedra y acero, con partes neo-góticas, mezcladas con Art Decó y Brutalistas, estaba siendo parte de la historia de Ciudad Gótica, un espacio en el aire que repentinamente era nostalgia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfred trataba de entender que la torre occidental donde las oficinas centrales de WayneCorp International, con un restaurant en la cima, el Tower Height’s Restaurant, ya no estaba en pie. &lt;br /&gt;Al lado, en la torre oriental, de tipo residencial, la penthouse de Selina Kyle era ahora piedra anquilosada, arremangada contra el subsuelo. &lt;br /&gt;Los fierros retorcidos de las torres eran uno con los fierros retorcidos de los jets de pasajeros que se habían fundido en un abrazo en el espacio por un momento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era un maremagnum de fuego, de olor a combustible, de incendio, de explosión, de majestuosidad destructiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin saber qué hacer, Alfred depositó el radio en el asiento de la limo, sin contestar a la persona que le insistía por saber de Bruce Wayne. &lt;br /&gt;La estática del sistema de radiocomunicación se convirtió en un ruido más de la estruendosa mañana. &lt;br /&gt;La multitud corría despavorida, gentes de todas las edades en dirección indefinida, alejándose de las torres colapsadas. &lt;br /&gt;Solamente Alfred permanecía como estatua vestida de negro, mirando fijamente hacia el cúmulo de roca, piedra, acero, vidrio que se arremolinaba enfrente de sí, brindando un espectáculo formidable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento le recorrió las arrugas de la cara al mismo tiempo en que una gran cantidad de almas se escurrían de su armadura física y salían catapultadas hacia el infinito. &lt;br /&gt;Se sabe que solamente los gatos y algunas aves perciben en toda su magnitud este desprendimiento mag
